Entrenadores: la histeria de siempre y el Covid-19, socios para un nuevo récord en el reino del tembladeral

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Lucas Pusineri, Germán Burgos, Mariano Soso, Miguel Russo y Fernando Gago, técnicos que tuvieron que dejar sus cargos en 2021; en el caso de Gago, encontró revancha en Racing
Lucas Pusineri, Germán Burgos, Mariano Soso, Miguel Russo y Fernando Gago, técnicos que tuvieron que dejar sus cargos en 2021; en el caso de Gago, encontró revancha en Racing

Ni el paréntesis por la pandemia de coronavirus, con más de siete meses de inactividad, había puesto a resguardo a los directores técnicos en 2020 en la Argentina. Claro que esa vez no hubo cifras récords de descabezamientos, pero si se tenía en cuenta que desde la AFA se habían desactivado los descensos, ni siquiera la baja de tensión les concedió un hábeas corpus a los entrenadores. Quizás, la silla eléctrica solo cargó más voltios para que este año que se despide establezca un marco de aún mayor agitación. Entre estables, interinos, contratados en las últimas semanas y las piezas varias de los cuerpos que tuvieron que salir al toro para reemplazar a sus jefes por contagios de Covid, 86 técnicos recorrieron la primera división... y apenas cuatro resistieron de punta a punta del almanaque. Sí, el fútbol argentino es insoportable.

La plusmarca del siglo XXI de ‘descartes’ estaba vigente desde 2017, la temporada que se devoró a 84 entrenadores. Iba a resultar difícil superar semejante tembladeral…, pues ocurrió. Claro que entonces habían pasado por Primera 32 equipos. En 2019, con 28 clubes en la A, habían desfilado 77 técnicos. Ahora, incluso sin los tormentosos promedios que siembran un campo minado, y durante mucho tiempo con la calma de los estadios vacíos…, el reino de las urgencias recuperó toda su virulencia. Otra vez los entrenadores vivieron en la cornisa, otra vez rodaron por el barranco.

A Diego Dabove no le fue bien como DT de San Lorenzo; ahora tiene una nueva chance en Banfield
JUAN MABROMATA


A Diego Dabove no le fue bien como DT de San Lorenzo; ahora tiene una nueva chance en Banfield (JUAN MABROMATA/)

Algunos bancos, indefinidos

Y el actual número 86 –en realidad, 88 se los incluye a los recién arribados Diego Martínez, de Tigre, y Rodolfo De Paoli, de Barracas Central– puede crecer en cualquier momento, porque tres instituciones todavía no definieron a sus nuevos conductores para 2022: Independiente, Colón y Talleres . Hay tiempo hasta el brindis. O abrirán el Año Nuevo sin entrenador. San Lorenzo lo consiguió hace pocas horas, con el “sí” de Pedro Troglio.

De los 26 equipos que durante 2021 pasaron por la máxima categoría, 22 cambiaron de conducción. ¿Los sobrevivientes? Apenas cuatro apellidos, con el incombustible Marcelo Gallardo al frente, una rara avis desde mediados de 2014 al frente de River. Luego, Mauricio Pellegrino en Vélez, Kily González en Rosario Central e Iván Delfino en Patronato. Y punto, porque hasta resistentes como Luis Zubeldía y Alexander Medina, se marcharon de Lanús y Talleres. Desgastados.

Pablo Guiñazú tuvo un breve paso por Atlético Tucumán
Fotobaires


Pablo Guiñazú tuvo un breve paso por Atlético Tucumán (Fotobaires/)

Vale apuntar que, aunque generalmente son las víctimas, en ocasiones algunos técnicos rompen un contrato vigente para ir detrás de otro horizonte: sucedió con Diego Dabove (de Argentinos a San Lorenzo) y con Hernán Crespo, de Defensa y Justicia a San Pablo. Ninguno terminó 2021 en ese destino.

Pasó de todo durante el año. Los bautismos en la máxima categoría de Germán Burgos, Gago, Pablo Guiñazú y Battaglia; la aparición de Diego Flores y la reaparición en Newell’s de Fernando Gamboa; la incorporación del uruguayo Munúa en este carrusel, y la salida de Zubeldía de Lanús (estaba desde agosto de 2018) y la vuelta de Almirón al club. Algunas experiencias resultaron fugaces.

