Guillermo Almada y su contundente respuesta a Hugo Sánchez por su nacionalismo absurdo

Guillermo Almada y Hugo Sánchez. (Getty Images)
Guillermo Almada y Hugo Sánchez. (Getty Images)

Guillermo Almada era un nombre que no le decía nada a la afición mexicana hace unos años. Incluso durante sus primeros torneos en Santos Laguna no llamó mucho la atención. De a poco, los reflectores fueron llegando. El título con Pachuca en la Liga MX, después de perder dos finales, puso su nombre entre los candidatos a suceder a Gerardo Martino cuando acabe el Mundial de Qatar 2022 —aunque es raro, porque Martino nunca ha dicho si quiere continuar o no—.

No hay otra pregunta que se le haga a Almada en estos días. En México y en un su país, Uruguay, el timonel es cuestionado sobre sus opciones para dirigir al equipo tricolor. No lo esconde, tiene entre sus planes estar al frente del tricolor. Incluso a costa de las críticas ultranacionalistas de una de las voces más estridentes del medio mexicano.

"Es un elogio que me nombren para dirigir a la Selección de México. En un país tan nacionalista como México, que la prensa repita todo el tiempo que yo tengo que dirigir la Selección es un gran elogio. Hugo Sánchez dice que tiene que ser mexicano el DT porque quiere dirigir él", dijo el entrenador para Radio Sport 890 de Uruguay. Hugol ha sido claro en su postura: ningún extranjero debe dirigir a la Selección Mexicana.

Hugo Sánchez ha hecho de ese mantra una cantaleta eterna: lo repite casi tanto como su evocación a cuando jugó en el Real Madrid. Y principalmente en los últimos dos ciclos, cuando el banquillo nacional ha pertenecido a entrenadores de otros países: el colombiano Juan Carlos Osorio y el argentino Tata Martino. A Hugo no le sale muy bien eso de criticar el trabajo de los aludidos, como en teoría se debe de hacer: prefiere irse al plano personal y, en ambos casos, decidió descalificarlos simplemente por su nacionalidad.

El Penta, que padeció racismo en carne propia, al que le gritaban 'indio' en su primera época en España, ha tenido a bien habituarse a decir que al Tri lo debe dirigir un mexicano. Nada más porque sí, porque México tiene que ser para los mexicanos. Su argumento más "futbolístico" es que a todas las selecciones que han sido campeonas del mundo, en la historia, siempre las ha dirigido alguien nacido en ese mismo país. Pero México no ha sido nunca una potencia, y ser una potencia (es decir, contar con muchos jugadores de altísimo nivel) es un requisito clave para ser campeón del mundo.

Antes de preocuparse por el color de los pasaportes, habría que ver la calidad. ¿Alguien podría decir que Miguel Herrera es mejor entrenador que Josep Guardiola simplemente por qué es mexicano? Y si le dieran a elegir a la afición, a quién preferirían: ¿a Hugo Sánchez o a Marcelo Bielsa? En el mundo abundan muchos ejemplos de entrenadores de nacionalidad diferente al país en el que trabajan y que, de cualquier modo, han brindado grandes resultados.

Colombia nunca jugó un Quinto Partido hasta que los dirigió el argentino José Pekérman (de hecho dos presidentes del aquel país le ofrecieron la nacionalidad en agradecimiento; no aceptó) y Costa Rica llegó a esa misma instancia de la mano del colombiano Jorge Luis Pinto. No hubo nacionalismos absurdos: simplemente calidad y trabajo.

Es un misterio saber si Guillermo Almada algún día llegará a dirigir a la Selección Mexicana. Quizá la Federación opte por otro nombre. De cualquier modo, si su nombre está ahí es porque reúne los méritos y su nombramiento no sería descabellado para nadie. Por lo mientras, lo que es un hecho es que puso a Hugo Sánchez en su lugar por prima vez en mucho tiempo.

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