No solo los golpes apasionan a Canelo Álvarez, los autos lujosos y deportivos también son su delirio

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Por la rapidez y fuerza de sus puños, Saúl Álvarez ha logrado cumplir muchos de sus sueños. El ayudar a su familia y obtener todos esos lujos que deseó tener desde niño, cuando tuvo un comienzo humilde en su vida, ha sido posible gracias a los millones que el boxeo le ha dejado y sigue generando.

Desde que inició su carrera como profesional en 2005, Canelo fue creciendo y mejorando sus habilidades sobre el cuadrilátero, hasta demostrar que estaba para grandes retos, como cuando enfrentó a Floyd Mayweather Jr. en 2013. Aunque el resultado no fue a su favor, mucho cambió para él, incluso su situación económica.

Tras esa pelea ante Mayweather Jr., Canelo se ganó el reconocimiento - y críticas - no solo de los aficionados, pero de algunos expertos en el boxeo, quienes aseguraban que llegaría a ser de los mejores.

Con el tiempo, logró ganarse el respeto como uno de los mejores, hasta ser señalado "el mejor libra por libra" de esta era. Además, ha servido de impulso económico de sus rivales, quienes lo buscan a como dé lugar porque saben que se pueden llevar un buen pago por tan solo pararse de frente de él en el cuadrilátero.

El sueño de Canelo inició con dos elementos: una casa y un auto.

Canelo ya ganaba bien antes de la pelea ante Mayweather, pero el pago que recibió marcó la diferencia al jalisciense para poder llegar a su primera meta de obtener una casa y un auto.

Hubo un carro en particular que aún no poseía y eventualmente se dio el gusto de adquirir para su colección.

“Un Ferrari”, dijo Canelo (57-2-2, 39 KOs) a LA Times en Español previo a su combate de trilogía de este 17 de septiembre ante Gennadiy Golovkin (42-1-1, 37 KOs), en el T-Mobile Arena de Las Vegas. “Ese me lo compré ya después para tener otros objetivos en mente (risas)”.

No fue hace mucho cuando Canelo dejó conocer una de sus pasiones, el golf, que es considerado uno de los deportes más caros para jugar. Sin embargo, los autos deportivos y lujosos también son parte del repertorio de sueños por los que ha peleado en su vida.

“Desde niño siempre soñé con tener buenos carros, creo que todo niño sueña con eso y es una afición que tengo. Siempre busco algo que a mí me guste, que yo esté contento porque hay carros muy bonitos y que no me gustan su estética”, explicó el campeón unificado.

A pesar de lograr sus objetivos materiales, Canelo quiso más.

“Fue en esa primera pelea que hizo dinero, con Mayweather”, aseguró Ernesto Ramírez, quien es amigo y un vendedor de autos de lujos y deportivos del Canelo. “Se compró su Ferrari y su casa. Yo estuve con él después de la pelea y me dijo que ese ‘era mi sueño, tener mi casa y mi Ferrari, pero ahora se me hace bien poquito y ya quiero más’”.

Al igual que Canelo, Ramírez es de Guadalajara, en donde inició una amistad de hasta ahora de casi 22 años con sus hermanos mayores. Entre las tantas visitas a su tierra natal, Canelo fue notando los autos con los que Ramírez arribaba y poco a poco fueron entablando su propia amistad por el interés de ambos en los carros.

Ramírez tiene su lote de venta en Riverside, en donde aún se pueden conseguir vehículos más económicos y ahora tiene entre su inventario autos con valor en los millones. Desde artistas a más deportistas buscan a Ramírez para pedir sus propios autos deportivos o lujosos.

“Él tiene mucho que ver en lo que hago yo porque me decía ‘quiero este carro’ y yo sin los recursos ni nada, me ponía a buscarlo y tenía que conseguirlo porque me dio ese aventón y entonces empecé a decir a mí mismo que ‘me va mucho mejor aquí, pues vamos a enfocarnos aquí, vamos a darle por este lado’ y gracias a Dios pues aquí estamos”, dijo Ramírez.

Ramírez empezó como vendedor de autos hace 13 años, en los que los últimos cuatro les ha dado más atención a los autos lujosos y deportivos, en particular por las peticiones de Canelo.

“En cierto sentido fue también una manera de motivarlo en buscar algo más grande y para mí es un orgullo poder encendido esa chispa en él”, dijo Álvarez en un evento de Ramírez que se llevó a cabo en julio.

El éxito de taquilla en cada una de sus peleas le ha permitido a Canelo disfrutar de grandes compras, como la de su Bugatti Chiron del 2018, que fue bautizado de una manera especial por su color azul, y que ahora está a la venta por cerca de $4 millones.

“Quiero comprar otro, el nuevo modelo, por eso decidí venderlo”, dijo Canelo. “Cuando lo compré le puse en las [redes sociales] ‘Llegó El Pitufo’ y de ahí ya la gente le llama [así]”.

Como comprador, Ramírez señala a Canelo como exigente y sin miedo a tomar decisiones fuertes en el momento, como cuando le pidió que le consiguiera dos autos muy especiales, pero que, al ingresar en ellos, cambió de opinión.

“De repente se aloca y me dice consígueme ese carro... Hace escasos dos meses le entregué dos Rolls Royce nuevecitos”, recordó el dueño de Exclusive Cars. “Los miró, lo manejé yo… Se subió en él, conmigo y me dice ‘¿Sabes qué? Llévatelo, véndelo’. Le dije: ‘¡No seas ca…, neta?’ y me dijo ‘Sí, llévatelo, véndelo, no lo quiero. Como que me enfadé de carros, mándame un carrito normal’ (risas)”.

Entre las peticiones más difíciles que le ha tocado a Ramírez cumplir, estaba la misión de conseguir un auto de solo 100 que existen en el mundo, la Mercedes 6x6 G Wagon, cuyo precio es de alrededor de $2 millones.

Ramírez dijo que encontró una en Suiza en venta, sin embargo, no tenía “acceso” y tuvo que ingeniárselas para satisfacer la petición de su cliente predilecto.

“Me dijo ‘la quiero, la quiero’ y pues buscándole, gracias a Dios, ya la tiene”.

Como comprador y vendedor, Canelo le ha demostrado a Ramírez que también es bueno para llevarse la victoria.

“Es muy duro para negociar, te quiere vender bien caro o te quiere comprar barato, como todo mexicano, le digo ‘no, claro que no se te quita’ (risas)”, dijo Ramírez.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.