Copa de Francia. Mbappé se destapó con un hat-trick en menos de 20 minutos para la goleada de PSG

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Mbappé culmina un contraataque y marca el primero de sus tres goles

Cuando Kylian Mbappé se enchufó y dejó atrás su parsimonioso primer tiempo para despacharse con un relampagueante hat-trick, ya no hubo más partido, como cabía suponer entre Vannes, cuyo presupuesto futbolístico anual es de 300.000 euros, y Paris Saint Germain, que ocupa esa cifra para pagar el salario semanal de alguna de las figuras.

Con Lionel Messi en la Argentina a la espera de que un PCR negativo le permita viajar a Europa, y con Ángel Di María, Leandro Paredes y Mauro Icardi en el banco sin ingresar porque se habían reincorporado el día anterior, PSG goleó 4-0 a Vannes y avanzó a los octavos de final de la Copa de Francia, título que obtuvo en seis de los últimos siete años.

Kimpembe, autor del primer gol de PSG
Twitter @Paris Saint-Germain


Kimpembe, autor del primer gol de PSG (Twitter @Paris Saint-Germain/)

Vannes, un equipo de cuarta división, en la que ocupa un octavo puesto que lo aleja del objetivo del ascenso, le hacía honor al lugar que pertenece: una ciudad amurallada de la Bretaña francesa. El equipo, que pertenece a la órbita del City Football Group -dueño de Manchester City- a través de un convenio colaborativo, dispuso un cerrado esquema 4-5-1 en campo propio. Si no era una muralla, en los primeros 45 minutos sí se parecía bastante a un bloque compacto y solidario para cubrir espacios y salir al corte.

Sin ritmo ni lucidez para desequilibrar por su mayor talento individual, PSG rompió la resistencia de Vannes con una jugada con la pelota detenida. A los 28 minutos del primer tiempo, el córner desde la derecha ejecutado por Nuno Mendes fue cabeceado por Presnel Kimpembe, llamativamente descuidado por una defensa local que hasta ese momento había estado muy atenta a las coberturas.

Kimpembe, de cabeza, 1-0

Quizás el pegajoso rival, la fina y persistente llovizna y un momento del año en el que todavía cuesta arrancar tras las Fiestas, no motivaban especialmente a Kylian Mbappé, el titular más ilustre de todos a los que puede recurrir Mauricio Pochettino. Durante la primera etapa, el delantero francés estrelló un tiro libre en la barrera y otro remate se le fue por encima del travesaño, mientras la abulia iba ganando la mayoría de sus movimientos. Se iba a tomar su tiempo para afinar la puntería y dejar su sello en el resultado.

Un pedido bien argentino en el Stade de la Rabine
Twitter @Paris Saint-Germain


Un pedido bien argentino en el Stade de la Rabine (Twitter @Paris Saint-Germain/)

Del dominio poco creativo de PSG surgieron dos claras situaciones antes del gol, ambas tapadas por el arquero Petrel ante las entradas de Herrera y Wijnaldum. La comunidad local lamentó la disposición gubernamental a último momento, que a causa del rebrote en los contagios limitó el aforo a 5000 personas del Stade de la Rabine, con capacidad para 9000. Con ese apoyo parcial, Vannes se animó en el comienzo de la segunda etapa, ante un PSG otra vez remolón para activarse. Un cabezazo desviado de Perisco ilusionó a los hinchas con la hazaña del empate.

El conjunto de Pochettino abusaba de la pelota al pie y de la falta de desmarques. Kimpembe y Herrera debieron cometer foules de amonestación para frenar avances rivales. Mbappé se despertó por un instante y buscó su gol con un remate que se fue junto a un poste. Dio un aviso de lo que vendría.

Contraataque de Mbappé para el 2-0

Vannes se tentó con el adelantamiento de las líneas y a PSG le quedó el escenario que más le gusta: espacios para el contraataque. Con casi todo el equipo local volcado en campo rival, Kimpembe sacó una larga habilitación, que superó a los dos zagueros parados en la línea central; la pelota quedó para la corrida a campo abierto de Mbappé, que definió con un derechazo cruzado que pegó en el arquero antes de convertirse en el 2-0.

Desde fuera del área: 3-0

Quedaba media hora y a Vannes el partido se le hizo demasiado largo. Ya no tenía la contracción defensiva de la primera etapa y tomó nota que dar un paso al frente tenía un peligroso costo con los espacios que dejaba a las espaldas. Mbappé se relamió para meter el tercero, tras una recuperación de Verratti y una habilitación del juvenil Simons, y el cuarto, en una pared con Ebimbe.

El último, para el hat-trick

Mbappé, que suma cinco tantos en la Copa de Francia con los dos que le anotó a Feignies Aulnoye en la rueda anterior, evitó cualquier muestra de euforia en los festejos. Solo gestos contenidos, respetuoso con la debilidad rival e idolatrado por los niños que ingresaron al final en la cancha para saludarlo y llevarse algún recuerdo del autor del hat-trick en poco más de un cuarto de hora. Para PSG, los octavos de final llegarán a fines de enero y el próximo domingo retomará la defensa del primer puesto de la Ligue 1 ante Lyon.

Lo más destacado del 4-0 de PSG

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