Copa de la Liga: de la tarde de emociones y cruces cambiantes a la agitada noche para definir cuándo jugar los cuartos de final

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Gimnasia y Newell's protagonizaron un partido intenso y caliente en La Plata; al final, los dos quedaron eliminados
Gimnasia y Newell's protagonizaron un partido intenso y caliente en La Plata; al final, los dos quedaron eliminados

Defensa y Justicia y Argentinos Juniors ganaron sus respectivos partidos y se convirtieron en los rivales de Boca y Estudiantes, respectivamente, en los cuartos de final de la Copa de la Liga.

Si bien en lo meramente informativo ese párrafo lo resume todo, lo que sucedió entre las 16 y las 18 de este domingo fue electrizante. Como se preveía, cada gol en alguna de las cuatro canchas donde se definían a los últimos dos clasificados alteró los cruces.

En esos 120 minutos, Boca, por ejemplo, tuvo tres rivales distintos. Porque el tempranero tanto anotado por Pablo Pérez, su ex número 8, lo emparejaba con Newell’s. Sin embargo, al término de los primeros tiempos los resultados le pusieron por delante a Argentinos Juniors. Finalmente, la victoria local en Florencio Varela definió, quizás, el peor escenario posible: Defensa y Justicia.

Torrén celebra su gol a Unión, con el que estableció el 1 a 0 parcial para Argentinos
Torrén celebra su gol a Unión, con el que estableció el 1 a 0 parcial para Argentinos


Torrén celebra su gol a Unión, con el que estableció el 1 a 0 parcial para Argentinos

Algo parecido le pasó a Estudiantes, cómodo líder de la Zona B. El Pincha palpitó con ganas la chance de cruzarse con Gimnasia, posibilidad que fue tangible durante buena parte de la jornada. Aunque al finalizar los primeros tiempos su mano a mano era con Newell’s. Y una hora más tarde su rival definitivo fue Argentinos.

En La Plata pasó de todo. Porque Newell’s dependía de sí mismo para seguir en competencia. Y se puso rápido en ventaja. Porque cuando apenas se jugaba un minuto, Pablo Pérez metió un zurdazo preciso desde la puerta del área y marcó el 1 a 0.

El partido se dio de área a área. Porque, así como en cada ataque parecía que llegaba el segundo del conjunto rosarino, el Lobo también hacía méritos para llegar al 1 a 1. Y Ramírez logró ese objetivo a los 17.

Se fueron al descanso con la preocupación de que el empate podía marginarlos a ambos. De hecho, a Gimnasia lo dejaba afuera (Newell’s quedaba cuarto y Argentinos, tercero). Pero la tensión crecía porque todo pasaba a depender de Defensa y Justicia. Solo un gol local en Florencio Varela derrumbaba cualquier ilusión en La Plata.

Eso le sirvió mucho al conjunto dirigido por Gorosito. Que salió con todo a ganarlo. Cuando la Lepra quiso reaccionar, ya estaba 1-3. En una ráfaga de seis minutos (primero con una jugada personal y luego con su rodilla, tras un corner), Ramón Sosa desató la alegría en el pueblo tripero, que en el entretiempo había homenajeado a Carlos Timoteo Griguol, a un año de su fallecimiento.

El homenaje de Gimnasia a Carlos Griguol, a un año de su muerte
El homenaje de Gimnasia a Carlos Griguol, a un año de su muerte


El homenaje de Gimnasia a Carlos Griguol, a un año de su muerte

Para colmo, los demonios volvieron a atormentar a Pablo Pérez, que le metió un patadón a Alemán cerca de los bancos de suplentes y la tarjeta amarilla que inicialmente le sacó el árbitro Andrés Merlos, de correcta tarea, mutó a roja a instancias del VAR.

Encaminada la victoria, todas las radios del Bosque sintonizaron entonces lo que sucedía en La Paternal y en Florencio Varela. Y las (malas) noticias comenzaron a llegar.

El penal de Adonis Frías fue un mazazo. El 1 a 0 de Defensa cambió todo en los cruces. El Halcón pasó a jugar contra Boca y envió a Argentinos a jugar contra Estudiantes.

Por primera vez en la tarde, Gimnasia se sintió eliminado. El runrún de la tribuna llegó a oídos del cuerpo técnico e incluso pareció que los jugadores también sintieron el impacto.

Sin embargo, faltaba muchísimo. Porque la ilusión renació con el empate de Unión en La Paternal. La demorada sanción del tanto de Matías Gallegos (el árbitro Mastrángelo había sancionado falta en ataque de Bauer sobre Salazar, pero el VAR permitió determinar que el agarrón inicialmente había sido al revés –penal– y eso convalidó el gol), se celebró como un tanto más del Lobo. Porque, además, eso reactivó el clásico ante Estudiantes.

Los minutos pasaban en los cuatro estadios. La red se infló en Córdoba, solo para decorar la jornada y darle a Talleres tres puntos más que importantes para engrosar su promedio (terminó último de su zona, con solo 8 unidades) y apagarle la pequeña llamita de esperanza de clasificación que tenía Sarmiento.

Hasta que volvieron a llegar novedades desde La Paternal. A 7 del final del tiempo reglamentario, Kevin McAllister marcó el 2 a 1 para Argentinos. Y eso alteró los cruces una vez más. El Bicho adentro y el Lobo, afuera.

Las emociones y las ilusiones generaron confusión en los hinchas y en el equipo tripero, que celebraron con ganas cuando el árbitro Merlos decretó el final. Se visualizaron clasificados hasta que se enteraron que no era así.

De todas maneras, despidieron al equipo como lo merecía: con aplausos y agradecimiento. Gimnasia hizo un muy buen torneo y finalizó en el quinto puesto de la Zona A, con 24 puntos. Cuatro unidades más con las que, en la Zona B, Tigre y Aldosivi sí se metieron en los cuartos de final.

El electrocardiograma que fue la tarde se estiró más de lo previsto. Porque recién después de las 20 se supo cuándo y a qué hora se jugarían los cuatro partidos.

Hubo reclamos de Defensa y Justicia, porque inicialmente debía enfrentar a Boca este martes, con menos de 48 horas de descanso.

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