Derrota vergonzosa

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Agustín Chávez

CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 17 (EL UNIVERSAL).- Cruz Azul quedó eliminado de la Concachampions, con humillación dentro y fuera del campo incluida, luego de que el Monterrey lo venciera categóricamente 1-4 (1-5 global) para avanzar a la final contra el América.

Partido lleno de polémicas y en el que el grito homofóbico se hizo presente en el Estadio Azteca, a tal grado que provocó la suspensión del encuentro por varios minutos. Una vergüenza.

Los jugadores, cuerpos técnicos y árbitros abandonaron el campo al 65’, luego de que se aplicara la fase 2 del protocolo contra el grito homofóbico, y 10 minutos después regresaron, con un estadio semivacío, para disputar lo que restaba. Mero trámite, porque el encuentro ya estaba sentenciado. Al igual que el papelón de la afición celeste.

Un juego que desde el inicio se tornó movido. Y es que Maximiliano Meza adelantó a los Rayados al minuto 7. Orbelín Pineda respondió de manera casi inmediata, y colocó el 1-1 parcial al 10’. Lo único decente de La Máquina durante la velada. Porque lo de su gente fue impresentable, a tal grado de que el duelo tuvo que ser suspendido 10 minutos, inaudito para una cancha mexicana.

Los directores técnicos

Juan Reynoso se vio superado desde el primer minuto y tardó en reaccionar. Javier Aguirre por fin soltó a su equipo y se vio muy bien.

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