Copa Sudamericana: Independiente tiene una noche crucial en la era Moyano y ante el acecho de la barra brava

·6  min de lectura
Independiente tendrá una noche de sudor frente a Ceará, de Brasil, por la Copa Sudamericana; los ojos estarán puestos en el campo, donde los Rojos deben imponerse por dos goles, y en la tribuna, ante el acecho de la barra brava
Marcelo Endelli

Nada puede excitar más la pasión del hincha de Independiente que la necesidad imperiosa de ganar por más de un gol de diferencia un partido por una copa internacional donde se decide el futuro inmediato del equipo. La historia grande del Rojo se ha labrado en duelos de este tipo y su simple recuerdo es un imán suficiente para volver a llenar la cancha como hace mucho tiempo que no ocurre.

Hoy, frente a Ceará, de Brasil, (21.30 horas, por ESPN), el estadio Ricardo Enrique Bochini revivirá una de esas jornadas que padres y abuelos relatan a hijos y nietos. Estará colmado e intentará empujar a un conjunto que lleva mucho tiempo a los tumbos y está culminando otro semestre decepcionante.

Pero aun siendo importante, la continuidad del Rey de Copas en la Sudamericana no será lo único importante que flotará en el aire de Avellaneda. La falta de definición en torno a las elecciones que debieron celebrarse en diciembre y que la Justicia mantiene en suspenso (antes del viernes, el juez Pablo Krawiec debería emitir el fallo en primera instancia sobre la medida cautelar que provocó la postergación), el malestar cada vez más creciente contra la gestión de la directiva presidida por Hugo Moyano y, sobre todo, los hechos intimidatorios llevados a cabo por integrantes de la barra brava en los últimos partidos han espesado el clima hasta tornarlo peligroso . Ese otro choque será sin duda el “protagonista invitado” de una noche que puede preverse infernal.

“Contra La Guaira hubo menos cantos contra los dirigentes que el día frente a Huracán. Solo algunos una vez que el árbitro marcó el final. Pero creo que esta vez será diferente. La cancha va a estar llena, es el último partido del semestre y no será fácil que puedan controlar lo que pasa en todas las tribunas como ocurrió hasta ahora”. Sebastián Torre, 36 años de los cuales ha tenido carnet de socio durante 16, es quien pronostica lo que podría pasar hoy a partir de los antecedentes inmediatos.

La barra brava de Independiente hace rato que está dividida y las amenazas van de un lado a otro; muchos hacen callar a los socios que critican la gestión de Hugo Moyano
Marcelo Endelli


La barra brava de Independiente hace rato que está dividida y las amenazas van de un lado a otro; muchos hacen callar a los socios que critican la gestión de Hugo Moyano (Marcelo Endelli/)

Sus referencias guardan relación con lo sucedido durante los últimos dos encuentros jugados en el Libertadores de América. En ambos, pero fundamentalmente en el disputado del jueves pasado, la acción de integrantes de las barras Dueños de Avellaneda (la oficial, aceptada por el club, comandada por Juan Ignacio Lenczicki, “Juani”) y Somos Nosotros –bajo la orden de César “Loquillo” Rodríguez”–, teórica disidente, fue muy ostensible. Ingresaron cantando a las plateas –la mayoría a la que da a las vías del tren, la Erico Baja–, fueron distribuyéndose y ahí permanecieron, mucho más atentos a lo que hacía y decía el público que al esfuerzo del equipo por golear al débil elenco venezolano.

No fue el único hecho fuera de lo común de aquella noche. “En cuanto entré al estadio me llamó la atención el sonido de los bombos. Voy siempre a la popular sur, donde no va la barra, y nunca hay bombos o banderas en esa zona. Esta vez sí”, cuenta Lucas González Diez, 22 años y socio “desde que nací”.

En un intento por distanciarse de la barra brava que históricamente tiene su lugar reservado en la popular norte –la de la antigua visera–, el público que ocupa la ahora llamada Pavoni Baja es desde hace años el más crítico. No contra el equipo, sino contra los problemas que periódicamente surgen por las internas entre las distintas facciones de los “hinchas caracterizados” o, en estos tiempos, contra Moyano y su comisión directiva.

De allí surgen la mayoría de los dardos en forma de insulto que marcan el descontento por el desorden institucional, la situación financiera y los malos resultados. La situación se repitió en el encuentro frente al Globo, que cerró la participación de Independiente en la Copa de la Liga Profesional, y la respuesta unos días más tarde fue permitir que en ese sector se situasen los integrantes de Somos Nosotros, quienes sellaron recientemente una alianza táctica con Dueños de Avellaneda.

Hace rato que el mal clima se adueñó de la tribuna de Independiente
Daniel Jayo


Hace rato que el mal clima se adueñó de la tribuna de Independiente (Daniel Jayo/)

La situación, por supuesto, resulta incómoda para los hinchas ajenos a estas disputas. “Nunca terminás de prestarle atención al partido porque hay gente que te está mirando con cara de pocos amigos. Hasta te da miedo de criticar a algún jugador por tirar mal un centro”, confiesa González Diez.

Como si todo esto fuese poco, Pablo “Bebote” Álvarez, líder histórico de Los Diablos Rojos que pretende recuperar el control de la tribuna y los negocios que eso conlleva, anunció en las redes sociales que su gente también dirá presente: “Se acabó el recreo”, escribió en Twitter, acompañando imágenes de entradas adquiridas y armas de fuego. Desde el club afirman que la amenaza no supondrá ningún operativo especial de seguridad.

En medio de este ambiente el equipo de Eduardo Domínguez saldrá a buscar su clasificación para los octavos de final. Necesita marcar dos tantos más que Ceará para así alcanzarlo en la tabla del grupo G y superarlo por diferencia de goles. El reto no suena imposible –por pedigrí, nombre y actualidad (marcha anteúltimo en el Brasileirao)–, pero el presente del Rey de Copas invita a la cautela.

El técnico no repetirá la alineación que goleó 4-0 a los venezolanos la semana pasada, ya que Juan Cazares dio positivo de Covid-19 . Su lugar se lo disputan Leandro Fernández, el colombiano Andrés Roa y Gastón Togni. Además, y una vez cumplida su sanción, se producirá el regreso de Lucas Romero. Tras un semestre tumultuoso, Independiente quiere ganar el premio consuelo. El éxito dependerá de lo que hagan sus futbolistas, pero también de lo que suceda en las tribunas. Todo un símbolo de estos tiempos.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.