Todavía hay esperanza para el Cruz Azul

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 12 (EL UNIVERSAL).- Quizá fue el cambio de horario, el respaldo de su afición o simplemente una buena tarde, pero el Cruz Azul se plantó en la cancha del Estadio Azteca y -con personalidad- derrotó al Mazatlán FC (2-0).

Los comandados por Raúl Gutiérrez aprovecharon los errores defensivos, la poca propuesta del rival y el hombre de más en la cancha, para -con anotaciones de Gonzalo Carneiro y Ángel Romero- sumar tres puntos de oro, que les permiten seguir soñando con un boleto al repechaje.

La escuadra cementera mostró durante todo el encuentro dos grandes virtudes: la velocidad por las bandas y el control del balón, mismo que le permitió inquietar la portería de Nicolás Vikonis en varias ocasiones.

Después de algunos disparos desviados y centros al área sin éxito, el Cruz Azul abriría el marcador por una falla del defensor español Jorge Meré, quien -en un exceso de confianza- dejó pasar el esférico por su portería, descuido que sería aprovechado por Carneiro (20’).

La anotación local provocó una leve reacción por parte del Mazatlán FC, que se extinguió minutos más tarde con la expulsión de Raúl Sandoval (33’).

Con el hombre de más en la cancha, el Cruz Azul volvió a ser dominador del enfrentamiento y, en el último suspiro de la primera parte, volvió a marcar, gracias a un penalti sancionado tras una mano de Eduard Bello y bien resuelto por Romero.

En la parte complementaria, las cosas no cambiaron y el Cruz Azul siguió sobre el arco mazatleco, pero la falta de contundencia celeste fue fundamental para no ver más goles.

Con el partido resuelto, Gutiérrez utilizó a Julio César Domínguez y Rafael Baca, jugadores que recibieron abucheos cada vez que tocaron el balón.