Los gestos de Juan Riquelme durante la final de Boca y Racing, por el Trofeo de Campeones: del abrazo a los jugadores, a la risa por la expulsión de Varela

Riquelme se ríe en un palco del estadio de San Luis ante la expulsión de Varela
Riquelme se ríe en un palco del estadio de San Luis ante la expulsión de Varela

Juan Román Riquelme se ríe. Mate en mano, sonríe ante la expulsión de Alan Varela, que ya estaba amonestado, le pegó involuntariamente sin pelota a Moreno y vio la segunda amarilla de parte del árbitro Facundo Tello en el duelo por el Trofeo de Campeones, que concluyó con derrota por 2-1 frente a Raing.

Fue el segundo gesto de la jornada del vicepresidente de Boca. Que minutos más tarde dio la orden de que el plantel xeneize regresara al campo de juego a recibir su medalla como subcampeón del Trofeo de Campeones, más allá del escándalo protagonizado en el desenlace, con un total de 7 jugadores expulsados, más el entrenador Hugo Ibarra. Después de que el árbitro Facundo Tello marcó la expulsión de Darío Benedetto y el consecuente final del partido por inferioridad numérica, el plantel xeneize se fue de inmediato al vestuario, con la intención de no tomar parte en la ceremonia de entrega de medallas. Pero allí los esperaba Riquelme, que los hizo volver y cumplir con el protocolo. Eso sí: los jugadores y el cuerpo técnico no se quedaron en el terreno para ver la coronación de la Academia.

Mucho antes había sorprendido a los integrantes del plantel de Boca y a su cuerpo técnico en la previa. El ídolo devenido en dirigente saludó a uno por uno cuando dejaban el hotel y se aprontaban a iniciar el viaje el micro al estadio Parque La Pedrera de Villa Mercedes, San Luis, escenario de la definición.

El máximo responsable del Departamento de fútbol del club de la Ribera les dio un abrazo y un beso a los protagonistas, uno por uno, en la puerta del lugar donde se hospedaron.

En el último tiempo, Riquelme se acercó a los jugadores, expresándoles su apoyo constante e incluso limando viejas asperezas entre plantel y Consejo de Fútbol. ¿La fórmula? Asados de camaradería, que solían organizarse los viernes, en la previa de cada fecha por la Liga Profesional de Fútbol que terminaría conquistando el Xeneize en una última fecha atrapante, tras el empate ante Independiente 2-2 y el triunfo de River frente a Racing por 2-1.

Hace algunos meses que Riquelme modificó su plan de conducción y empezó a mostrarse más cercano a los jugadores y el cuerpo técnico. No siempre fue así. Cabe recordar el episodio que generó un gran quiebre con el cuerpo técnico anterior, encabezado por Sebastián Battaglia, cuando tras una derrota ante Gimnasia, en la Bombonera, el ex enganche hizo bajar del micro a los futbolistas por estar disconforme con la presentación que habían tenido.

Juan Román Riquelme, en uno de los palcos de la Bombonera
Juan Román Riquelme, en uno de los palcos de la Bombonera - Créditos: @Aníbal Greco

Me dolió que Riquelme haya hecho bajar a los jugadores del micro. A mí como jugador nunca me pasó. Y después de que me echaron, no me llamó Riquelme. La realidad es que me hubiese gustado hablar con él como dos personas normales”, puntualizó Battaglia hace menos de una semana, todavía dolido por la forma en que finalizó su ciclo en la Ribera, con un despido tras la eliminación de Boca en la Copa Libertadores ante Corinthians, de Brasil.

Eso sí: tras la derrota, nadie de Boca habló con la prensa. “No, discúlpenme, pero no”, dijo el entrenador Hugo Ibarra mientras caminaba rápidamente rumbo al micro que los iba a llevar lejos del estadio La Pedrera, para dejar en claro que no iba a decir nada luego de una caída con escándalo cuyos ecos se revelarán próximamente.