Ferrari y Mercedes se muestran en la casa de Verstappen

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Redacción Deportes, 2 sep (EFE).- Después de las abismales diferencias entre Red Bull con el resto de equipos en las últimas pruebas del Mundial de Fórmula Uno, con tres victorias seguidas del neerlandés Max Verstappen, la dos más recientes con espectaculares remontadas, el primer día del Gran Premio de los Países Bajos no fue el deseado por el vigente campeón y líder de la categoría reina del automovilismo, algo que aprovecharon Mercedes y Ferrari para mostrarse.

Los de la estrella firmaron un doblete en la sesión matinal al que sucedieron los italianos con otro en la vespertina, en la que Verstappen no pasó de la octava posición, justo por detrás del español Fernando Alonso (Alpine).

La jornada comenzó con un mensaje por radio al anfitrión en el que su equipo le felicitaba por haber sido investido como miembro de Orden de Orange-Nassau por la casa real neerlandesa.

Se presumía un día agradable para Verstappen, pero, en la pista, los contratiempos no se hicieron esperar para el piloto que encabeza la clasificación del Mundial con una amplia renta (93 puntos) sobre su compañero de equipo, el mexicano Sergio Pérez.

Tras el dominio en Spa, el campeón había advertido de que Ferrari sería más fuerte en Zandvoort, en la costa del mar del Norte, en un trazado de 4.259 metros con 14 curvas, que implica una de las cargas aerodinámicas más altas de la temporada.

A los diez minutos de la sesión, el Red Bull del campeón le dejó tirado por problemas con la caja de cambio. La sesión tuvo la primera bandera roja del día (hubo otra por la tarde con una salida de pista del japonés Yuki Tsunoda, de Alpha Tauri) y Verstappen no pudo retomarla.

Sin él, el entrenamiento continuó, los pilotos calzaron neumáticos blandos en los monoplazas y el español Carlos Sainz (Ferrari) estableció el mejor tiempo de manera provisional, 1:12.845, que fue la referencia durante muchos minutos.

En la recta final del entrenamiento los Mercedes de los británicos George Russell (1:12.455) y Lewis Hamilton mejoraron el tiempo de Sainz, tercero, por delante de los McLaren del británico Lando Norris y el australiano Daniel Ricciardo, así como de su compañero Charles Leclerc (Ferrari).

El mexicano Sergio 'Checo' Pérez, que salvó las protecciones de milagro tras más de media hora de sesión, cerró la mañana séptimo, por delante de Fernando Alonso. Le fue peor por la tarde al tapatío, que acabó duodécimo.

Minutos después de que se confirmara el fichaje del australiano Oscar Piastri por McLaren para 2023, con un cuarto de hora de retraso sobre el horario previsto, Zandvoort recibió de nuevo al héroe local, Verstappen, que dedicó parte de la sesión de tarde a modificar reglajes y no acabó de sentirse cómodo. Al menos así lo reflejó su tiempo, el octavo, justo por detrás de Fernando Alonso.

En ese segundo ensayo, Ferrari dio el relevo a Mercedes, con el monegasco Charles Leclerc en primera posición (1:12.345) y Carlos Sainz a solo cuatro milésimas.

Si la mañana había sido dominada por los Mercedes de los británicos George Russell y Lewis Hamilton, la tarde tuvo color rojo y Sainz no tardó en ponerse primero en la tabla de tiempos (1:13.412).

Con Leclerc dándole el relevo al madrileño al frente de la clasificación (1:12.345) y los dos monoplazas del cavallino separados por solo cuatro milésimas, Ferrari demostró que Zandvoort se le da mejor que Spa, circuitos que en nada se parecen.

Hamilton firmó la tercera posición (1:12.417), por delante de su compatriota Lando Norris (McLaren) y de su compañero George Russell.

Verstappen tendrá el sábado al mediodía la última sesión para coger sensaciones y por la tarde se examinará en la calificación para la carrera del domingo, en la que intentará repetir el triunfo de la temporada pasada delante de su afición, pero Ferrari y Mercedes intentan evitar otro paseo triunfal del campeón.

Carlos Alberto Fernández

(c) Agencia EFE