Copa Libertadores. Flamengo, el rival de Vélez: un equipo repleto de variantes, que alcanzó su madurez en medio de un recambio silencioso

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Gabigol y Arturo Vidal, dos figuras de Flamengo que se enfrentará ante Vélez por la semifinal de la Copa Libertadores
Gabigol y Arturo Vidal, dos figuras de Flamengo que se enfrentará ante Vélez por la semifinal de la Copa Libertadores - Créditos: @@Flamengo

Recursos inagotables. Tal vez sea esa la principal diferencia, en la actualidad, entre Vélez y Flamengo. El club brasileño, se sabe, ostenta uno de los planteles más ricos del continente. A su constelación de estrellas, entre las que se contaban ya Giorgian De Arrascaeta, Gabigol, Éverton Ribeiro, David Luiz y Filipe Luis, se le agregó la jerarquía de refuerzos como, por ejemplo, el chileno Arturo Vidal y, sobre todo, la explosión de Pedro, un centrodelantero letal, cada día más maduro, que está siendo observado de cerca por Tite y corre con chances de ser convocado para el Mundial de Qatar 2022.

Hasta allí, sin grandes novedades; nada que en Liniers no sepan. Sin embargo, tal vez la peor noticia para Vélez, antes del cruce por semifinales de Libertadores, es que, después de perder el rumbo algunas veces y enfrentar diversas crisis deportivas, Flamengo parece haber recuperado el olfato y, con ello, el hambre de victorias. Si el dirigido por el portugués Paulo Sousa, hasta junio, era un equipo timorato, el Rubronegro de Dorival Júnior, experimentado técnico que llegó tras su buena campaña en Ceará, se parece un poco más a la potencia continental que los torcedores cariocas esperan.

Gabigol, una de las figuras de Flamengo que se enfrentará con Vélez
Gabigol, una de las figuras de Flamengo que se enfrentará con Vélez - Créditos: @Gilvan de Souza

Si bien aún no tiene el filo y la elegancia del Flamengo de Jorge Jesús, que fue campeón de la Libertadores en 2019, ante River, esta versión actual parece haber recuperado la confianza, lo que no es poco. La llegada de Santos, exarquero de Athletico Paranaense, frecuentemente convocado al seleccionado brasileño, alivió uno de los grandes dolores de cabeza del rojinegro de la capital fluminense, que padeció más de una vez los altibajos del joven Hugo, de 23 años. Discreto y siempre a la altura de los compromisos, Santos cimentó una defensa que, a pesar de aún no estar perfectamente calibrada, ya no luce vulnerable.

Con su victoria del domingo pasado en el clásico ante Botafogo, Flamengo llegó a 14 partidos sin derrotas. En menos de una semana, el conjunto de Dorival venció el juego de ida ante São Paulo, en Morumbí, por las semifinales de la Copa de Brasil (3 a 1), y recortó a siete la diferencia de puntos que el líder, Palmeiras (empató con Fluminense), le lleva en el Campeonato Brasileño.

Sin embargo, el gran objetivo de Flamengo para la temporada es la Copa Libertadores, que le quedó atragantada en la última edición, cuando perdió la final en el alargue ante Palmeiras, en Montevideo. Pasaron un puñado de crisis deportivas y se fueron sin éxito dos técnicos de peso, como Renato Gaúcho y Sousa; pero, sobre todo, pasaron los fantasmas. En su versión actual, Flamengo no brilla tanto, pero se muestra maduro y contundente.

Si bien está claro que existe un equipo “A”, que disputa las copas, tanto la de Brasil como la Libertadores, y uno “B”, que lucha por el Brasileirão, esos cambios de nombres y, por consecuencia, de características, no modifican la propuesta del equipo. Privilegios que solo pueden darse los planteles más ricos. Si Flamengo B carece de un “nueve de área”, como son los letales Gabigol o Pedro, pertenecientes al cuadro copero, lo compensa con la mayor movilidad que le aportan Everton Cebolinha, que volvió de Benfica, de Portugal, y Marinho, que estaba en Santos.

