Cruz Azul vence al Querétaro y respira en el Apertura 2021

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 19 (EL UNIVERSAL).- En los tiempos de crisis, la victoria es el único remedio. Y no importa cómo conseguirla, como lograrla. Aquí entra el ganar como sea.

Cruz Azul lo entendió así y después de cuatro juegos sin lograr sumar de a tres puntos, después de haber sido humillados en la Concacaf ganó, no jugando, siquiera de buena forma, no acercándose al nivel del torneo pasado. Pero se ganó.

Triunfo de 2-0 sobre los Gallos Blancos de Querétaro, unos gallos que salieron bravos, y opusieron resistencia, aunque al final, la contundencia en momentos claves, fue la diferencia. Con este resultado, La Máquina llegó a trece puntos, de momento se metió entre los ocho mejores del torneo y los queretanos se quedaron con seis.

Había que ganar.

Cruz Azul dejó atrás, esa faceta de equipo perdona vidas que había mostrado durante todo el torneo. Es verdad, con poco generaba, pero a veces se conformaba y era cuando venían los problemas. Contra Gallos Blancos, a pesar de tener un cuadro "parchado", ocho bajas por lesión, pero siendo aún muy competitivo, desde el inicio se mostró agresivo, tomó posesión del campo, del balón y fue una y otra vez sobre la portería de Aguerre.

Esa postura provocó que los espacios se dejaran en defensa y sufrió sustos que no pasaron a mayores. Fue hasta el final del primer tiempo, cuando hubo claridad y esta la dio el ecuatoriano Bryan Angulo, con una gran jugada individual, quitándose rivales entrando al área para definir con gran calidad (42’).

Pero llegó la segunda parte, llegaron los cambios y también La Máquina modificó postura. Gallos adelantó, Cruz Azul reculó. Pablo Barrera, excementero, mandó un violento disparo que Gudiño desvió con gran lance.

Comenzó La Máquina a sufrir, a no tener el balón, a no pasar de media cancha. Gallos se puso en el modo de pelea, le buscó por todos lados, por todos los sectores y la realidad es que mereció mejor suerte.

Ya en tiempo de compensación, vino una mano del excementero Omar Mendoza, que se arcó como penalti y Lucas Passerini la volvió gol para firmar el regreso al triunfo del campeón, que tenía que ganar como fuera para salir de la crisis.

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