Eliminatorias: Guido Rodríguez, el N° 5 al que Gallardo dejó volar fuera de River y llegó a la selección

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Guido Rodríguez controla la pelota ante Cavani en la última Copa América, cuando la Argentina le ganó 1-0 a Uruguay con un gol suyo
Eraldo Peres

Antes de subirse al avión para cruzar el Atlántico y sumarse al plantel del seleccionado argentino, Guido Rodríguez hizo un acto de contrición pública, ya en la madrugada del lunes de España. Betis había perdido 2-0 ante Sevilla, que marcó los goles en el segundo tiempo, luego de la expulsión del mediocampista argentino. “Nada peor que dejar al equipo con uno menos, soy el primero en reconocer mi error y en trabajar para corregirlo”, escribió en las redes sociales.

Tras no haber sabido controlarse en el ardoroso clásico andaluz –fue amonestado por reiteración de faltas a los 10 minutos y recibió la segunda amarilla por otro foul-, Rodríguez necesitará mantener la pierna fuerte sin excederse en otro clásico, el del Río de la Plata, el que disputarán mañana Uruguay y la Argentina en Montevideo. Difícil que se repita un choque como el de hace un mes en el Monumental, donde Uruguay solo cometió cinco faltas y mostró una fragilidad mayor que la que puede sugerir el 3-0 final. En puesto de Repechaje, y con el Maestro Oscar Tabárez en la cuerda floja, seguramente Uruguay reflotará ante su público una versión más aguerrida.

El desgarro de Leandro Paredes, que está en la última etapa de la recuperación, le abre a Rodríguez la posibilidad de ser titular y disputar su partido N° 20 con la camiseta argentina. Scaloni ya recurrió a él en la Copa América, cuando no vio al volante de Paris Saint Germain en su mejor condición física. En el torneo continental fue titular por primera vez ante Uruguay y el recuerdo para Rodríguez no puede ser más grato: Argentina ganó 1-0 con un gol suyo de cabeza. “Guido siempre estuvo con nosotros, hace rato que valoramos su compromiso. Hoy tuvo su oportunidad y no la desaprovechó”, lo elogió Scaloni tras el encuentro disputado en el estadio Mané Garrincha, de Brasilia.

Como N° 5 más posicional y de corte, Rodríguez luego integró un doble pivote con Paredes, pero finalmente la formación se fue decantando hacia una línea media con Rodrigo de Paul y Giovani Lo Celso de interiores y escuderos de Paredes. De arranque o desde el banco, Rodríguez compone el núcleo duro en las convocatorias de Scaloni, tras haber debutado con Jorge Sampaoli en 2017 en un amistoso ante Brasil.

Guido Rodríguez, en acción ante Belgrano
Mauro Alfieri


Rodríguez en su etapa en River, donde no consiguió continuidad (Mauro Alfieri/)

De 27 años, Rodríguez hizo una carrera ascendente sin la tutela del director técnico que se especializa en potenciar las promesas de River: Marcelo Gallardo. Nacido en Caseros, llegó al club de Núñez con siete años, tras superar varias pruebas. Hizo las inferiores con la ilusión de afirmarse algún día en el puesto de su admirado Javier Mascherano.

En 2014, Ramón Díaz lo había citado para un amistoso de River, pero finalmente debutó de manera oficial con Gallardo, por la Copa Argentina, pero su vivencia más fuerte fue su primer partido en el Monumental, frente a Belgrano. “Inolvidable, la cancha estaba llena. Me fue muy bien, cuando terminó el partido me emocioné mucho”, evocó hace un tiempo.

La satisfacción fue cediendo ante la evidencia de que le iba a costar tener continuidad. Leonardo Ponzio era el líder del mediocampo y Gallardo se iba a inclinar por Matías Kranevitter como escudero. Empezó 2015 y Rodríguez era compañero de alguien que ahora es integrante del cuerpo técnico del seleccionado: Pablo Aimar. El Payasito, que lidiaba con las lesiones y agotaba en River sus últimos meses antes del retiro, le aconsejó que buscara otros horizontes para sumar minutos en primera división.

