FOTOS I Cuando te ves obligado a vender basura porque ganas más dinero que cultivando arroz

En la pequeña localidad de Bangun, en Indonesia, la basura se ha convertido en una forma de vida. Mientras que el país intenta limitar los desechos para su tratamiento que llegan desde el extranjero, para los residentes este trabajo es el que les da sustento, mucho más rentable que el cultivo de arroz.

En este pueblo, de unos 3.600 habitantes, la basura está por todos lados. Los camiones llegan con ella y los habitantes se dedican a clasificarla. Los patios de las viviendas se desbordan con los desechos, en unas tierras en las que antes se cultivaba el cereal. Los aldeanos escarban en busca de plástico y aluminio para vender a las empresas de reciclaje. Las compañías de tofu también compran residuos para quemarlos como combustible.

La preferencia por este empleo, a priori poco agradable, es clara y se explica por razones económicas. Los residentes relatan la manera en la que han mejorado sus condiciones de vida desde que se dedican a este trabajo. Algunos confiesan que han podido comprar casas o animales, así como pagar la educación de los hijos.

Sin embargo, las consecuencias negativas son muy importantes también. Los ambientalistas señalan que los microplásticos han contaminado las aguas de Bangun y que el río, que abastece a cinco millones de personas, también se ha infectado.

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Varios niños se tumban y juegan sobre una pila de basura en el pueblo de Bangun (Indonesia), donde clasificar desperdicios se ha convertido en la forma más rentable de sobrevivir, por encima del cultivo de arroz.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Varios niños se tumban y juegan sobre una pila de basura en el pueblo de Bangun (Indonesia), donde clasificar desperdicios se ha convertido en la forma más rentable de sobrevivir, por encima del cultivo de arroz.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Kusmani, una mujer de 55 años que ha trabajado con la basura más de dos décadas, sujeta una lata mientras que se dedica a clasificar los desperdicios.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Kusmani, una mujer de 55 años que ha trabajado con la basura más de dos décadas, sujeta una lata mientras que se dedica a clasificar los desperdicios.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Varios residentes de Bangun ríen en mitad de una pila de basura. Uno de ellos confiesa que pudo pagar el colegio de sus hijos y que compró una casa para su familia solo con el dinero de la recolección de basura. <br><br>Foto. REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Varios residentes de Bangun ríen en mitad de una pila de basura. Uno de ellos confiesa que pudo pagar el colegio de sus hijos y que compró una casa para su familia solo con el dinero de la recolección de basura.

Foto. REUTERS/Willy Kurniawan
Sunarni recibe dinero de un empleado de basuras después de haberla descargado los residuos en el pueblo de Bangun, donde los residentes los clasificarán y los venderán.<br><br>Foto. REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Sunarni recibe dinero de un empleado de basuras después de haberla descargado los residuos en el pueblo de Bangun, donde los residentes los clasificarán y los venderán.

Foto. REUTERS/Willy Kurniawan
La proliferación de basura en la región ya se hace notar. Estos peces dentro de bidones en la orilla del río en Brantas son buena prueba de ello.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
La proliferación de basura en la región ya se hace notar. Estos peces dentro de bidones en la orilla del río en Brantas son buena prueba de ello.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Un pescador recoge peces en un río que se ha contaminado y que abastece de agua a cinco millones de personas.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Un pescador recoge peces en un río que se ha contaminado y que abastece de agua a cinco millones de personas.

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Dos niñas pequeñas juegan en una vivienda en Bangun. Los desperdicios llegan también a las casas.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Dos niñas pequeñas juegan en una vivienda en Bangun. Los desperdicios llegan también a las casas.

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Los desperdicios se acumulan antes de ser clasificados por los habitantes del pueblo <br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Los desperdicios se acumulan antes de ser clasificados por los habitantes del pueblo

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Heri Masud, (izquierda) se prepara para descargar su camión lleno de desperdicios en el pueblo de Bangun. La clasificación de la basura se ha convertido en una forma de vida para ellos. <br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Heri Masud, (izquierda) se prepara para descargar su camión lleno de desperdicios en el pueblo de Bangun. La clasificación de la basura se ha convertido en una forma de vida para ellos.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Sampi, un residente de 56 años, muestra un billete muy dañado de un dólar que encontró entre la basura.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Sampi, un residente de 56 años, muestra un billete muy dañado de un dólar que encontró entre la basura.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Un niño de 5 años camina entre la basura. Las nuevas restricciones pueden afectar a la nueva forma de vida de los residentes. <br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Un niño de 5 años camina entre la basura. Las nuevas restricciones pueden afectar a la nueva forma de vida de los residentes.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Un trabajador acarrea una cesta en la que lleva basura seca que va a ser enviada a una fábrica en la que es quemada para conseguir combustible. <br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Un trabajador acarrea una cesta en la que lleva basura seca que va a ser enviada a una fábrica en la que es quemada para conseguir combustible.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Varias personas se dedican a clasificar los desperdicios para luego poder venderlos en la localidad.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Varias personas se dedican a clasificar los desperdicios para luego poder venderlos en la localidad.

Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Un empleado quema la basura para producir combustible en una fábrica de tofu.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Un empleado quema la basura para producir combustible en una fábrica de tofu.

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Una mujer camina junto a una pila de basura que está siendo quemada.<br><br>Foto: REUTERS/Willy Kurniawan
Dinero por basura: Los agricultores de este pueblo de Indonesia prefieren clasificar los desechos que cultivar el arroz
Una mujer camina junto a una pila de basura que está siendo quemada.

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