Estudiantes alarga su buen presente: frenó a Bragantino y se afirmó en la punta de su grupo de la Copa Libertadores

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·4  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Mauro Boselli continuó su romance con el gol: el delantero definió el partido contra Bragantino por la Copa Libertadores.
Fotobaires

Podrá clasificarse o no. Pero la Copa Libertadores de América es el hábitat natural de Estudiantes de La Plata. Es el torneo que más le gusta y en el que se siente más cómodo. Si hay Libertadores, la estatura del Pincha crece. El club se agranda. Se transforma en un gigante. Y todo se potencia cuando actúa como local, condición en la que esta vez se sacó de encima a Bragantino con un inobjetable 2-0. Los goles de Agustín Rogel y Mauro Boselli dejaron al León como líder del grupo C, con 7 puntos en tres fechas.

Bragantino lejos está de ser un equipo débil. Se trata de un club históricamente pequeño y actualmente poderoso, que en las últimas dos temporadas se afianzó en el fútbol brasileño y sorprendió en el plano internacional. Los datos de 2021 y 2022 muestran en qué se convirtió esa institución. El año pasado finalizó sexta en el campeonato nacional (por delante de grandes como Santos, Internacional, São Paulo y Grêmio) y protagonizó la final de la Sudamericana. Y comenzó éste de una manera similar, con cinco partidos sin derrotas entre la liga local y la Libertadores.

Lo más destacado del triunfo de Estudiantes

A pesar del gran presente de la visita, Estudiantes entró a la cancha con una premisa fácil de detectar: meter a su oponente contra su arco. Acorralarlo. Y la intensa presión dio resultado enseguida. El Pincha tardó apenas tres minutos en fabricar una ocasión nítida. El problema estuvo en la definición. Tras un potente lateral de Leonardo Godoy y un cabezazo de Fabián Noguera, Gustavo Del Prete –solo y en el borde del área chica– la tiró por arriba del travesaño.

El local no pudo sostener la presión y el trámite se emparejó. El conjunto brasileño se adelantó varios metros, empezó a manejar la pelota y el juego se trasladó al mediocampo.

El fervor de Emmanuel Mas ante el cruce de un rival.
Eva Cabrera/Télam


El fervor de Emmanuel Mas ante el cruce de un rival. (Eva Cabrera/Télam/)

Hasta que apareció el otro delantero del Pincha: Mauro Boselli. El atacante, puro oportunismo, cabeceó en el segundo palo y el arquero Cleiton la tapó justo en la línea. Para colmo, el rebote le quedó a Rogel, que resolvió muy mal. El defensor uruguayo, debajo del arco y con ángulo suficiente, le acertó al palo y desperdició el rebote.

En el cierre de la etapa inicial, el elenco de Ricardo Zielinski la pasó mal. Si bien fueron apenas unos minutos, hubo un par de jugadas en las que se vio obligado a defender demasiado cerca de su arco. El final del primer capítulo, entonces, significó una noticia positiva para el equipo platense que, en la segunda parte, retomó el papel protagónico.

El 1-0 llegó por la vía predilecta del Pincha: la pelota quieta. Estudiantes te tritura con el balón detenido. Te pulveriza. Después de un tiro de esquina de Fernando Zuqui, un especialista, Del Prete la bajó y Rogel la metió de cabeza. El mismo que en esta copa les convirtió a Audax Italiano, Everton y Vélez. Un central, sí, pero también un actual goleador.

Y un rato más tarde, para dejar tambaleando a Bragantino, Boselli –esta vez pura calidad– estampó el 2-0. Luego de un pase profundo de Manuel Castro, el Nº 9 (¡un señor Nº 9!) definió con suavidad por arriba del arquero. Un grito histórico, que le permitió al delantero llegar a 18 tantos con el Pincha en competencias internacionales e igualar el récord de Juan Ramón Verón.

El zaguero Agustín Rogel abrió la victoria en el estadio Uno.
Fotobaires


El zaguero Agustín Rogel abrió la victoria en el estadio Uno. (Fotobaires/)

En el epílogo, Bragantino se despertó. Se despegó de la parsimonia y utilizó la paciencia para avanzar a través de la tenencia. Estudiantes retrocedió cuando requirió hacerlo, en alguna ocasión precisó de algún rechazo salvador (como uno de Noguera ante un remate que pedía gol) y en otra oportunidad necesitó de la suerte (como en un tiro de Ytalo que pasó rozando un palo).

El Pincha construyó un triunfo valioso. Por la trascendencia de los puntos obtenidos. Por la solidez que mostró en el juego. Y por la entidad del rival. Estudiantes, hace tiempo ya, se enamoró de la Libertadores y este plantel se propuso un objetivo: fortalecer ese romance.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.