Copa Argentina: River voló frente a Defensa y Justicia, subido al hat-trick de Pablo Solari y con una dedicatoria especial de Marcelo Gallardo

·6  min de lectura
Lucas Beltrán y Pablo Solari, la sociedad del gol en el triunfo de River sobre Defensa y Justicia por la Copa Argentina, en Resistencia; en los cuartos de final, el adversario será Patronato.
Lucas Beltrán y Pablo Solari, la sociedad del gol en el triunfo de River sobre Defensa y Justicia por la Copa Argentina, en Resistencia; en los cuartos de final, el adversario será Patronato. - Créditos: @River Plate

Sin saludos de reconciliación entre los dos directores técnicos, River se enojó en la cancha, se puso serio y se descargó con una goleada sobre Defensa y Justicia. Un 4-0 en Chaco para marcar distancias, como las que hay entre Marcelo Gallardo y Sebastián Beccacece, que ni se miraron después del incidente que los enfrentó hace poco en Florencio Varela.

Entuerto al margen entre los entrenadores, River volvió a hacer de la Copa Argentina un escenario en el que recoge repetidas satisfacciones. La conquistó tres veces en los últimos cinco años -en alguna ocasión le sirvió de salvoconducto para una clasificación a la Copa Libertadores que no había obtenido por los torneos de liga– y ahora ya está instalado en los cuartos de final. Lo espera Patronato y los resultados determinarán si se cruza con Boca en las semifinales.

Desde que puso los pies en Resistencia, River movilizó a miles de hinchas y no menos muestras de cariño. Retribuyó la revolución emocional con un rendimiento más contundente que los que venía mostrando. La goleada puede sugerir una perfección que no fue tal, porque atrás sufrió con el juego aéreo. Defensa buscó y llegó lo suficiente como para que la derrota no fuera tan abultada.

Pablo César Solari, la figura en la noche de Resistencia, con tres goles y un muy buen desempeño como wing y como centrodelantero.
Pablo César Solari, la figura en la noche de Resistencia, con tres goles y un muy buen desempeño como wing y como centrodelantero.

En la conferencia de prensa, Gallardo desactivó toda respuesta a la controversia que había instalado Beccacece, que lo había tildado de “arrogante” y carente de la “moral intachable” que algunos le adjudican. El Muñeco tiró una gambeta de su época de Nº 10: “Para mí no había nada de previa. Todo fue normal”. El director técnico de River tenía apuntado otro tipo de dedicatoria: “Quiero hacer una mención especial, agradecerle a la gente de Chaco. Lo que vivimos fue muy emocionante y emotivo. Necesitábamos devolver esas muestras de cariño y todo lo que hicieron para estar en la cancha. Es muy importante decirles ‘gracias’. Son muestras que siguen emocionándome”.

Difícilmente haya mejores condiciones para atacar que hacerlo a partir de una recuperación por presión en campo ajeno. Es la situación ideal para encontrar desacomodado y en apuros al rival. En el manual de River figura como premisa el ahogo a la salida del adversario. El equipo arriesga, propone, fuerza el error. Cuando combina esa actitud con la calidad técnica de la mayoría de sus individualidades, es capaz de hacer daño. Defensa y Justicia lo sufrió de arranque. Entró lento y dubitativo ante un River enchufado.

Nicolás De la Cruz es uno de los creativos más sacrificados. Nunca se desentiende del quite, de la voluntad de rascarle la pelota al contrario. La misma disposición para lo fino y para lo grueso. Atoró una salida de Kevin Gutiérrez y el primer gol de River tomó forma. Desde la recuperación del uruguayo, la pelota llegó a Juanfer Quintero, que filtró una asistencia entre una zaga central mal parada.

Resumen de River 4 vs. Defensa y Justicia 0

Pablo César Solari, que al principio se hizo conocer como un wing con desborde, también está mostrando que sabe desmarcarse como un centro-atacante. Picó al espacio y definió con un derechazo cruzado. Quinto gol –después llegarían el sexto y el séptimo– en ocho partidos para el refuerzo proveniente de Colo Colo, que juega con total desinhibición, una confianza absoluta en su velocidad para romper defensas.

Hasta este miércoles, en la era Gallardo sólo un jugador había marcado un hat-trick por Copa Argentina: Lucas Alario. “Fue una noche soñada. Sigo aprendiendo de Marcelo y de mis compañeros”, expresó el delantero puntano. “Solari nos da soluciones por dentro y por fuera. Es un chico que está muy bien predispuesto a aprender y asimilar conceptos. Tiene mucho por delante”, lo elogió Gallardo.

Un gol a los 4 minutos no era poca cosa para este River al que todo viene costándole bastante, inmerso en oscilaciones que condicionan sus aspiraciones.

Más allá de que este River tiene muy asimilada una idea de juego, de que está seguro de sus convicciones, a su actualidad le viene bien que lo refrende en el marcador. Ese 1-0 tempranero lo inflamó, y entonces el ganador tuvo pasajes en los que jugó con autoridad para cortar rápido los intentos de Defensa y atacar con agresividad. De la Cruz y Quintero eran indetectables para los volantes rivales. Solari, una amenaza permanente.

Marcelo Gallardo: pulgar arriba por la goleada de River y por el acompañamiento del público chaqueño, que emocionó al entrenador con su cariño.
Marcelo Gallardo: pulgar arriba por la goleada de River y por el acompañamiento del público chaqueño, que emocionó al entrenador con su cariño. - Créditos: @Juan José García

A Defensa se le fueron casi todos los jugadores con los que fue la revelación hasta hace un tiempo. Con menos material, no resigna espíritu competitivo. Da la cara, aun con limitaciones.

Cuando pasó el sofocón al que lo sometió River hasta los 20 minutos, el equipo de Beccacece encontró la manera de inquietar. Por la vía área estuvo cerca de empatar, y después, de descontar. Por arriba, River no encontraba la pelota ni las marcas. Nazareno Colombo y Gabriel Alanís tuvieron a mano el gol en sus cabezas. También Gutiérrez, pero se encontró con que Franco Armani honró sus 200 partidos en River con una de sus tapadas milagrosas. El arquero no pudo completar los 90 minutos de su encuentro de aniversario. Fue reemplazado para el segundo tiempo a raíz de un golpe en la ingle, provocado por un choque con su compañero Marcelo Herrera en un cierre.

Enzo Pérez se anticipa a Nicolás Tripicchio; el mediocampista fue otro de los halagados por Gallardo.
Enzo Pérez se anticipa a Nicolás Tripicchio; el mediocampista fue otro de los halagados por Gallardo. - Créditos: @Juan José García

River volvió a la fórmula que le dio el primer gol. Presión y recuperación en campo del rival, esta vez con un anticipo de Milton Casco. El iluminado De la Cruz desbordó por la izquierda y tiró un centro atrás, que fue conectado por Lucas Beltrán con un remate imperfecto, pero igualmente incontrolable para Ezequiel Unsain.

El conjunto millonario volvió del descanso con las revoluciones altas. Golpeó pronto con una combinación de su pareja de ataque y la definición de un Solari dispuesto a mostrar que lo suyo es algo más importante que una racha positiva.

Ezequiel Centurión, con un par de atajadas, no hizo extrañar a Armani. River resolvió con parte de su andamiaje conocido y varios arrestos individuales de jerarquía. Gallardo y Beccacece no se dieron la mano, pero River la sacó en la cancha para ganar por nocaut.