El desempate: recuerdo de las finales de 2018 y 1981

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El Stade de France y todo París se prepara para albergar una jornada mágica de UEFA Champions League en la que Real Madrid y Liverpool se disputarán la Orejona en una final que promete y demasiado.

Sin embargo, más allá del alto vuelo futbolístico que se espere en Francia para este encuentro, los Merengues y los Reds se estarán jugando algo más personal con el historial entre ambos clubes.

Y es que esta no es la primera vez que estos dos equipos se verán las caras en el partido decisivo del máximo torneo europeo, sino que será la tercera. ¿Cómo llegan a esta definición? 1 a 1.

La final de 1981

Poco antes de la reconocida Tragedia de Heysel que dejó sin fútbol europeo a Liverpool y también a todas las instituciones inglesas por seis y cinco años, respectivamente, los de Merseyside levantaron su tercera Orejona justamente ante los Blancos.

Fue un día inolvidable para los británicos, ya que concretaron un torneo invicto y se convirtieron además en el primer equipo que ganaba el título sin extranjeros en cancha (Alan Hannsen, Graeme Souness y Kenny Dalglish eran de Escocia, pero se considera Reino Unido en conjunto).

El mínimo 1-0 le sirvió a Liverpool para alzar la Champions gracias al gol de Alan Kennedy a los 82 minutos de juego. El Real Madrid de Vicente del Bosque, Juanito y Carlos Santillana poco pudo hacer contra eso.

La revancha del 2018

Más reciente en el tiempo, los Blancos se vengaron de aquella caída con una final que tuvo todos los condimentos posibles. Aquella fue la última Orejona que levantó Real Madrid, la decimotercera. Además, esta fue la despedida de Cristiano Ronaldo de la Casa Blanca.

Después de un desarrollo cerrado, en la que Liverpool se vio perjudicado por la prematura salida de Mohamed Salah por dolores en el hombro tras un choque con Sergio Ramos, los goles llegaron en el segundo tiempo.

Y dos fueron productos de errores propios de los Reds, específicamente del arquero Loris Karius, quien le dejó en bandeja con sus manos el primer tanto a Karim Benzema en Kiev.

La segunda anotación llegó por parte de Gareth Bale, quien poco antes había ingresado en lugar de Isco y dejó su nombre en el resultado con uno de los mejores goles en la historia del torneo gracias a una chilena de primera tras el centro de Marcelo. El propio jugador galés puso el tercero con un remate lejano y sin potencia, pero que Karius no supo detener.

Foto: Getty Images

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