Haber ido en préstamo a Defensa y Justicia lo calificó como una de las mejores decisiones de su carrera
Gabriel Rossi


Haber ido en préstamo a Defensa y Justicia lo calificó como una de las mejores decisiones de su carrera (Gabriel Rossi/)

Surgió el préstamo a Defensa y Justicia y Rodríguez se transformó en uno de los primeros jugadores del asiduo intercambio que mantienen River y el Halcón de Florencio Varela. Con Ariel Holan, durante el primer semestre de 2016 dispuso de los minutos suficientes para mostrase como un jugador de quite y pase fluido, buena ubicación y la presencia que se desprende de su 1,85m de altura y 78 kilos de peso. “Fue una de las mejores decisiones que tomé en mi carrera”, expresó sobre su paso por Defensa.

Nadie le podría haber hecho una mejor publicidad que Holan: “Tiene condiciones para estar a la altura de Busquets, Kroos o Xabi Alonso”. La descripción no impresionó a Gallardo, que lo recibió tras el préstamo y lo mantuvo en un segundo plano. Había emigrado Kranevitter, pero seguía Ponzio y estaban Nicolás Domingo y Arzura. De todas maneras, Rodríguez es un agradecido de Gallardo porque había seguido su evolución, le marcaba aspectos a corregir y no le cortó la posibilidad de emigrar.

El festejo de su gol ante Uruguay en la Copa América; mañana lo volverá a enfrentar por las eliminatorias
EVARISTO SA


El festejo de su gol ante Uruguay en la Copa América; mañana lo volverá a enfrentar por las eliminatorias (EVARISTO SA/)

Su caso contrasta con los recientes de Enzo Fernández y Héctor Martínez, quienes salieron de River para foguearse en Defensa y cuando volvieron tuvieron una alta consideración de Gallardo, a tal punto que ambos recibieron las citaciones de la Argentina y Paraguay.

Al no quedar bajo el ojo clínico del Muñeco, Rodríguez aceptó una propuesta más riesgosa que la de ir a Defensa. River lo transfirió a Xolos de Tijuana, una de las zonas más caliente y conflictiva de México a causa del narcotráfico, por casi dos millones de dólares. “Era difícil irse de River. Cuando llegué a Tijuana, sentía de todo un poco: angustia, ansiedad, nerviosismo. Afortunadamente, en lo futbolístico me fue muy bien”, expresó en una entrevista con La Liga.

La cuota de fortuna en Xolos pasó por encontrarse con el técnico Miguel “Piojo” Herrera, que luego lo llevó a América, donde al principio le costó, fue expulsado seis veces: “Estaba acelerado por querer demostrar lo que era, era una energía mal empleada”. Pero terminó imponiéndose al desafío: fue dos veces campeón de liga y nombrado mejor futbolista en 2018. De la etapa en América le quedó una firme amistad con Agustín Marchesín, con quien volvió a coincidir en el seleccionado.

Guido Rodríguez, jugador del América de México, convocado por Scaloni
Guido Rodríguez, jugador del América de México, convocado por Scaloni


En América de México obtuvo dos ligas y fue elegido el mejor futbolista en 2018.

La transferencia a Betis en tres millones de euros fue “el sueño cumplido de jugar en Europa”. Su anterior temporada en el equipo dirigido por Manuel Pellegrini la completó como el jugador que más duelos defensivos ganó (195) en La Liga y quedó segundo en acciones defensivas exitosas (412). Presente en 35 de las 38 fechas de la liga, su rendimiento despertó el interés de Arsenal, de Inglaterra.

Una satisfacción para Guido, pero nada comparable con la que experimenta cada vez que aparece en lista de Scaloni: “Me cuesta explicar con palabras lo que significa estar en la selección, representar a tu país. Es increíble, la máxima felicidad cada vez que nos juntamos en una concentración, en las prácticas, en un partido. Lo disfrutamos porque nos llevamos muy bien, eso es lo más importante.”.

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