¿Qué son los contratos NIL?

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Los Ángeles (EE.UU.), 24 jun (EFE).- Nombre, Imagen y Semejanza. Estas son en inglés las tres palabras clave de los contratos NIL (Name, Image y Likeness), la vía legal que ha abierto la puerta de par en par para que las marcas y las compañías entren en el patrocinio de los deportistas universitarios en Estados Unidos.

Aunque enormes ligas como la NBA o la NFL acaparan los focos mediáticos y la mayor parte del negocio, el deporte universitario en EE.UU. va mucho más allá de ser un mero lugar de formación y de competición de aficionados para jóvenes.

El fútbol americano y el baloncesto a nivel universitario, por mencionar solo dos deportes, mueven una extraordinaria cantidad de dinero en EE.UU. y se siguen con una descomunal pasión en el país.

Por ejemplo, CBS/Turner llegó en 2010 a un acuerdo con la NCAA, la organización que gestiona el deporte universitario, para emitir el March Madness de baloncesto hasta 2024 por 10.800 millones de dólares, aunque luego ampliaron este contrato hasta 2032 por 8.800 millones más.

Con esas cifras mareantes, no resulta del todo sorprendente que la NCAA presentara en 2021 unos beneficios de 1.155 millones de dólares. Sin embargo, había una parte fundamental que no recibía su parte del pastel y que se sentía (en muchos casos) más bien explotada: los deportistas.

SALARIOS NO, PATROCINIOS AHORA SÍ

Una regla básica de la NCAA es que los jóvenes no pueden recibir un sueldo de las universidades por jugar en un equipo (sí pueden obtener becas), pero algunos de esos deportistas son estrellas que arrastran una cantidad fabulosa de seguidores e impacto y tampoco podían firmar acuerdos de patrocinio o sacar rédito de su fama.

Todo eso cambió en junio de 2021 cuando el Tribunal Supremo de EE.UU. decidió que los deportistas sí pueden recibir compensaciones por la venta de su imagen o a través de patrocinadores con los llamados contratos NIL.

Un año después, los NIL han cambiado de arriba a abajo el deporte universitario en EE.UU.

Por ejemplo, el jugador de baloncesto Hercy Miller, de Tennessee State, firmó un contrato NIL con la compañía tecnológica Web Apps America por 2 millones de dólares; Quinn Ewers, quarterback de la Universidad de Texas, selló un acuerdo con GT Sports Marketing por 1,4 millones; y expertos citados por The New York Post aseguran que Olivia Dunne, gimnasta de LSU, ha llegado ya al millón sumando sus tratos con marcas como Vuori o American Eagle.

¿El récord de los NIL hasta ahora?

Es difícil saberlo porque muchos de estos contratos se mueven en el secretismo, pero el portal The Athletic aseguró que un jugador de fútbol americano que comenzará su carrera universitaria en 2023 (no desveló su nombre ni la compañía con la que ha llegado a un acuerdo) ha firmado un NIL que le podría suponer más de 8 millones en total sumando sus ingresos hasta su tercer año de universidad.En cualquier caso, no todo son pactos millonarios ya que deportistas menos conocidos también han podido explotar la vía de los NIL convirtiéndose en "influencers" a pequeña y modesta escala en sus propias comunidades.

EL CASO DE GATORADE

Resulta difícil ver una competición en EE.UU. sin que las bebidas de Gatorade aparezcan en las manos de los deportistas en los tiempos muertos y los descansos.

Por eso llamó la atención recientemente cuando Gatorade desveló que no iba a renovar su acuerdo de patrocinio con la NHL (seguirá con la liga de hockey con otro tipo de asociación) ya que quiere redirigir su foco a dos áreas principales: el deporte universitario y el deporte femenino.

"Para nosotros, el futuro del deporte significa continuar invirtiendo en las comunidades de atletas jóvenes y diversos, en ligas innovadoras y en abrazar todas las trayectorias deportivas", indicó a finales de mayo en un comunicado Jeff Kearney, que es el jefe global de marketing deportivo en Gatorade.

La empresa de bebidas ha firmado acuerdos NIL con deportistas universitarios como Paige Bueckers, jugadora de baloncesto de UConn; o Shedeur Sanders, quarterback de Jackson State.

Además, Gatorade tiene en marcha la campaña publicitaria Fuel Tomorrow que pretende impulsar la igualdad y la diversidad en el deporte desde las categorías base y que tiene entre sus rostros principales a Suni Lee, gimnasta de Auburn y medalla de oro en Tokio 2020.

No obstante, esta vocación por las nuevas promesas del deporte no quita que las marcas sigan apostando muy fuerte por las estrellas totalmente consolidadas.

Así, Gatorade mantiene acuerdos muy importantes de patrocinio con figuras de impacto mundial como es el caso de la leyenda del tenis Serena Williams.

David Villafranca

(c) Agencia EFE

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