El nivel defensivo marcará el techo del Real Madrid de Ancelotti

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·3  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Real Madrid's Spanish defender Nacho Fernandez lies on the field during the Spanish League football match between Levante UD and Real Madrid CF at the Ciutat de Valencia stadium in Valencia on August 22, 2021. (Photo by Jose Miguel FERNANDEZ / AFP) (Photo by JOSE MIGUEL FERNANDEZ/AFP via Getty Images)
Jose Miguel FERNANDEZ / AFP) (Photo by JOSE MIGUEL FERNANDEZ/AFP via Getty Images.

560 días después, el Real Madrid regresó a su estadio, aunque de aquel equipo que se fue, con Zidane en el banquillo y ganando 2-0 al Barcelona en marzo de 2020, "solo" queden Benzema y Modrić: ni el Santiago Bernabéu, que ya no es el que era, pero todavía tampoco es el que será, ni Zinedine, que se subió del banquillo a la grada, ni, por supuesto, las fortalezas defensivas que hicieron de aquel equipo pospandémico el mejor competidor en el día a día liguero por su capacidad parar controlar los detalles a partir de una solidez perenne e innegociable.

El Real Madrid, el de Ancelotti, goleó al Celta gracias a volumen y efectividad impropios de aquellos tiempos en el plano ofensivo y necesitó golear porque su línea defensiva no dejó otra opción si querían ganar, algo que tampoco ocurría entonces. Nacho, principalmente, Militão, momentáneamente, y Miguel Gutiérrez, lógicamente, pusieron obstáculos a la victoria que Benzema, Modrić y Vinicius Junior se empeñaron en regalar a su público.

Igual que ocurrió frente al Levante (3-3) en la segunda jornada, los errores individuales correspondientes a la bajada nivel de la línea defensiva convirtieron el partido en una carrera a contracorriente para los atacantes blancos. Un equipo más caótico, abierto, de mínima tolerancia con el riesgo al que no le queda otra que ser así, en lugar del ultra competitivo y buscado aburrimiento zidanista

Aunque el mercado y la situación financiera de los clubes ha dado una vuelta de 360 grados en el último año y echado por tierra la planificación deportiva a largo plazo de muchos clubes, el resultado final del ejercicio veraniego indica que a los blancos la cuenta les sale a pagar. Y no hablo de números. Las bajas de Sergio Ramos y Varane, los dos defensas centrales titulares, que además refuerzan a sendos rivales directos de la máxima élite europea, no tienen un recambio específico. Hoy por hoy, el titular que cubre su puesto no es otro que el que era su suplente.

Que la apuesta en la casa blanca sea Militão, cosa que se entiende mejor tras su evolución jerárquica durante el curso pasado cuando sostuvo a un equipo caótico defendiendo al borde del precipicio, no quita que el paso adelante del brasileño para ocupar el lugar de Varane deje el perfil diestro sin un sustituto de garantías, ni a corto, medio ni largo plazo.

MADRID, SPAIN - SEPTEMBER 12: Eder Militao of Real Madrid in action during the spanish league, La Liga Santander, football match played between Real Madrid and Celta de Vigo at Santiago Bernabeu stadium on September 12, 2021, in Madrid, Spain. (Photo By Oscar J. Barroso/Europa Press via Getty Images)
Oscar J. Barroso/Europa Press via Getty Images.

En el perfil izquierdo, el club se ha reforzado con la incorporación de Alaba, que si puede (o suele) desempeñarse en esa posición del campo es más por sus más que conocidas cualidades con balón que por sus condiciones en acciones comunes en un central. Todo será que Ancelotti invente, colectiva o individualmente, por ejemplo reconduciendo a Mendy, el jugador más diferencial en los registros defensivos, a la zona caliente; movimiento que también facilitaría su fútbol a la par que promocionaría el de Miguel Gutiérrez y otorgaría la libertad que el austriaco, bien de lateral o bien de centrocampista, necesita para poder soltarse sin las responsabilidades de un especialista defensivo.

Bien es cierto que lo que el Real Madrid ha perdido en una orilla lo ha ganado en la otra. Ha pasado de competir en el hastío del unocerismo a volver a bailar en el caos: parece tener más (parece, porque con Hazard uno ya no sabe, pero a poco que aporte será mucho) y mejores (en el caso de Vinicius el upgrade es incuestionable, tanto en la ejecución, en el impacto y en la decisión) adeptos en la última deseosos de beber del eterno manantial de fútbol de Karim Benzema. 

Ahora la manta del equipo de Ancelotti sigue siendo tan o más corta, especialmente por abajo. El Real Madrid tiene más recursos en los dos últimos tercios... y también una bajada de nivel manifiesta en línea defensiva que puede condicionar el desarrollo de la temporada y llegar incluso a delimitar el techo competitivo del equipo.

Vídeo | Lo nunca visto: así entrenan los porteros del Cádiz sus reflejos con pelotas de tenis

Otras historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.