España lo hizo todo bien

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·2  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.

Brighton, 20 jul (EFE).- España hizo exactamente el partido que tenía que hacer. Cumplió con lo planeado, mereció más y trabajó para estar en semifinales; solo un balón colgado al área descentró al equipo de Jorge Vilda y lo tumbó en una trágica noche en Brighton.

Un batacazo emocional retratado en las lágrimas de Athenea del Castillo al final del encuentro. Hundida porque su actuación merecía el pase a semifinales, arrancar de cuajo de la historia española la maldición de los cuartos, ronda enquistada en 2013 y 2017 y ahora también en 2022, el año que España tuvo las semifinales a seis minutos de distancia.

El gol de Ella Toone, en un balonazo al área, certificó la defunción del torneo español, que lejos de haber sido brillante, rozó la decepción en la fase de grupos, pero el partido ante Inglaterra revivió los brotes de una selección que antes de la lesión de Alexia Putellas era la gran favorita al título.

Se soñó con la eliminación de la favorita, de una anfitriona crecida, que se veía prácticamente en Wembley. Se soñó porque el fútbol así se lo permitió. No fue un milagro que España llegara clasificada al minuto 84; fue fútbol. Ese que acompaña al ADN de la selección en cualquier categoría o estilo.

España, a base de confiar en lo que mejor hace, hizo temblar los cimientos de Brighton, donde Inglatera pensaba salir ganadora por arrollo, por aplastamiento. Pero la realidad y el balón devoró a las inglesas, incapaces de competir con la calidad española, pero con una dosis extra de corazón y de competitividad, esa que le ha dado Sarina Wiegman, la seleccionadora que sacó a Holanda del anonimato y la hizo campeona de Europa y subcampeona del mundo.

La neerlandesa, con rostro impasible en la derrota y en la victoria, con sus cambios, logró dar la vuelta al encuentro y mantener su invecibilidad con esta selección, que no jugó mejor que España, que seguramente no mereció ganar, pero que aprovechó un resquicio, una jugada aislada, para acabar con la ilusión de un grupo que terminó en piña en el césped del sur de Inglatera, con su afición y sus familiares arropándoles.

España cayó en Brighton, pero se va con la cabeza alta, con la seguridad de haberlo hecho todo bien y con el único borrón de un balonazo al área que nadie pudo despejar, que cazó Toone y que dejó a Esapañ a seis minutos de la gloria.

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.