Copa Italia: Lautaro, del enojo a la gloria, y la triste despedida de Dybala de Juventus

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·5  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
La euforia de Lautaro Martínez, subido a la montaña de festejos de Inter
FILIPPO MONTEFORTE

Los dos llevan la camiseta N° 10, ambos les hicieron gestos de desagrado a los técnicos cuando fueron reemplazados y transitan por momentos opuestos en sus equipos. Mientras Lautaro Martínez completó con la Copa Italia el trébol de coronas (Serie A y Supercopa) en el calcio, Paulo Dybala empieza a despedirse de Juventus con una temporada sin un título por primera vez en las siete que completará en la Vecchia Signora.

El podio de Inter campeón, con copa y champagne
El podio de Inter campeón, con copa y champagne


El podio de Inter campeón, con copa y champagne

Final caliente en un repleto Olímpico de Roma, donde a pocos metros hay ruido de raquetazos con el Abierto de tenis. Inter se impuso 4-2 a Juventus en tiempo suplementario, en un guion similar a la Supercopa de Italia de enero último, cuando Alexis Sánchez consiguió el 2-1 en el último suspiro de los 120. Esta vez, la figura en el alargue fue el croata Ivan Perisic, autor del 3-2 con un penal y del 4-2 con un formidable zurdazo al ángulo.

Gran festejo de Inter, que todavía da pelea para retener el título en la Serie A (está a dos puntos del líder Milan, con dos fechas por disputarse). En este reverdecer de laureles de los últimos tiempos, Inter levantó la Copa Italia después de 11 años y se llevará un premio de siete millones de euros. La última vez había sido en 2011, con un gol de Diego Milito en un 3-1 a Palermo.

Lo más destacado de Inter 4 - Juventus 2

Lautaro había sido decisivo con dos tantos para eliminar a Milan en las semifinales. Su rendimiento en la final era irrelevante. Sin remates al arco, entraba poco en juego. Tampoco lo ayudaba mucho su equipo, que, tras ponerse en ventaja a los seis minutos con un golazo de Nicoló Barella, cedió campo y pelota, y se vio sometido por el dominio de Juventus, que lo había dado vuelta con goles de Alex Sandro y Dusan Vlahovic, bien asistido por Dybala en un contraataque.

Inter resurgió cuando parecía encaminarse a la derrota. Lo hizo con un penal que fabricó Lautaro al aprovecharse de la imprudencia de Leonardo Bonucci. El enredo de piernas fue sancionado por el árbitro y ratificado por el VAR. El turco Calhanoglu lo ejecutó con gran jerarquía al ángulo.

Remata Dybala de zurda ante la oposición de Dzeko
ISABELLA BONOTTO


Remata Dybala de zurda ante la oposición de Dzeko (ISABELLA BONOTTO/)

Se venía el alargue, pero un minuto antes del final de los 90, Lautaro fue reemplazado por Alexis Sánchez. Es una decisión habitual del técnico Simone Inzaghi, que lo sustituyó en 23 de 26 encuentros en la Liga. Y también es frecuente que el bahiense se vaya molesto, murmurando algún rezongo y con la mirada echando fuego. Dejó la cancha sin un remate al arco, evidencia también de la escasa producción ofensiva de Inter, en el que Edin Dzeko tampoco encontró margen para sus estocadas.

Lo que le quedaba de energía a Lautaro la consumió agitando desde la zona aledaña al banco. La temperatura subió en el suplementario a partir de otro penal, el que le cometió De Ligt a De Vrij, verificado por el referí en el monitor del VAR. Ya no estaba Calhanoglu y se encargó Perisic con un remate impecable. Lautaro alentaba, gritaba y también se enzarzaba en algunas discusiones con el banco de Juventus, quejoso con el árbitro. Entre gritos cruzados y amenazas, el entrenador Massimiliano Allegri fue expulsado.

Lautaro escapa de la marca de Alex Sandro; el delantero no remató al arco, pero generó un penal
FILIPPO MONTEFORTE


Lautaro escapa de la marca de Alex Sandro; el delantero no remató al arco, pero generó un penal (FILIPPO MONTEFORTE/)

El gesto tenso de Lautaro se relajó después con los festejos. En pocos menos de un año celebró tres títulos locales en un club que arrastraba una sequía importante y que económicamente debe ajustarse el cinturón. En esta necesidad de bajar el presupuesto, el nombre de Lautaro siempre aparece como una posible transferencia redituable para hacer caja. Más de una vez trascendió que Diego Simeone lo pidió para Atlético de Madrid. Sin embargo, horas antes de la final, el presidente Steven Zhang garantizó que la viabilidad financiera no depende de una gran venta, como ocurrió en la temporada pasada con Romelu Lukaku. El dirigente prometió que se mantendrá al plantel.

La contracara de Lautaro fue Dybala, de mejor partido que el ex-Racing, pero su contribución no alcanzó para sacar a Juventus de un declive que se acentuó esta temporada. El cordobés se irá con 12 títulos -entre ellos, cuatro copas Italia-, pero por primera vez en sus siete años en la Vecchia Signora completará un curso sin un primer puesto del podio. Durante la final se mostró activo, fue nexo entre la línea media y el ataque, y el arquero Handanovic, una de las figuras del partido, le sacó dos remates. Hizo amonestar a Brozovic y agitó los brazos para levantar a los hinchas.

Dybala maniobra entre Lautaro y Barella
FILIPPO MONTEFORTE


Dybala maniobra entre Lautaro y Barella (FILIPPO MONTEFORTE/)

Una sonrisa de incredulidad invadió el gesto de Dybala cuando vio que Moise Kean lo sustituyó a los 9 minutos de la primera etapa del suplementario. Ya empieza a verse afuera; le quedan solo dos partidos (Lazio y Fiorentina) como bianconero, donde dejó una huella de calidad y también cayó frecuentemente en el pozo de las lesiones musculares. Antes del encuentro, Pavel Nedved, director deportivo de Juventus, se había referido a la decisión de no renovarle el contrato: “Hemos evaluado todos los aspectos, dentro y fuera del campo. Sus exigencias (económicas) eran muy altas, los caminos se dividieron. No digo que no sea un buen jugador, todo lo contrario. Es muy bueno”. La otra razón que el club esgrimió en su momento también pasaba por lo deportivo, con Vlahovic como nuevo referente del ataque.

Quienes manejan la carrera de Dybala (28 años) mantienen el hermetismo sobre su futuro. No se hacen eco de ninguno de los rumores sobre su próximo club, esperarán al final de la temporada. Entre ellos fue mencionado Inter, que vive sus horas de gloria después de años de desencantos.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.