Un Espanyol con ambición y una remodelación con incógnitas para la 22-23

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Barcelona, 8 ago (EFE).- El Espanyol afronta la temporada 2022-23 con la ambición de borrar las sensaciones grises de la campaña anterior, en la que el equipo, pese a cumplir su objetivo y sellar la permanencia, dejó un mal sabor de boca entre los aficionados periquitos al quedar decimocuarto en la clasificación.

Para conseguirlo, la remodelación en la plantilla catalana ha sido importante. El primer cambio de calado es el relevo en el cuerpo técnico: Vicente Moreno fue destituido y Diego Martínez es el nuevo preparador blanquiazul: intensidad, compromiso, fútbol protagonista y conexión con la grada son sus líneas maestras.

La lista de futbolistas también ha sufrido cambios. En el capítulo de bajas han salido del club Yangel Herrera, Loren Morón y Morlanes, tras acabar su cesión, y Fran Mérida y Oier, por fin de contrato. Merecen una mención especial los canteranos David López, Dídac Vilà y Melendo, cuyo vínculo también terminaba.

Otro de los grandes nombres propios en el capítulo de salidas del verano es el del portero Diego López, que en los últimos seis años había militado en la entidad catalana. Por su parte, Víctor Gómez y Miguelón han sido cedidos al Sporting de Braga y al Oviedo, respectivamente.

En cuanto a las altas, además del nuevo cuerpo técnico, el Espanyol ha fichado al delantero Joselu (Alavés) y al lateral izquierdo Brian Oliván (Mallorca) y ha incorporado como cedidos al mediocentro brasileño Vinícius Souza (Lommel) y al portero francés Lecomte (Mónaco).

También regresan, tras un año de cesión, Pol Lozano, Vadillo y Víctor Gómez. El club ha ejecutado la opción de compra del medio neerlandés Tonny Vilhena. La plantilla todavía no está totalmente cerrada y de aquí al cierre de mercado, el próximo 31 de agosto, pueden producirse cambios significativos.

Algunos de ellos, como la salida del extremo chino Wu Lei, son conocidos y serán oficiales pronto. Otros, como el futuro del delantero Raúl de Tomás, presentan más incógnitas. La continuidad de RDT no está clara y el futbolista se ejercita al margen sin haber jugado ni un minuto esta pretemporada.

El atacante madrileño, internacional y autor de 17 dianas la temporada pasada, acapara prácticamente todos los focos del mercado. El club asegura públicamente que desea que el jugador siga en el Espanyol y, en caso contrario, señala a su cláusula de rescisión, 70 millones de euros.

Aunque desde el vestuario catalán se destaca la calidad y el compromiso del equipo, algunas voces autorizadas del grupo, como el mediocentro Sergi Darder, ha insistido en la necesidad de traer más refuerzos. El bloque, sin marcarse metas claras, promete máxima ambición en el curso 2022-23.

Por otra parte, es relevante destacar también la destitución, el pasado mayo, del director deportivo Francisco Joaquín Pérez Rufete. Domingo Catoira ha cogido las riendas de la parcela futbolística y, hasta ahora, se ha mostrado satisfecho de la composición de la plantilla blanquiazul.

En el plano institucional, la entidad insiste en el total compromiso del presidente Chen Yansheng, que viajará a Barcelona en las próximas semanas, con el club. En este sentido, en el RCDE Stadium niegan vehementemente cualquier supuesto interés del dirigente chino de vender sus acciones a un inversor externo.

Así las cosas, el Espanyol se presenta a la 2022-23 con una declaración de intenciones clara, la de convencer y enganchar a la grada con un proyecto renovado. Sin embargo, por ahora la reformulación de la plantilla está a medio camino y presenta incógnitas de calado, como el futuro de Raúl de Tomás. EFE

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