Diego Schwartzman sufrió una dura derrota ante Cameron Norrie y quedó eliminado en Indian Wells

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Diego Schwartzman, desconcertado por la durísima derrota con el sudafricano Cameron Norrie
Mark J. Terrill

De la mejor victoria del año a uno de sus peores partidos de la temporada en el circuito. Sin término medio, Diego Schwartzman quedó eliminado en los cuartos de final del Masters 1000 de Indian Wells, tras caer con el británico Cameron Norrie por un contundente 6-0 y 6-2 en apenas una hora y seis minutos.

Tres quiebres en menos de 35 minutos. Un 0-6 de esos que cuestan explicar. Al menos en un partido de este nivel internacional. Schwartzman tuvo un comienzo pésimo ante el Norrie (26° del mundo). Rodeado de señales muy confusas, vio como el partido se le escapaba demasiado rápido. Porque el argentino venía de lograr su primer triunfo del año ante un top ten (venció a Casper Ruud) y la ilusión de alcanzar las semifinales de un Masters 1000 por primera vez en la temporada parecían cercanas.

Diego Schwartzman, en el partido ante Cameron Norrie por los cuartos de final de Indian Wells
Mark J. Terrill


Diego Schwartzman, en el partido ante Cameron Norrie por los cuartos de final de Indian Wells (Mark J. Terrill/)

Pero la realidad fue abrumadora. Trece errores no forzados, un pobrísimo 32% de aciertos con su primer servicio, apenas 11 puntos ganados en todo el set. Las estadísticas hablaron por sí solas. El Peque ni siquiera llegó a competir en el comienzo del partido. Casi sin darse cuenta se encontró un set debajo.

Y cuando intentó la reacción en el segundo parcial (sostuvo su servicio en el arranque), enseguida le dieron otro golpe. Porque el zurdo británico quebró para ponerse 2-1 antes de volver a las sillas. El partido se le iba de las manos antes de que pudiera pensar siquiera por qué.

Hubo un intento de recuperación. El primer (y único) síntoma positivo. Quebró el servicio en el cuarto game y lo festejó con un “¡vamos!” de autoayuda. Pero las señales negativas siguieron repiqueteando en la mente del argentino. En el juego siguiente, cedió su saque por quinta vez en el partido. Supo que no era su día. El segundo parcial también se fue muy fácil.

Se trata de un Masters 1000 (y uno de los más prestigiosos). Llegar a los cuartos de final no es poca cosa. Sumará puntos valiosos para mantenerse en el top 15 del ranking del ATP. Pero seguro que eso no borrará la frustración. No por perder con Norrie, es algo que puede pasar. Sino por la manera en la que llegó la derrota, en un partido que se presentó de un modo tal que prácticamente no le dio posibilidades de luchar, lo que mejor sabe hacer. Con 30 errores no forzados en total. Una caída dura y difícil de explicar.

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