Con la ayuda de su minucioso cuerpo técnico, y a pesar de la rotación casi completa de futbolistas, Dorival Júnior consiguió padronizar el estilo de Flamengo, de sus “dos Mengos”. “En general, estamos conviviendo bien con esa situación y poniéndole mucha dedicación a los dos equipos. Lo que hacemos con uno, lo replicamos paralelamente con el otro”, dijo el entrenador nacido en Araraquara, San Pablo. “Por ejemplo, mientras practicamos pelota parada con el equipo B en una mitad de cancha, en la otra hacemos otro ejercicio con el equipo A, y luego lo invertimos”, detalló.

Para magnificar la eficacia del Flamengo modelo Dorival, cabe destacar que de los últimos 20 partidos que disputó, ganó 16, perdió dos y empató otros dos. Además, anotó 44 goles y apenas le convirtieron 10 veces. No pierde desde el 10 de julio, por 1 a 0 frente a Corinthians, en San Pablo y por el Brasileirão.

Dorival Junior, el entrenador que le cambió la cara a Flamengo que quiere ganar la Copa Libertadores
Dorival Junior, el entrenador que le cambió la cara a Flamengo que quiere ganar la Copa Libertadores - Créditos: @@Flamengo

Más allá de esa confianza en alza, los jugadores y el cuerpo técnico del conjunto carioca saben que en el estadio José Amalfitani jugarán “el partido más importante del año”. “Tenemos un equipo muy fuerte, pero sabemos que Vélez en su casa se hace difícil. Ellos vienen de eliminar a grandes equipos y los argentinos siempre son complicados”, le dijo Arturo Vidal a Fla TV+. El chileno, que viene de anotarle a Botafogo, estará en el banco en Buenos Aires, ya que integra el once que disputa el Brasileirão.

Por otra parte, la seguidilla de resultados positivos barrió a segundo plano una silenciosa renovación que Flamengo acelera, de cara a 2023. En junio abandonaron el equipo el zaguero Gustavo Henrique y el volante WIllian Arão, ambos contratados por Fenerbahçe, de Turquía, elenco que actualmente dirige el exflamenguista Jorge Jesús. Esta semana se despidió el delantero Vitinho, rumbo a Al-Ettifaq, de Arabia Saudita. Antes se habían marchado el lateral derecho chileno, Mauricio Isla (a Universidad Católica, de Chile), el lateral izquierdo René (Internacional) y el mediocampista Andreas Pereira (Fulham, Inglaterra).

En la próxima ventana se irían dos históricos, como el creativo Diego Ribas y el arquero Diego Alves, ambos con 37 años. A su vez, el talentoso Bruno Henrique y el zaguero Rodrigo Caio están fuera de competencia tras haber sufrido graves lesiones. Más allá de las bajas, el poderío de Flamengo conquistó en el último mercado, como piezas de recambio, a Arturo Vidal, que estaba en Inter, de Italia; a Everton Cebolinha (ex-Gremio, que estaba en Benfica); a otro chileno, el mediocampista Erick Pulgar (proveniente de Fiorentina, Italia), y al lateral uruguayo Guillermo Varela (Dinamo de Moscú, Rusia).

Será ese Flamengo, el que puede darse el lujo de componer dos equipos completos sin comprometer su estilo, el práctico y letal conjunto que Dorival montó, el que enfrentará a Vélez; el de Pedro, el de Gabigol y el de De Arrascaeta. Un conjunto que alcanzó su mejor versión aún en medio de un recambio que se llevó más de lo que trajo en cantidad, pero que, a simple vista, no resignó calidad. Un Flamengo que, de cualquier manera, entiende que de nada vale todo lo que construyó hasta ahora si se va con las manos vacías del Amalfitani, un escenario que, de noches épicas de Libertadores, sabe bastante.