Daniil Medvedev perdió con Alex de Miñaur y desató toda su furia: arrojó su raqueta, golpeó un micrófono y se peleó con el público

Daniil Medvedev se cruza con el público parisino tras perder el partido ante Alex De Miñaur
Daniil Medvedev se cruza con el público parisino tras perder el partido ante Alex De Miñaur

De repente, el ruso se transformó en un torbellino de rabia. Daniil Medvedev ya había tenido entredichos con el público que copó las tribunas del Masters de París, pero lo que siguió a su derrota con Alex de Miñaur fue un bochorno. Rotura de raqueta, golpe a un micrófono de la televisión y más insultos hacia las plateas, que terminaron opacando una tarde muy buena del joven talento australiano, que se impuso por 6-4, 2-6 y 7-5 sobre el exnúmero 1 del mundo, en la segunda ronda del certamen que se disputa en el Palais Omnisports de Bercy, y que reparte 6 millones de euros en premios. Se trata del primer triunfo de De Miñaur sobre un top 5 en toda su carrera, tras 18 intentos fallidos.

Tras alguna discusión con el umpire, Ignacio Forcadell, la primera reacción fuera de lugar del ruso se dio tras el primer set, que finalizó con un fallido smash. Con el 6-4 consumado para De Miñaur, Medvedev realizó un amago de tirar la pelota a cualquier parte y mientras iba a sentarse a su lugar para el descanso golpeó con la raqueta uno de los micrófonos situados bajo la silla del árbitro. Sin embargo, no hubo warning para el ruso.

Pero la cuestión no quedó ahí: la secuencia más iracunda del actual número 3 del ranking se dio una vez finalizado el partido, cuyo desenlace se dio con una doble falta. Antes de llegar a la red para el protocolar saludo con su vencedor, Medvedev arrojó con violencia la raqueta al piso (salió volando para cualquier lado) y dedicó unas enojadas frases hacia alguien del público. Luego, tomó su raqueta del suelo, saludó a De Miñaur y al umpire, tomó el bolso y se fue visiblemente molesto, mientras el ganador saludaba tímidamente a la concurrencia que lo ovacionaba, acaso intimidado por un final que opacó su gran actuación.

Con la cabeza más fría, después del partido Medvedev, de 26 años, aclaró la situación. Cargó las tintas contra el árbitro y desligó de la cuestión al público, pese a los repetidos gestos que tuvo hacia las gradas: “No hablé en absoluto con el árbitro sobre el público. En mi opinión, el público fue agradable, apoyando a ambos jugadores, al 50%, siempre agradable. En mi opinión, el árbitro no hizo un buen partido, pero no estoy criticando. Él hizo un mal partido como yo puedo hacer un mal partido, por ejemplo. Al final mi actitud no fue lo suficientemente buena. Puedo admitirlo. Pero en mi opinión, no hizo un buen partido. Me gusta Nacho y me gusta como árbitro. Estoy hablando sólo de hoy”.

En otros de los partidos más destacados, el número 1 del mundo, Carlos Alcaraz, se impuso por un doble 6-4 al japonés Yoshiito Nishioka; Stefanos Tsitsipas (5) superó al inglés Daniel Evans, por 6-3 y 6-4, y el canadiense Felix Auger-Aliassime eliminó al sueco Mikael Ymer por 6-7 (8/6), 6-4 y 7-6 (8/6).