La reconstrucción del Real Madrid empezó en 2018 y ahora nos enteramos

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Soccer Football - Champions League Final - Liverpool v Real Madrid - Stade de France, Saint-Denis near Paris, France - May 28, 2022 Real Madrid's Thibaut Courtois kisses the trophy after winning the Champions League REUTERS/Lee Smith
Thibaut Courtois besa la copa de campeones de la Champions League después de haber sido elegido Hombre del Partido por la UEFA (REUTERS/Lee Smith)

Reconstrucción. Esa ha sido la palabra que más se ha escuchado en los últimos dos años en el entorno mediático madridista para justificar los carísimos fichajes de Kylian Mbappé y Erling Haaland. Reconstrucción. Para cualquier no madridista, aquello sonaba a broma: dejando de lado las cuatro Champions consecutivas ganadas con Cristiano Ronaldo, desde la marcha del portugués, el Madrid había ganado dos ligas -incluida la de este año con trece puntos de ventaja sobre el segundo-, había disputado las semifinales de la Champions de 2021 y estaba en la final de 2022.

¿Reconstrucción? ¿Nuevo proyecto? ¿Ilusión para el futuro? La decimocuarta Copa de Europa, ganada 1-0 al Liverpool en París, es en sí misma un éxito descomunal de la dirección deportiva madridista. No solo por el hecho de haberla ganado contra el París Saint Germain, el Chelsea, el Manchester City y el Liverpool, es decir, la élite al completo del fútbol europeo, incluidos los tres primeros de la todopoderosa liga inglesa, sino por la contribución clave de los jugadores por los que se apostó en su momento para liderar el proyecto. Un proyecto que siempre pareció al borde del hundimiento, pero que ha desembocado en este enorme título, que lo justifica todo.

Empecemos a citar nombres: el primero, por supuesto, el de Thibaut Courtois. El portero belga estuvo imperial ante Mo Salah, impidiendo varios goles cantados. Courtois llegó al Madrid en 2018. Luchó con Keylor Navas por la titularidad y acabó haciéndose con la portería madridista pese a que la prensa afín llegó incluso a emprender una campaña para que jugara Areola en su lugar. El proyecto de 2018 le incluía a él como portero y ha respondido a las mil maravillas. Aunque nos parezca que lleva toda la vida en la élite, solo tiene 30 años.

En 2018, también se tomó una decisión importantísima: no sustituir a Cristiano Ronaldo. Si el portero iba a ser Courtois, el delantero centro tenía que ser Karim Benzema. ¿Cuál ha sido el resultado cuatro años después? Benzema metió los tres goles contra el París Saint Germain, luego metió otros cuatro al Chelsea, a los que sumar dos al City, uno en la ida y el penalti decisivo -forzado por él mismo- en la vuelta. Son actuaciones propias de un Cristiano o de un Messi. El ejemplo ideal de la conexión de la generación de los Marcelo, Nacho, Modric, Casemiro, Kroos, Isco o Bale -cinco Champions para todos ellos- y los nuevos chavales que han ido llegando.

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Volvamos a 2018. Aquel año se apuesta por tres jugadores brasileños que irán llegando entre esa temporada y la siguiente: Militao, Vinicius y Rodrygo. Tres adolescentes bajo sospecha desde el día de su llegada. Tres adolescentes sobre los que construir un futuro de oro. Cuatro años más tarde, Militao es uno de los mejores centrales de Europa, con una actuación portentosa en la final y en las rondas previas, pero más impresionante aún es lo de los dos delanteros... y más representativo de lo que fue una reconstrucción con éxito.

Rodrygo, tímido durante todos estos años, tal vez por su ubicación en la banda cuando en realidad parece más un media punta, marcó el gol que sacaba al Madrid de la eliminación contra el Chelsea minutos después de que los londinenses marcaran el 0-3 en el Bernabéu. Pocas semanas después, le metía otros dos al City en dos minutos que dieron la vuelta a una eliminatoria perdida en semifinales. ¿Qué más se puede pedir? Ser titular en la final, quizá, pero en su sitio, majestuoso, asistente en el gol del triunfo, entró Fede Valverde, rescatado de una cesión en el Deportivo de la Coruña... en 2018.

Como guinda a todo esto, el Madrid ha sido campeón de Europa con un gol de Vinicius Junior. Durante años, Vinicius ha sido el blanco de todas las burlas y las críticas -incluidas las de este cronista-. Durante años, Vinicius ha parecido sobrepasado por las expectativas y los elogios desmedidos cuando se anunció su fichaje. No es el nuevo Neymar ni falta que le hace. De momento, han ganado las mismas Champions. Yo creo que la gente no se da cuenta de lo que supone esta victoria en términos de continuidad: la confianza en un proyecto nacido en 2018 y que ha llevado al equipo hasta aquí.

Un proyecto a punto de venirse abajo por la propia ansiedad de un club y un entorno que lo devora todo. Un proyecto que quizá sería incluso mejor con Haaland y con Mbappé, pero que, tal y como es, es el mejor de Europa.

Vídeo | Así reaccionaron los fans del Liverpool al gol de Vinicius

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