El futsal se va con optimismo, aunque la última pelota en el Mundial haya dado en el palo

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El equipo argentino que disputó la final del Mundial de Futsal
El equipo argentino que disputó la final del Mundial de Futsal

En Kaunas, la vieja sentencia sobre el distinto final de una historia según la última pelota pegue en el palo y entre o se niegue a hacerlo, volvió a hacerse presente. El zurdazo de Santiago Basile que un segundo antes del sonido de la chicharra sacudió la base del poste izquierdo de Bebe, el excelente arquero portugués, determinó que la selección argentina de futsal se quedara sin el bicampeonato mundial que había ido a buscar a Lituania. Un final con sabor amargo, que no empaña lo ocurrido durante el trayecto, pero deja una mueca triste en el rostro.

Por supuesto que perder importa, duele, pero así como la Generación Dorada del básquetbol cimentó su leyenda a través de grandes triunfos y apretadas derrotas, a la del futsal le caben los mismos méritos, aunque en el imaginario popular los nombres de Manu Ginóbili, Luis Scola o Andrés Nocioni suenen mucho más conocidos que los de Damián Stazzone, Leandro Cuzzolino, Nicolás Sarmiento o Maximiliano Rescia.

Argentina disputa la final del mundial de futsal frente a Portugal.
Twitter @Argentina


Argentina disputa la final del mundial de futsal frente a Portugal. (Twitter @Argentina/)

La evolución del futsal como deporte profesional, y no como mero pasatiempo entre amigos o etapa inicial en categorías infantiles, es todavía corta, pero avanza a velocidades impensadas. En los últimos cinco años, Argentina conquistó un Mundial y una Copa América (palabras mayores si se tiene en cuenta que Brasil es, con diferencia, la máxima potencia de la especialidad), alcanzó la final de otra Copa del Mundo, y hace apenas unos meses San Lorenzo se convirtió en el primer equipo del país en alzar una Copa Libertadores. El interés provocado por la semifinal y la final disputadas estos días en Kaunas aventuran un nuevo envión.

Antes del duelo del pasado miércoles ante la verdeamarela, el periodista brasileño Tales Torraga se preguntaba cómo fue que Argentina se había transformado en una potencia de este deporte. Mencionaba el trabajo continuo desde las categorías menores durante la última década, el aumento en la cantidad de clubes y jugadores federados o el apoyo financiero y organizativo de la AFA. Sin embargo, los propios integrantes de la selección aseguran que ni esto, ni los títulos logrados hasta la fecha son suficientes para alcanzar el grado de potencia.

Argentina disputa la final del mundial de futsal frente a Portugal
@argentina


Argentina disputa la final del mundial de futsal frente a Portugal (@argentina/)

Atraer a los chicos y chicas

“Necesitamos una liga nacional. Solo los que juegan en Buenos Aires pueden vivir del futsal y para crecer hay que dedicarse profesionalmente”, opina Maximiliano Rescia. “Brasil, España o Italia tienen equipos fuertes repartidos por todo el país, y eso permite que salgan cracks de manera permanente”, explica Damián Stazzone, emblema de San Lorenzo, quien además aboga por una mayor profesionalización entre los formadores de los cracks del futuro, sin distinción de género, y por el aprovechamiento del futsal como herramienta social, “para atraer a los chicos y chicas a los clubes de barrio que pueden brindarles contención y hasta alimentación en casos de necesidad”.

Diego Giustozzi, director técnico de la selección en el Mundial ganado en Colombia, fue el primero en insistir en la creación de una liga nacional para incrementar el desarrollo del deporte, y si bien su prédica rindió algún fruto luego de aquel éxito en 2016, el objetivo ideal todavía está en pleno proceso y lejos de convertirse en un torneo anual y verdaderamente federal al estilo de lo que ocurre en el fútbol 11, el básquet o el voley.

Final Futsal Lituania 2021. Argentina vs Portugal
Final Futsal Lituania 2021. Argentina vs Portugal


Final Futsal Lituania 2021. Argentina vs Portugal

¿Sirve este subcampeonato que tuvo en vilo a una buena cantidad de hinchas en la siesta de un domingo para seguir avanzando? Sin duda. El deporte de alta competición, además de necesitar de una política estatal sostenida, se alimenta de triunfos (de los cuales también depende la difusión que le brinden los grandes medios de comunicación), y aunque el zurdazo de Basile no quiso entrar para forzar el alargue contra los portugueses, la presencia en una segunda final consecutiva ya representa un estímulo notable para la disciplina.

La pelea permanente en las grandes competiciones internacionales en todo caso parece garantizada, sobre todo a nivel de selecciones (los clubes, como en el fútbol 11, padecen el flagelo de la constante emigración de sus figuras, y el recambio es más dificultoso que en los equipos brasileños). La Argentina fue subcampeón en los últimos sudamericanos Sub 20 y Sub 18 disputados y en esa cantera están depositadas las ilusiones para mantenerse en el podio en los próximos años.

En el Mundial que acaba de concluir, el equipo albiceleste presentó uno de los planteles con mayor promedio de edad del certamen (31,4 años), y para varios integrantes que superan los 33 es posible que Lituania 2021 haya sido su última gran cita. De la jerarquía del recambio dependerá en buena medida que más y más futbolistas, hinchas y patrocinadores se sientan atraídos por este deporte. Si se hubiese transformado en el 2-2, el remate final de Basile quizás obligaría a hablar de otra historia. O tal vez no, y solo acabe por ser una anécdota en el crecimiento constante del futsal argentino. Continuará...

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