Luis Zubeldia,en la noche de Copa Sudamericana.
Juan Mabromata Pool


Luis Zubeldia estaba en Lanús desde agosto de 2018, pero sufrió un desgaste (Juan Mabromata Pool/)

También, aquellos que dirigieron a más de un club , como Gago (Aldosivi-Racing), Dabove (San Lorenzo-Banfield), Beccacece (Racing-Defensa y Justicia), Zielinski (Atlético Tucumán-Estudiantes), Azconzábal (Unión-Atlético Tucumán), Kudelka (Newell’s-Huracán), Sanguinetti (Banfield-Newell’s), Madelón (Platense-Arsenal), Rondina (Arsenal-Central Córdoba)… y el récord de Damonte: Huracán-Arsenal-Sarmiento. Para confirmar el concepto de que varios nombres se repiten alrededor de la tómbola.

¿Alguien recuerda que a principios de 2021 trabajan en la Argentina Mariano Soso, Lucas Pusineri, Guillermo Hoyos, Crespo, Llop, Messera… y Miguel Ángel Russo? La memoria se sorprende.

Sebastián Battaglia había asumido como interino hasta diciembre, pero hace unos días se confirmó su continuidad como DT de Boca para 2022
Fotobaires


Sebastián Battaglia había asumido como interino hasta diciembre, pero hace unos días se confirmó su continuidad como DT de Boca para 2022 (Fotobaires/)

Ha sido el año de los interinos, también, esas piezas llamadas de emergencia, que casi nunca pueden afirmarse. Y peor, en algunos casos ni regresan a su puesto original en las inferiores y deben marcharse. Pasantías ingratas. Fueron ‘bomberos’ Fernando Berón (Independiente); Favio Fernández, Diego Villar y Facundo Oreja en diferentes ciclos de Aldosivi; Romagnoli, Monarriz y Di Leo en San Lorenzo; Claudio Úbeda en Racing, el incondicional, Oldrá en Godoy Cruz; Martín Anastacio en Atlético Tucumán; Pablo De Muner en Defensa; Adrián Taffarel en Newell’s; Gabriel Rinaldi y Gastón Casas en Huracán; Luis y Oscar Espínola en Arsenal; Sebastián Scolari y Adrián Adover en Central Córdoba; Marcelo Mosset en Unión; Hugo Donato en Banfield; Martín Funes en Sarmiento... Apenas dos resistieron, Spontón (Platense) y Battaglia (Boca). Aunque lo niegue la dirigencia, eran aves de paso. Generalmente son socorristas. Apellidos de la casa, rescatados de sus trabajos en las inferiores para emparchar una crisis que no provocaron.

Y los ‘enfermeros’ resultaron la otra novedad del año. Esos desconocidos que saltaron al campo porque el entrenador principal estaba aislado, con Covid. Y hubo varios también: Omar Píccoli, Pedro Monzón y César Velázquez reemplazaron los distintos infortunios de Falcioni; Martín Cicotello (por Kudelka); Gustavo Liggerini (por Coleoni); Facundo Besada y Gerardo Alfaro (por Sciaqua), y Maxi Cuberas (por Zubeldía)… Nombres inesperados para momentos de contingencia, claro, pero entre todos hicieron más gigante al número.

No hubo descensos, no hubo infierno. Sin embargo, los destierros empujaron los límites más lejos que nunca. No hay solución, ni queda espacio para el asombro.

Marcelo Gallardo, una excepción en el fútbol argentino
Marcelo Endelli


Marcelo Gallardo, una excepción en el fútbol argentino (Marcelo Endelli/)

Gallardo contra el mundo

Un dato demoledor certifica el zarandeo que viven los entrenadores. Solo se trata de posarse sobre los cinco clubes grandes. En el mismo tiempo que Marcelo Gallardo condujo a River, es decir desde mediados de 2014 hasta hoy, por el póquer restante desfilaron... 41 colegas. ¡Sí, 41!

El detalle: Edgardo Bauza, Pablo Guede, Diego Aguirre, Claudio Biaggio, Jorge Almirón, Juan Antonio Pizzi, Diego Monarriz, Tocalli-Romagnoli-Beto Acosta, Mariano Soso, Diego Dabove, Leandro Romagnoli solo, Paolo Montero, Monarriz-Di Leo y Troglio (16 en San Lorenzo); Omar De Felippe, Almirón, Mauricio Pellegrino, Gabriel Milito, Ariel Holan, Sebastián Beccacece, Lucas Pusineri, Fernando Berón y Julio Falcioni (9 en Independiente); Diego Cocca, Facundo Sava, Claudio Úbeda, Ricardo Zielinski, Cocca nuevamente, Eduardo Coudet, Beccacece, Juan Pizzi, Úbeda y Gago (10 en Racing), y Carlos Bianchi, Rodolfo Arruabarrena, Guillermo Barros Schelotto, Gustavo Alfaro, Miguel Ángel Russo y Battaglia (6 en Boca).

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