Eliminatorias: la Argentina respira aliviado y aleja las dudas: superó a Bahamas con autoridad y acomoda su camino hacia la Copa del Mundo

·7  min de lectura
Facundo Campazzo apareció en el segundo tiempo y cerró una noche con 17 puntos, 10 asistencias, tres rebotes y tres robos
Facundo Campazzo apareció en el segundo tiempo y cerró una noche con 17 puntos, 10 asistencias, tres rebotes y tres robos - Créditos: @Mauro Rizzi

MAR DEL PLATA.- Argentina sabe que sacó adelante una prueba que impacta directamente en su futuro. Pensar en sólo un partido más de cara a la Copa del Mundo de Japón, Indonesia y Filipinas 2023 es un completo error. El duelo con Bahamas fue, posiblemente, la cita más determinante en este proceso de Néstor García. Y el conjunto nacional recuperó las buenas sensaciones y parte de su esencia. Más allá de haber enfrentado a un equipo con poca disciplina, el seleccionado albiceleste dio un paso importante, se sacó de encima el mal trago de la caída con Canadá y se impuso con autoridad por 95-77, con un Gabriel Deck demoledor que tuvo una noche soñada: 37 puntos y 7 rebotes.

Y esta victoria no sólo tiene relevancia en el ánimo del equipo, sino que le da un aire muy grande de cara a su clasificación para la Copa del Mundo de 2023. Con un registro de 6 victorias y dos derrotas, quedó en el tercer lugar (primero está Canadá y segundo Venezuela) y lo ubica en una posición más cómoda para asumir las ventanas de noviembre y febrero de 2023. Con compromisos con República Dominicana y nuevamente Bahamas como visitante (sin Campazzo, Laprovittola, Deck, Bolmaro y Luca Vildoza). Y en los gestos de los jugadores se pudo advertir que se sacaron un gran peso de encima. Que ahora sólo deben enfocarse en la Americup que comienza el viernes próximo, en Recifes, Brasil.

Un equipo con más ideas ofensivas, más fluido, con un juego más repartido, sin concentrar tanto el goleo en Campazzo y Laprovittola, pero sí con la conducción de ambos para generar espacios. La defensa fue otro punto fuerte para el equipo argentino que se vio favorecido por una rival anárquico a la hora de construir en ataque. Depende mucho de lo que pueda proponer Buddy Hield (el hombre de Indiana Pacers) y lo que pueda producir en la pintura Kai Martínez Jones (Charlotte Hornets).

Mostró momentos de mucho dominio sobre Bahamas, ofreció las señales que necesita este equipo, un parcial de 12-0 le permitió demostrar que las variantes ofensivas que se le pedían aparecieron. Incluso, no dependió de Campazzo y Laprovittola, que en el primer cuarto apenas marcaron 2 puntos. En las manos de Gabriel Deck estuvo el punto alto de la Argentina, que finalizó el primer cuarto arriba por 21-15.

Pero todo eso que mostró en el arranque no lo pudo sostener en el segundo. Si bien el goleo se mantuvo alto, porque Bahamas es un equipo con poca contracción defensiva, los problemas del conjunto del Che García se marcaron fundamentalmente cuando tuvo que controlar el poder de fuego del perímetro del seleccionado bahameño. Con Clarke encendido, la aparición en ataque de Hield, y la lenta pero segura incursión debajo de los tableros de Jones, el visitante llenó de interrogantes al conjunto nacional.

Bahamas estuvo muy fino desde la línea de tres puntos con 8 aciertos sobre 15 intentos, la Argentina no pudo controlar ese aspecto del juego y comenzó a llegar muy tarde a cada ajuste, lo que le permitió al rival hacer lo que no pudo en el primer cuarto, llevar la bola cerca del aro para el poder de Jones. Además, el conjunto nacional comenzó a dudar y las pérdidas de balón fueron nuevamente un factor clave, porque tuvo 8 en la primera parte (ante Canadá tuvo 15 en total). Tanto se desdibujó la Argentina, que entonces sí se notó la falta de puntos de Campazzo y Laprovittola, quedó enredado en la vorágine de Bahamas y terminó un primer tiempo que parecía que iba a dominar, sufriendo un 44-43 abajo.

