Chile - Argentina: un rival hambriento y una prueba sin Messi, el mejor estímulo para la selección

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Los jugadores de la selección se divierten, con Papu Gómez como destinatario de la broma, en el entrenamiento
Manuel Cortina

Aquella prueba costó cara. Al final del primer tiempo, cuando Venezuela ya ganaba por 2-0 y Messi miraba sin entender, Scaloni decidió archivar el experimento: adiós a la línea de tres defensores. Para siempre. Los cuestionamientos a su figura se dispararon tras esa noche de espanto en Madrid, a la par de su cartelito de entrenador “interino”. Pasó demasiado desde aquel 22 de marzo de 2019 que se selló con un 3-1 para la Vinotinto: tiempo e historia. Por eso, el escenario al que se asoma hoy la selección tiene un único punto de conexión con ese episodio, aunque particularmente trascendental: la posibilidad de ensayar variantes tácticas, probablemente, no vuelva a darse luego de esta doble fecha de eliminatorias. Nada mal poder hacerlo en este contexto: este jueves, ante Chile de visitante, con el equipo ya clasificado al Mundial, en un partido oficial y sin el as de espadas en la formación.

El calendario refuerza el valor del ensayo: más allá de algún amistoso que surja en la inminencia de la Copa del Mundo, la selección tiene estos cuatro partidos de las eliminatorias (Chile, Colombia el martes próximo, Venezuela y Ecuador –ambos en marzo–) y el de julio ante Italia en Londres como los únicos marcados en su almanaque. Así que probar sin Messi seguramente quede enmarcado en esta ventana, forzada por la recuperación física que lleva adelante el símbolo de 34 años luego de un mes sin jugar, que recién se cortó el domingo pasado cuando regresó en PSG.

Scaloni y parte de su cuerpo técnico: el entrenador no estará en el partido ante Chile
Manuel Cortina


Scaloni y parte de su cuerpo técnico: el entrenador no estará en el partido ante Chile (Manuel Cortina/)

El eje, estimulante de por sí para quienes tienen ante sí la oportunidad de mostrarse, vino reforzado por el mensaje del entrenador no bien los 27 convocados se reunieron en el predio de Ezeiza en el arranque de la semana: trató de instalar que los logros del inolvidable 2021 quedaron ahí, archivados en el brindis de Año Nuevo. Que lo que empieza ahora y terminará en Qatar es una historia que todos deben escribir de cero. Un intento de llamado de atención para todos, una búsqueda de evitar la relajación luego de cumplir todos los objetivos trazados hasta aquí. “Seguimos con hambre. No es que vinimos acá relajados, venimos a ganar”, le siguió el juego Dibu Martínez en la previa al viaje al desierto de Calama, donde la Argentina jugará por primera vez.

Chile, urgido de un triunfo que lo mantenga prendido en la pelea por la clasificación, es la única selección a la que los de Scaloni se enfrentaron dos veces el año pasado sin poder ganarle ninguna: fue 1-1 en Santiago del Estero por las eliminatorias y 1-1 en Río de Janeiro en el debut de la inolvidable Copa América. El dato mínimo, recogido por el arquero, puede ser un pequeño impulso más para los que salten al pequeño y ruidoso Zorros del Desierto. Aunque más que por eso, la prueba cobrará sentido para aquellos que se muevan en la “zona Messi”. Y entonces, un nombre vuelve a refulgir en la cartelera: el de Paulo Dybala

Paulo Dybala y otra gran oportunidad: ocupar el lugar de Messi
Manuel Cortina


Paulo Dybala y otra gran oportunidad: ocupar el lugar de Messi (Manuel Cortina/)

El 10 de la Juventus tendrá otra vez la oportunidad de saltar a la cancha a ocupar el lugar del ilustre ausente, de confirmarse las presunciones. Las estadísticas dan una idea de lo mucho que le queda por hacer al cordobés en la selección: a más de seis años de su debut en la mayor, acumula 31 partidos, dos goles y ningún rendimiento que merezca una foto en las paredes de la AFA. En su brevísimo ciclo como seleccionador, una vez Edgardo Bauza diagnosticó: “Dybala tiene que hacerse cargo de que ya no es un chico”. Entonces tenía 24 años: con 28, su historial tiene más frustraciones que festejos, aunque él porte el valor de la resiliencia. En el tránsito de estas eliminatorias acumuló un par de lesiones que lo dejaron al margen de convocatorias, un contagio de Covid, un malestar estomacal antes de un partido y la última, otra lesión en pleno partido ante Uruguay en Montevideo –en noviembre– que lo sacó de la cancha en el entretiempo, luego de haber participado en la acción del gol de Di María…

Scaloni -que en realidad lo verá desde Ezeiza, sin haber superado el examen del Covid- también le dará rodaje a Lisandro Martínez, el central zurdo que jugará por Cuti Romero, lo que colocará a Otamendi como primer central. Para el defensor de 24 años también la ocasión resulta inmejorable: asentado en Ajax (con 78,5 de promedio fue el jugador que dio más pases por partido en 2021 en la liga de Países Bajos), podrá probarse en un partido que la prensa chilena exagera en llamar desde el comienzo de la semana como “la batalla de Calama”. En su caso, y aunque no lo parezca, también hay una línea de conexión con la ausencia de Messi: la última vez que jugó como titular en la selección fue en el 4-1 a Bolivia en la Copa América, la vez que Scaloni intentó colocar al capitán como suplente ya que Argentina tenía el boleto a cuartos de final abrochado. Pero aquella vez, el 10 mostró su fastidio por la decisión y terminó jugando los 90 minutos, con cambios tácticos que el DT tuvo que hacer de apuro. Hoy nada de eso ocurrirá: Messi encenderá su televisor en la madrugada parisina, sin posibilidad de intervenir en el examen que sí rendirán sus compañeros.

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