El mito del Estadio Azteca y el fin de la maldición para los rivales de la Selección

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Estadio Azteca | Foto: Getty Images
Estadio Azteca | Foto: Getty Images

La Selección Mexicana de Futbol disputará los sigueintes partidos de clasificación de Concacaf rumbo a Catar 2022 a puerta cerrada. El aforo será únicamente de dos mil personas, quienes estarán encargados de alentar al combinado dirigido por Gerardo Martino en sus encuentros ante Costa Rica y Panamá en el Estadio Azteca.

Pese a la creencia de la mayoría, el Coloso de Santa Úrsula ha dejado de significar una barrera para los contrarios que compiten ante el Tricolor. Las declaraciones recientes de Héctor Herrera, mediocampista del Atlético de Madrid, calaron hondo cuando mencionó que el inmueble ya no pesaba. Algunos coincidieron en su hipótesis y otros, los románticos del deporte, juzgaron a HH.

Para recibir cariño hay que darlo, situación que en ocasiones no ha entendido el seleccionado nacional. El nivel futbolístico que ha mostrado el Tri ante sus similares de la zona parece no gustar a los aficionados y el equipo se ha ensimismado, como si solo importaran los que están dentro del rectángulo verde.

México disputará los partidos ante Costa Rica y Panamá a puerta cerrada de cara a Catar 2022 ( Foto: Mauricio Salas/Jam Media/Getty Images)
México disputará los partidos ante Costa Rica y Panamá a puerta cerrada de cara a Catar 2022 ( Foto: Mauricio Salas/Jam Media/Getty Images)

Rehenes de los resultados, los futbolistas de la selección nacional han perdido cualquier altar que se les haya fijado en la cabeza de los amantes del futbol. Los jugadores llegan provenientes de sus clubes internacionales, aterrizan en la capital mexicana y regresan al club que les retribuye económicamente, como si el Nido fuera solamente un paseo de 90 o 180 minutos.

¿Héctor Herrera pecó de honesto? Tal vez haya olvidado que los espectadores constantemente han apoyado al equipo sin recibir algo recíproco a cambio. El quinto partido ha quedado en la lejanía cuando México juega las copas del mundo, los últimos resultados ya son parte de la historia, la caída del conjunto nacional contra: Brasil, Holanda, dos veces Argentina y Estados Unidos han marcado el fracaso y camino de la escuadra azteca en los mundiales.

Era febrero de 2013 cuando la Selección Mexicana de Futbol jugó, por última vez, con atuendo totalmente blanco. Enfrente tenía a la selección jamaiquina. El escenario era el Estadio Azteca y se disputó el primer partido del hexagonal rumbo a Brasil 2014. El marcador quedó 0 a 0. Al mitad del duelo, la afición coreó el juego de los Reggae Boyz tras el desempeño de sus jugadores. Algo se quebró en ese momento.

Una de las últimas selecciones nacionales que era vitoreada cuando jugaba en casa fue la de Ricardo Antonio La Volpe previo al mundial de Alemania 2006 o la de Javier Aguirre en 2010. Igual la de Miguel Mejía Barón en 1994, donde la comparación de aquél equipo con las generaciones actuales parece no tener fin y se mantiene latente.

Por su carisma, goles o identidad con el cuadro nacional, Javier Chicharito Hernández ha sido relegado del Tricolor por cuestiones internas. El jugador era un estímulo para los seguidores de la onceava mexicana y ha pasado de ser protagonista a antagonista de la plantilla. Su ausencia ha dejado un vacío en el lugar de uno de los últimos ídolos del grupo y su lugar parece tener cabida en Raúl Jiménez, otra posible respuesta a la antipatía de los fanáticos mexicanos.

Sumado a lo anterior, las distancias se acortaron. Quedaron atrás los partidos en los que un jugador como Luis Roberto Alves Zague metía siete anotaciones en un mismo encuentro. Las goleadas ante los rivales de la zona no se ven más en el Estadio Azteca. Equipos como Canadá y Jamaica han hecho frente al combinado nacional en el octagonal y recientemente México solo pudo rescatar cuatro unidades cuando jugó como local.

 Héctor Herrera declaró recientemente que jugar en el Estadio Azteca con la selección mexicana ya no pesa (Foto: Héctor Vivas/Getty Images)
Héctor Herrera declaró recientemente que jugar en el Estadio Azteca con la selección mexicana ya no pesa (Foto: Héctor Vivas/Getty Images)

En años anteriores, cuando el estadio ubicado en Calzada de Tlalpan rugía, lo hacía en fin de semana, en domingo a las 12: 00 horas del día y con la ventaja de la altura sobre el nivel del mar que la Ciudad de México ofrecía. El aforo se ha reducido, ya no son 100 mil espectadores los que llenan el inmueble, pero ni para qué extenderlo, si la afición no llenaría las butacas. Se ha aburrido.

HH Herrera comparó el hervor del Azteca con el de Cuscatlán de El Salvador y con el estadio de San Pedro Sula en Honduras. Argumentó que desde el primer minuto y, desde que desembarcan en territorio centroamericano, sienten la hostilidad de los seguidores salvadoreños y hondureños. Quizá ellos aún crean en su equipo, no tengan nada qué perder y sometan a sus rivales al calor de la enemistad.

También, el costo de los boletos para ver a la selección nacional de futbol se han elevado ¿Gastar en boleto, alimentos, estacionamiento y bebidas dentro del estadio para recibir un agónico empate? Algunos, seguro, preferirán ver el partido desde la comodidad de su casa.

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