20 años del madrugón para ver el día más duro de la selección española

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Fernando Hierro, Luis Enrique, Joaquín y Xavi Hernández protestan al árbitro Gamal al Ghandour en el España-Corea del Sur del Mundial de 2002. (Foto: Andreas Rentz / Bongarts / Getty Images).
Fernando Hierro, Luis Enrique, Joaquín y Xavi Hernández protestan al árbitro Gamal al Ghandour en el España-Corea del Sur del Mundial de 2002. (Foto: Andreas Rentz / Bongarts / Getty Images).

El 22 de junio de 2022, hace ahora 20 años, España y Corea del Sur se enfrentaron en el Estadio de Gwangju por una plaza en las semifinales del Mundial. El partido se disputó a las 8:30 horas de la mañana en la península, lo que obligó a darse un buen madrugón a los aficionados, que acabaron llevándose un enorme varapalo. Y es que se trata de uno de los encuentros más recordados y duros de la historia de La Roja.

La selección que dirigía José Antonio Camacho había realizado una primera fase brillante, lo que llenó de ilusión a los aficionados, venciendo a Eslovenia (3-1), Paraguay (3-1) y Sudáfrica (3-2). Sufrió en octavos ante Irlanda, con la que empató a 1 y a la que terminó derrotando por penaltis con una soberbia actuación de Iker Casillas. El entonces joven portero del Real Madrid (titular después de que Santi Cañizares se lesionara el pie con un bote de colonia), era una de las figuras de aquel equipo junto a otros grandes jugadores como Raúl, Juan Carlos Valerón, David Albelda, Fernando Morientes, Fernando Hierro, Joaquín, Gaizka Mendieta o el actual técnico de La Roja, Luis Enrique.

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Con esa nómina de jugadores y ante un rival en teoría débil como Corea del Sur, muchos confiaban en que La Roja se metería en semifinales. Sin embargo, también había motivos para estar con la mosca detrás de la oreja.

En el último partido de la primera fase, en el que el combinado asiático entrenado por Guus Hiddink se jugaba la clasificación ante Portugal, los lusos sufrieron la polémica expulsión de Beto antes de que Corea del Sur marcara el 1-0 definitivo.

En los octavos de final ante Italia el escándalo fue aún mayor. El colegiado ecuatoriano Byron Moreno expulsó al jugador italiano Francesco Totti con doble amarilla tras entender que había simulado un penalti y anuló dos goles a la azurra, uno de ellos en la prórroga. Los asiáticos acabaron metiéndose con un gol de oro.

Algunos jugadores italianos llegaron incluso a advertir de lo que podría ocurrir en cuartos. “España tiene que estar más preocupada por el árbitro que por Corea”, dijo Totti. “España debe tener mucho cuidado con el árbitro”, apuntó Gianluigi Buffon. No se equivocaban.

Tras una aburrida primera parte, el escándalo protagonizado por el inolvidable colegiado Gamal al Ghandour comenzó en la segunda. En el minuto 50, anuló un gol de Rubén Baraja alegando una falta previa de Iván Helguera. Aquello hubiera evitado la prórroga, donde siguieron los errores arbitrales. Al poco de comenzar, Joaquín centró un balón que Morientes mandó a la red (hubiera sido gol de oro), pero uno de los linieres, el trinitense Michael Ragoonath, levantó el banderín indicando que el balón había salido por la línea de banda. El otro asistente, el ugandés Ali Tomusange, indicó poco antes del final un fuera de juego inexistente cuando Luis Enrique se quedaba solo ante el portero. No quedó más remedio que ir a los lanzamientos desde los 11 metros en los que un fallo de Joaquín sentenció a España.

La desesperación de Helguera, el jugador más afectado aquel día, representaba a todos los aficionados españoles mientras Camacho trataba de calmar a los suyos consciente de que se encontraban fuera de sí y podrían hacer alguna locura.

Xavi sujetando a Iván Helguera al final del partido. (Foto: Tony Marshall / EMPICS / Getty Images).
Xavi sujetando a Iván Helguera al final del partido. (Foto: Tony Marshall / EMPICS / Getty Images).

Al Ghandour ha concedido varias entrevistas en estos 20 años y siempre ha mantenido que realizó un gran arbitraje culpando de los errores a sus asistentes. “Es uno de los mejores partidos de mi carrera. Tengo la conciencia muy tranquila”, dijo en Vamos en 2019.

El título mundial de España en 2010 ayudó a superar en parte aquella decepción, aunque en la memoria colectiva de los aficionados españoles seguirá para siempre el lamentable arbitraje de Al-Ghandour en Corea.

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