Gabriel Deck tuvo un noche tremenda con 37 puntos y 7 rebotes
Gabriel Deck tuvo un noche tremenda con 37 puntos y 7 rebotes - Créditos: @Mauro Rizzi

Los primeros 3 puntos de Campazzo en el arranque del tercer cuarto, permitieron al equipo argentino recuperar el control de un partido complejo. Más metidos, más agresivos, con la misma concentración defensiva que el arranque, la Argentina bajó el goleo de Bahamas del segundo pasaje, ya que sólo le permitió 15 puntos. Un detalle para nada menor, ya que la defensa que propuso para dejar sin juego a Bahamas resultó determinante.

Los 9 puntos de Deck en el arranque del cuarto fueron otra inyección de ánimo. En especial porque el 6 de 20 en tiros de tres puntos de la Argentina fue una alarma. No pudo lastimar desde el perímetro, un arma de la que depende mucho, porque no tiene jugadores de gran talla para hacerse fuerte en el juego interior.

Y si bien la ausencia en el goleo de Campazzo fue un dolor de cabeza en el primer tiempo, el base cordobés entró en juego, marcó 7 puntos, llegó a 8 asistencias y sumó tres robos, en momentos claves que le permitieron a la Argentina volver a alejarse a 10 puntos (66-56). Sostuvo esa tónica el equipo, defensa intensa, más velocidad en la ofensiva y así cerró un tercer cuarto con buenas sensaciones: 68-59.

El último acto tuvo la misma tónica y resultó una buena muestra para el equipo argentino, porque estuvo muy atento a las pelotas sueltas, cargando el rebote defensivo y ofensivo ante un rival que lució, por momentos, sin disciplina para sostener una idea de juego. Campazzo sostuvo su ritmo, Deck mostró todo su repertorio con 37 puntos, y le dejó la tranquilidad de pensar sólo en la Americup y sin tantas urgencias de cara a las próximas dos ventanas eliminatorias, allí cuando se resolverá el pasaje al próximo mundial.

Reclamos por las condiciones de los traslados y los alojamientos para concentrarse

Los integrantes del seleccionado argentino de básquetbol mantuvieron este lunes una reunión con los principales dirigentes de la Asociación de Jugadores (AdJ) para conseguir “mejores condiciones” en las concentraciones y en los viajes que realizan para cumplimentar los diversos compromisos oficiales: Americup y las ventanas de eliminatorias de noviembre próximo y febrero de 2023.

A través de un comunicado, la misma agrupación que nuclea a los basquetbolistas de la Argentina reveló que se realizó una reunión con algunos de los jugadores del conjunto nacional (Facundo Campazzo es el capitán) para “intercambiar” conceptos respecto de “las condiciones generales en las concentraciones y en los viajes”.

Los viajes a Venezuela y Panamá también resultaron algo incómodos y desde entonces los jugadores están algo incómodos con los dirigentes de la Confederación Argentina de Básquetbol (el presidente es Fabian Borro) y le solicitaron al gremio que puedan gestionar “una mejor logística de los viajes”.

“Los jugadores reclaman no viajar más en clase turista y mayores comodidades en los hoteles en los que se alojan”, fue la versión que circuló con fuerza en el lobby del hotel Sheraton en donde se alojó el equipo argentino en esta ciudad. En el primer encuentro de esta ventana clasificatoria para la Copa del Mundo 2023, jugado en Canadá, la delegación albiceleste llegó a la ciudad de Victoria, en un periplo que demandó casi “un día y medio”, con los basquetbolistas arribando en dos tandas diferentes.

Uno de los problemas más importantes es que muchos viajaron en ubicaciones muy incómodas para deportistas que miden 2 metros de altura. Además, para el traslado de ida viajaron 28 horas, mientras que el retorno fue de poco más de 30 horas. “Seguiremos en contacto con el plantel, apoyando al equipo y atentos a sus necesidades”, finalizó el texto de la AdJ.