Coronavirus en Tokio 2020: el nuevo récord de contagios y la polémica que involucra a un nadador estadounidense

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El estadounidense Michael Andrew, en los 200 metros combinado; su rechazo a los protocolos generó polémica
OLI SCARFF

TOKIO.- Más casos que ayer, pero menos que mañana. De cara a la segunda semana de los Juegos Olímpicos, la capital japonesa enfrenta su peor ola de infectados desde que se inició la pandemia. Con récords diarios en la metrópoli, burbujas bajo la lupa en la Villa Olímpica y fuertes críticas al manejo de la crisis por parte del gobierno de Yoshihide Suga. “Hay que volver a analizar el estado de situación y cambiar a medidas más efectivas”, titula The Japan News, en su último editorial. Allí apuntan a la expansión de la variante delta, la desconfianza local a las vacunas -una cuestión cultural de difícil control-, y “una necesaria promoción de vacunación por parte de Suga, que debe, además, presionar a la farmacéutica Pfizer para cumpla con el calendario inicial de entrega”. Mientras, Tokio 2020 sigue sumando contagiados: al caso de Germán Chiaraviglio se le sumó el del campeón del mundo de salto con garrocha Sam Kendricks, lo que provocó que 54 atletas de la delegación australiana entren en una breve cuarentena por haber tenido contacto con el estadounidense. Además, se informaron dos internaciones de extranjeros relacionados con los Juegos.

“¿Son las vacaciones de verano y los Juegos Olímpicos factores relacionados al aumento de casos y una mayor circulación de la variante delta en Japón?”. El cuestionamiento desde la prensa se da porque justo coincidió el inicio del estado de emergencia con el período de descanso y el inicio de los Juegos. Eso sí, por ahora los números muestran más un problema interno que la influencia de una variable externa. Y a esta situación se le suman dos cuestiones para nada menores, y relacionadas con la vacunación: la desconfianza a la inoculación (entre demandas judiciales históricas sobre “efectos secundarios” de varias vacunas e informaciones erróneas que circulan en medios y redes sociales) y las demoras en cerrar con varios distribuidores para no depender de una sola farmacéutica.

Más allá del fuerte control sobre los extranjeros que llegaron con motivo de Tokio 2020 (cuarentena obligatoria, tests diarios, trazabilidad de datos de teléfonos y geolocalización), el movimiento interno está impactando: la telefónica NTT Docomo informó que el 22 de julio, el primer día de un fin de semana largo que coincidió con la ceremonia inaugural, los viajes entre diferentes áreas del país aumentaron un 30% promedio. Con picos de movimiento de 140% -comparado con la quincena anterior- desde Tokio hacia resorts o destinos turísticos. El último reporte desde Salud generó fuerte repercusión: se cruzó por primera vez la barrera de los 10.000 casos diarios en Japón, Tokio tuvo récord de 3865 nuevas infecciones (el promedio diario hace tres semanas era de 600) y las principales prefecturas también informaron nuevo pico histórico.

Chiaraviglio: el mal momento de un deportista con mucha experiencia olímpica y panamericana
Chiaraviglio: el mal momento de un deportista con mucha experiencia olímpica y panamericana


Chiaraviglio: el mal momento de un deportista con mucha experiencia olímpica y panamericana

Por su parte, el informe oficial de casos positivos de coronavirus de Tokio 2020 ya tiene detallados los 220 casos relacionados a los Juegos, con 27 nuevos casos en el último día. Un nuevo máximo. Una lista que incluye a Chiaraviglio, por ejemplo, pero que también aporta datos precisos sobre el estado de situación: en el acumulado de las últimas semanas, la mayoría son contratistas de los Juegos o personal relacionado, mientras que los deportistas (23, en total) y los periodistas aparecen al final de la lista. La positividad en Tokio 2020 es de un 0,02%.

Todas las partes involucradas en los Juegos Olímpicos tienen una estricta rutina que cumplir, bajo supervisión de la organización y el gobierno local. Hay controles de saliva diarios, registro de estado de salud, aceptación de un control de geolocalización y trazabilidad por parte del gobierno (se acepta que el Ministerio de Salud identifique registros de teléfonos cercanos para reconocer contactos estrechos), prohibición de usar el transporte público en las primeras dos semanas, un permanente control de temperatura vía reconocimiento facial un listado de las habituales recomendaciones para evitar el contagio: uso de tapabocas, lavado de manos, distancia social (de hasta dos metros si una de las partes es un deportista) y la prohibición de cantar o alentar en las sedes. Solo se permiten aplausos.

Polémica en la delegación de Estados Unidos

El comité olímpico estadounidense informó que “la decisión del nadador Michael Andrew de no usar máscara en la zona mixta del Aquatics Centre de Tokio es una violación de los protocolos y que se tomarán las medidas necesarias”. La postura de Andrew generó polémica y llamó la atención de la organización. Se lo considera “el atleta olímpico estadounidense no vacunado de más alto perfil” y el único de su país que decidió no cumplir las reglas impuestas a deportistas, oficiales y periodistas durante los Juegos Olímpicos

“Para mí es bastante difícil respirar después de sacrificar mi cuerpo en el agua, así que siento que mi salud está un poco más atada a poder respirar que a proteger lo que sale de mi boca”, le respondió Andrew a USA Today tras una consulta sobre su decisión. Y añadió: “Creo que es genial que haya procedimientos, pero al final del día, todos nosotros aquí estamos en cuarentena y en el mismo protocolo de prueba, por lo que hay un nivel de seguridad incómodo cuando estamos compitiendo”. Hace tres semanas avisó que no quería que una vacuna contra el Covid-19 pueda interferir en su programa de entrenamiento.

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