Cristian Romero: de los “dos días de mierda” tras el debut en el Mundial de Qatar al “Messi líder, al que habría que atar al predio de Ezeiza”

El festejo de Cristian Romero en la final del Mundial, con Mbappé de frente
El festejo de Cristian Romero en la final del Mundial, con Mbappé de frente - Créditos: @Martin Rickett - PA Images

El tiempo da perspectiva sobre los hechos, permite una visualización más reposada y analítica, pero pasado el mes de la conquista del Mundial de Qatar, Cristian Romero parece instalado en un presente perpetuo. “Sigo viendo videos, la final, partidos todos los días, y me sigo emocionando. Se disfruta muchísimo, con 24 años no hay nada más importante para un futbolista. Hoy me pongo a ver videos… en el momento no me quería emocionar ni ponerme a llorar adelante de todos porque no quería hacer el ridículo. Pero cuando ahora me pongo a ver todos los festejos de nuestra llegada a Buenos Aires, se te llenan los ojos de lágrimas porque sabés que estás quedando en la historia del fútbol argentino”, expresó el zaguero central desde Londres, entrevistado por ESPN.

Cuti Romero, con Dibu Martínez y Messi durante la ceremonia de los himnos en el Mundial
Cuti Romero, con Dibu Martínez y Messi durante la ceremonia de los himnos en el Mundial - Créditos: @JUAN MABROMATA

Con unos días de descanso, ya que Tottenham jugará el sábado por la FA Cup y por la Premier League lo volverá a hacer recién el 5 de febrero, Cuti sí se permitió sacar conclusiones de lo que fue el debut adverso, con derrota ante Arabia Saudita. De cómo una situación crítica se transformó en una oportunidad: “No la pasamos bien después del primer partido porque no pensábamos arrancar así. Fueron dos días de mierda. Pero hablamos entre todos, cada uno empezó a tirar buena energía. Sabíamos que íbamos a jugar una final en cada partido restante, se notó contra México. Ganar fue un alivio, porque si perdíamos quedábamos afuera y con un empate se nos iba a hacer muy difícil. Ganar nos dio confianza y nos hizo más fuerte de la cabeza para enfrentar cada partido como una final. Contra Arabia, lamentablemente no salió así. Pero creo que al final perder en el debut nos hizo más fuertes, nos unió como grupo. Se nos dio así, adentro se percibía eso. Fueron dos días feos, pero ahí la diferencia, el clic, para decir vamos”.

Con 24 años, al cordobés le llevó solo 19 partidos y un año y medio en el seleccionado ser campeón del mundo. Un camino mucho más breve y relampagueante que el tiempo invertido por Lionel Messi, a quien puso en lo más alto: “Es lo máximo como jugador. Vamos a apoyar la decisión que tome con respecto a su futuro en la selección, pero si me preguntara le diría que me gustaría que siga. Ojalá no se vaya nunca, si fuera por mí, lo ataría al predio de Ezeiza hasta el próximo Mundial porque es muy importante para el grupo. Es nuestro capitán. Es la persona que te guía, que te enseña día a día, más de lo que es como futbolista. Es nuestro líder, y sin él sería completamente distinto”.

La palabra de Cuti Romero

En tren de continuidades, la que está por resolverse es la de Lionel Scaloni, que debe renovar su contrato con la AFA. Para la carrera del Cuti no fue un entrenador más: “Es un técnico al que le tengo mucho aprecio porque fue quien me abrió las puertas de la selección, el que confió en mí, el que me dio la camiseta y me hizo entrar en este grupo maravilloso. Conociendo lo que piensa cada uno de mis compañeros sobre el técnico, para mí es fundamental. Él armó este grupo, el que llevó a la selección a lo más alto. Ojalá, si fuera por mí, me encantaría que siguiera de por vida. Sería una noticia muy positiva para la selección”.

Pelota al pie, Cuti Romero es un zaguero central con buena técnica
Pelota al pie, Cuti Romero es un zaguero central con buena técnica - Créditos: @picture alliance

La bienvenida a la delegación en Ezeiza sigue grabada en sus retinas: “No nos esperábamos ese recibimiento de la gente. Ver esa cantidad de gente a las 4 de la mañana, cuando aterrizó el avión. Al día siguiente no pudimos hacer más de dos kilómetros con el descapotable, una locura. Lamentablemente nos tuvimos que volver al predio, pero igual disfrutamos del cariño y el afecto de la gente. Pudimos llevar la copa al país. Con el tiempo, a uno le va cayendo la ficha de lo logrado. Es una locura, lo máximo como futbolista”.

Romero consideró que los primeros 80 minutos de la Argentina en la final, cuando había sacado una diferencia de 2-0 sobre Francia, “fueron increíbles, no los hizo nadie en la historia”. Y personalizó en algunos nombres: “Veo lo de Enzo (Fernández) y Mac Allister y digo faaa, lo que jugaron esos dos, impresionante. Correr lo que corrió Rodri (De Paul)... Todos hicieron una gran final”.