Magnussen sorprende en Interlagos

Madrid, 11 nov (EFE).- El danés Kevin Magnussen (Haas), decimotercer clasificado en el Mundial de Fórmula Uno, protagonizó una de las grandes sorpresas de la temporada al anotarse su primera 'pole' en la categoría reina, tras marcar el mejor tiempo en la sesión de 'pre-calificación' y, de esa forma, asegurarse la primera plaza de la parrilla en la prueba sprint que decidirá este sábado la calificación para el Gran Premio de Sao Paulo (Brasil), el penúltimo del año; que, por tercera vez este curso, se desarolla con este formato.

Magnussen, de 30 años, que iba a disputar este año el Mundial de Resistencia (WEC) y que regresó 'de rebote' a la F1 después de que, como consecuencia de la invasión de Ucrania, el mundo del deporte se prodigase en sanciones contra competidores rusos y de que Nikita Mazepin, de esa nacionalidad, quedase 'cortado' de Haas -el antepenúltimo equipo en el Mundial de constructores-, vivió este sábado, en el circuito de Interlagos, el momento más brillante desde que corre en la división de honor del automovilismo.

Lo hizo gracias a un nuevo golpe de suerte, esta vez relacionada con la meteorología. Aunque la suerte, muchas veces, hay que saber buscarla. El danés marcó el mejor tiempo nada más arrancar la decisiva tercera ronda (Q3), con neumático blando: antes de que comenzase a llover y que el posterior accidente del inglés George Russell (Mercedes) interrumpiese un acto en el que, al reanudarse, nadie mejoró -con intermedios- su crono.

De tal manera, Magnussen firmó la primera 'pole' de su carrera en F1 -con este formato de calificación, para las estadísticas cuenta el resultado del viernes, no el del sábado- al cubrir los 4.309 metros de la pista paulista en un minuto, once segundos y 674 milésimas, 203 menos que el neerlandés Max Verstappen (Red Bull) -que hace un mes ya dejó matemáticamente sentenciada la revalida del título- y con 385 sobre el propio Russell, que este sábado saldrá tercero en la prueba reducida. Que, aparte de ordenar la formación de salida de la del domingo (prevista a 71 vueltas, para completar de 305,8 kilómetros), repartirá puntos entre los ocho primeros: ocho al ganador, siete al segundo y así sucesivamente hasta el octavo, que añadirá una unidad extra a su casillero en la general.

Los españoles Carlos Sainz (Ferrari) y Fernando Alonso (Alpine) saldrán quinto y séptimo, respectivamente; y el mexicano Sergio Pérez (Red Bull), noveno. Con los dos Mundiales resueltos -la escudería austriaca también se aseguró el de Constructores-, lo que aún queda en juego en las dos últimas pruebas de un Mundial que se clausura el próximo fin de semana, en Abu Dabi, son los subcampeonatos; y en el certamen de pilotos 'Checo' es segundo, con cinco puntos de ventaja (280 frente a 275) respecto al monegasco Charles Leclerc (Ferrari). Que afrontará desde un puesto por detrás del tapatío la prueba sprint, de poco más de un tercio del recorrido de la carrera dominical: 24 vueltas, en total.

Por la mañana, 'Checo' había marcado el mejor tiempo en el primer entrenamiento libre, en el que sólo ocho milésimas separaron a los tres primeros. Leclerc se colocó a cuatro y Verstappen acabó tercero, a ocho. Con Sainz -que el domingo perderá cinco puestos en parrilla, penalizado por cambiar la cámara de combustión de su unidad de potencia- en el cuartopuesto, a 18 centésimas; y Alonso -que marcó su tiempo con medios, a diferencia de los anteriores, que lo hicieron con el neumático blando- undécimo, a siete décimas.

Goteaba al arrancar la cronometrada principal del día y todos afrontaron con neumático intermedio la primera ronda (Q1), en la que quedaron eliminados el finlandés Valtteri Bottas (Alfa Romeo) y el japonés Yuki Tsunoda (Alpha Tauri), de cuyas maniobras se quejó Leclerc, que pasó duodécimo -Carlos, dos puestos por detrás- a la siguiente fase. Después de un acto inicial en el que el inglés Lando Norris (McLaren) marcó el mejor tiempo, por delante de su compatriota el siete veces campeón mundial Lewis Hamilton (Mercedes), nombrado Ciudadano de Honor brasileño el pasado martes y que, en señal de agradecimiento a la afición local, disputa este Gran Premio con la bandera de Brasil en su casco.

Alonso firmó el tercer crono de la primera ronda, que 'Checo' acabó con el quinto tiempo.

En la Q2, aún en seco, cayeron el cuádruple campeón del mundo alemán Sebastian Vettel (Aston Martin) y el australiano Daniel Ricciardo (McLaren); en una ronda en la que el mejor tiempo lo firmó Verstappen (Red Bull), que mejoró en sólo nueve milésimas a Sainz. Alonso fue sexto, a medio segundo, y Pérez octavo, a 575 milésimas de su compañero neerlandés.

Pero Ferrari, la escudería más laureada de la historia -a pesar de no volver a ganar un Mundial desde que lo hiciese por última vez, en 2007 el finlandés Kimi Raikkonen-, volvió a fallar en su estrategia. En una temporada en la que ha avanzado respecto a la anterior; pero en la que tampoco tiene asegurada la segunda plaza en el campeonato por equipos, en el que Mercedes la sigue a 40 puntos.

A la decisiva Q3, amenazada por la lluvia anunciada, salieron todos a jugársela en el primer intento, con neumáticos blandos, salvo Leclerc, que salió con intermedios y se equivocó, dando sucesivos patinazos y quedando descartado a las primeras de cambio. Porque Russell se salió de pista y provocó la interrupción con bandera roja, a falta de ocho minutos y 10 segundos. Y ahí se acabó la jornada.

El monegasco acabó décimo, un puesto por detrás de 'Checo'; y Carlos se conformó con el quinto, dos por delante su compatriota el doble campeón mundial asturiano (2005 y 2006, con Renault), que festejó precisamente sus dos títulos en este circuito.

Con la lluvia que caía sobre la pista paulista, nada iba a cambiar el resultado existente, por lo que Magnussen logró no sólo su primera 'pole' en la categoría reina, sino la primera de un piloto danés en toda la historia de la F1.

Conforme corría el cronómetro, conscientes de que nadie iba a mejorar marca en condiciones de mojado, las sonrisas se transformaron en euforia en el garaje de Haas, en dura pugna con Alpha Tauri por evitar el penúltimo puesto del Mundial de constructores.

Los representantes de la escudería que dirige el italiano Günther Steiner convirtieron su habitáculo en un pequeño manicomio que vitoreaba a Magnussen, que acababa de arreglarles, definitivamente, la temporada.

Aún queda todo en juego en la penúltima prueba del año. Pero el danés, que este viernes se gastará un dineral en invitar a cenar a los integrantes de su equipo, tiene a tiro un buen puñado de puntos este fin de semana, si todo le sale bien. Y lo que nadie les puede quitar ya, ni a él, ni a Haas, es esa primera 'pole': la de sus respectivas historias.

Adrián R. Huber

(c) Agencia EFE