"Chiquita", un ídolo en Nezahualcóyotl

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Gabriel Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 11 (EL UNIVERSAL).- Cambiar la realidad de la niñez y juventud a través del boxeo, el que convirtió a Humberto González en leyenda, es uno de los objetivos de quien sobre el ring encumbró el apodo de la "Chiquita"

Su legado, que trasciende muchos años después de colgar los guantes, ahora está plasmado en los "Muros de Paz" de Ciudad Nezahualcóyotl.

Ejidos de San Agustín es el escenario donde la imagen de González luce ahora tan grande como sus triunfos con sabor a nocaut. "Es para mí un honor que hayan pintado este gran muro, saber que puedo inspirar a niños y jóvenes me pone la piel chinita", dice el excampeón mundial minimosca del CMB.

Sobre el muro de más de 10 metros aparecen imágenes de la "Chiquita" en guardia, a punto de iniciar una pelea, con el cinturón que lo hizo inmortal y con las manos en alto.