España tiene un problema que no tenía ni cuando no pasaba de cuartos

La selección española carece de centrales de jerarquía, un problema con el que debe lidiar Luis Enrique. Foto: REUTERS/Juan Medina
La selección española carece de centrales de jerarquía, un problema con el que debe lidiar Luis Enrique. Foto: REUTERS/Juan Medina

La selección española tiene un problema de jerarquía en el centro de la defensa. No se trata de ser oportunista por lo que sucedió ante Suiza, ni la reflexión viene por algunas ausencias ilustres en las listas de Luis Enrique, como podrían ser las de Sergio Ramos o Nacho. Uno, Ramos, por edad y lo que podría provocar ahora su inclusión en la lista definitiva y otro como es Nacho, al que le perjudica, a criterio de Luis Enrique, su nivel en la salida de balón porque para el técnico asturiano no es el mejor posible, están fuera de la ecuación.

La reflexión es a nivel general por el momento actual del fútbol español. Cualquier selección española de los últimos 40 años ha tenido centrales de más jerarquía, no me refiero solo a los del ciclo ganador. También cuando no pasábamos de cuartos de final. Tirando de memoria desde Migueli y Alexanco, pasando por Maceda y Goico, haciendo una parada en los Sanchís, Górriz o Andrinúa y llegando a los Hierro, Alkorta, Nadal o el propio Abelardo, nos damos cuenta que en España y antes de los Gerard Piqué, Carles Puyol o Ramos, si de algo teníamos mucho y bueno eran centrales.

Por eso no me parece una reflexión oportunista ni interesada. Incluso hubo seleccionadores, como Camacho en 2002, que repescó a Miguel Ángel Nadal para jugar con Fernando Hierro, porque sospechaba que faltaba personalidad ahí. Podría hacerlo Luis Enrique con Albiol, pero en líneas generales España pasa por un momento delicado en esa posición. Pero más a nuestro criterio que al del seleccionador, que está convencido de quién elige y sobre todo por qué lo hace.

Luis Enrique Martínez prioriza claramente la salida del balón desde atrás y centrales que sobre todo tengan buen pie a su criterio. Y ese requisito lo cumplen perfectamente jugadores como Diego Llorente, Pau Torres, Eric García, Iñigo Martínez o Ayemeric Laporte. Y para él ahí termina el debate. A España le gusta jugar con la defensa adelantada y es fundamental cuando inicia el juego que sus centrales sean capaces de superar líneas con un pase y e incluso que arriesguen con ello. Por eso la elección del técnico es totalmente coherente con sus pensamientos.

Eric García cuenta para Luis Enrique por su salida de balón. Foto: Xavi Bonilla/DeFodi Images via Getty Images)
Eric García cuenta para Luis Enrique por su salida de balón. Foto: Xavi Bonilla/DeFodi Images via Getty Images)

Por la forma en la que Luis Enrique concibe el fútbol, sus centrales deben de ser capaces de llevar la pelota en las mejores condiciones posibles a Busquets, Gavi, Pedri o Koke. Y para eso, él lleva a los que considera mejores en esa faceta del juego. Es evidente que en otros aspectos tienen margen de mejora, como puede ser en la marca individual, el juego aéreo o la contundencia defensiva. Pero eso son características que no son prioritarias en la elección del seleccionador o si lo son, lo son en menor medida que la salida de balón.

Es posible que el éxito de España en el Mundial, o sin ir más lejos en el partido ante Portugal en la Nations League, dependa en gran medida del aspecto colectivo. Si España consigue ser la selección dominante que presione bien arriba y sus centrales puedan jugar con ventaja y adelantados, el debate sobre cómo defienden el balón parado o acerca de su contundencia defensiva descienda. Para entenderlo mejor, España depende más que nunca de la palabra equipo y de conseguir que la idea de juego Luis Enrique tenga éxito. Más que de actuaciones individuales, con y sin balón, en ninguna zona del campo.

Las opciones que maneja Luis Enrique

Entre los centrales que vayan definitivamente al Mundial se pueden hacer varias combinaciones. Siendo realistas, es difícil, si no hay lesiones, que sean diferentes a los cinco que nombraba anteriormente. En más de una ocasión hemos visto una pareja de centrales zurdos como fueron Aymeric Laporte e Iñigo Martínez que ha rendido bien. Para mi lo ideal y también pensando en la salida de balón, como le gusta a Luis Enrique, lo mejor sería jugar con uno diestro en el perfil derecho y uno zurdo en el izquierdo. Es decir, que entre Diego Llorente y Eric García elegiría uno y el otro entre Pau Torres, Laporte e Iñigo Martínez, si finalmente va, el otro.

Los resultados y la cantidad de partidos que se juegan, nos obliga a reflexiones y análisis absolutos cada tres días y eso es lo menos recomendable hoy día en el fútbol. Pero al menos lo que debe quedar claro es que la propuesta y elección de jugadores por parte de Luis Enrique es coherente en todo momento con su idea del fútbol y en la forma que tiene de entender la selección como un equipo. Y luego podrá salir bien o mal. Conviene añadir perspectiva a los análisis siempre.

La selección con Luis Enrique ha jugado una final de la Nations League y ha sido semifinalista de una Eurocopa en cuatro años. Si nos olvidamos del ciclo ganador entre 2008 y 2012, los resultados son razonablemente buenos. Porque el primer error nace de pensar que España tiene la obligación de ganar el Mundial. Eso no es así. Quizá estemos a las puertas del Mundial más igualado e imprevisible de su historia e independientemente del debate sobre los centrales y las virtudes y defectos de España, la selección sea una de las candidatas, pero eso no se debe confundir con ser favorita. Pronto tendremos una foto mucho más real de todo ello.

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