Champions League: Lionel Messi, Kylian Mbappé y Neymar encuentran la armonía necesaria para que PSG gane de nuevo

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Kylian Mbappé y Lionel Messi festejan el segundo gol de PSG contra Maccabi Haifa, por la Champions League
Kylian Mbappé y Lionel Messi festejan el segundo gol de PSG contra Maccabi Haifa, por la Champions League - Créditos: @RONALDO SCHEMIDT

PSG ganó todos los partidos de su temporada hasta el momento, salvo un inesperado empate contra Mónaco, en la Ligue 1. Aún así, ni siquiera en aquel partido el equipo de Christophe Galtier se vio demasiado incomodado o amenazado por su rival, aunque el nivel de su juego fluctuó en los nueve partidos previos. Pocos se hubieran imaginado que el primer rival en poner en aprietos al conjunto de Lionel Messi, Kylian Mbappé y Neymar fuera Maccabi Haifa, que jugaba su primera Champions League en trece años. Pero eventualmente fueron ellos tres los encargados de rescatar al equipo, combinando entre sí para ofrecer algo de calma después de algunas semanas turbulentas fuera del terreno de juego.

El transcurso del encuentro podría leerse incluso como una viñeta de los cambios positivos que se vieron en la noche de Haifa, entre lo que ocurrió la temporada pasada (o hace apenas algunos partidos) y en esta ocasión. Durante los primeros minutos, PSG encontró chances muy claras por la banda izquierda, que encontraron a Mbappé primero y a Neymar después, con la posibilidad de jugar un pase abierto para dejar solo a un compañero, y en ambas ocasiones los delanteros decidieron no pasarla ni tampoco pegarle, sino tratar de eludir al arquero sin éxito. Con un Messi nebuloso, lento y sin entrar en la sintonía del partido, y el posterior gol sorpresivo del local, se reeditaron una vez más los miedos de la división entre sus figuras, que se había exacerbado la semana anterior en el partido contra Juventus.

En el comienzo del partido, las chances malogradas de Mbappé y Neymar amenazaron con despertar fantasmas del pasado reciente
En el comienzo del partido, las chances malogradas de Mbappé y Neymar amenazaron con despertar fantasmas del pasado reciente - Créditos: @JACK GUEZ

En aquel encuentro, a pesar de finalizar con otro triunfo ante el equipo en principio más complicado de su zona, se habían encendido las alarmas cuando Neymar se enfureció con Mbappé por no haberle pasado la pelota en una jugada en que se encontraba sin marca, lo que disparó todo tipo de especulaciones sobre dificultades en la relación entre dos de sus tres figuras de ataque. En aquel momento, Galtier intentó desactivar aquellos rumores justificando la decisión: “Cuando ves las imágenes en la tele, todo parece sencillo pero son dos segundos para tomar una decisión y Kylian estaba centrado en el balón para rematar”, argumentó el entrenador. “La relación entre Ney y Kylian es muy buena. Lo digo sinceramente. Hacen juntos los ejercicios, se les ve juntos en los calentamientos”, continuó.

De regreso en Haifa, ante los serios inconvenientes del conjunto de la capital francesa para contener los contraataques de Maccabi, iba a ser cuestión de que los futbolistas de ataque se reencontraran con la contundencia que los caracteriza para evitar que las voces externas sonaran aún más fuerte. Y para que eso sucediera, iba a ser necesario dejar de lado los resquemores y generar más chances en conjunto. Por esa vía llegaría el empate, en donde Mbappé tuvo la oportunidad de buscar el arco en el área, pero al ver que Messi estaba mejor posicionado en el área, decidió desbordar y buscar el centro para su definición. El tanto estuvo acompañado con algo de fortuna, y le llevó algo más de tiempo a PSG obtener el control del duelo, pero el camino estaba marcado.

Mbappé-Messi y Messi-Mbappé, las asociaciones que destrabaron un duro partido contra Maccabi Haifa
Mbappé-Messi y Messi-Mbappé, las asociaciones que destrabaron un duro partido contra Maccabi Haifa - Créditos: @JACK GUEZ

No fue tampoco una cuestión de que en la segunda mitad se vieran grandes cambios en la forma de buscar el resultado, pero sí se rescata entre los aspectos positivos que, a diferencia de los antecedentes recientes, la situación no derivó en drama ni desesperación en el plantel, aun cuando durante varios minutos Maccabi se acercó mucho al arco de Donnarumma. Fue simplemente cuestión de confiar en que se reeditasen las asociaciones: Messi asistió con un pase perfecto a Mbappé y se mostraron muy juntos en el festejo, y luego fue el turno de Neymar por vía de una impecable pelota larga de Verratti. Poco tiempo después le tocó salir al brasileño, y no hizo ningún ademán sobre la decisión. Todo normal, natural.

La realidad indica que PSG esquivó la humillación en Israel a partir de jugadas aisladas, momentos de brillantez entre sus mejores jugadores. Falta mucho para volver a ser el equipo aplastante que arrancó la temporada con sucesivas goleadas por cuatro o más goles. Contrario a la lógica que suele regir en el fútbol, el conjunto parisino se está armando de adelante hacia atrás. Pero al contar con estrellas del calibre de Messi, Mbappé y Neymar, encontrar la armonía para que los tres funcionen y puedan asociarse entre sí puede ser una excelente forma de obtener resultados mientras se busca solucionar el resto de las áreas. Y lo que es aún más importante, mantener la paz dentro y fuera del vestuario.

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