Cerrar estadios: medida que no resuelve violencia de los ultras en Chile

Santiago de Chile, 29 sep (EFE).- En diez meses de temporada, el fútbol chileno ha registrado numerosos actos violentos perpetrados por barras bravas que han sido atendidos por la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y la Federación Nacional de Fútbol (ANFA) de la misma manera: cerrando los estadios.

Una sanción de escaso impacto para los clubes y exiguo poder disuasorio a juzgar por los incidentes ocurridos este miércoles en Valparaíso durante el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa de Chile entre Universidad de Chile y Universidad Católica.

En el minuto cinco, tras anotar el delantero cruzado el 1-0 que igualaba la eliminatoria, aficionados de la Católica, que ya suman tres severas sanciones este año, lanzaron cohetes al campo y obligaron al árbitro Felipe González, a suspender el partido.

Doce horas después, y con la oposición de la ANFA, que exigía la expulsión de Universidad Católica" como "sanción ejemplar", el Directorio de la Federación de Fútbol de Chile (FFCH) decidió por cuatro votos a favor y tres en contra reanudar el partido sin público en una fecha.

"No estamos de acuerdo. Si no ponemos mano dura, esto va a seguir pasando. ¿A qué vamos a esperar? A que haya un muerto", afirmó Justo Álvarez, presidente de la ANFA.

Esta es la segunda vez en un mes que se sanciona a la entidad cruzada a jugar sin público por desmanes de fanáticos. A comienzos de septiembre se le impuso dos fechas de sanción después de que un grupo de radicales invadiera el campo y lanzara bengalas antes del fin del encuentro de copa frente a Audax Italiano.

Similar situación vive la U, sumida en una grave crisis económica, deportiva e institucional, y con las barras desatadas en las gradas contra los equipos rivales, pero también contra sus jugadores, a los que ha acosado en los entrenamientos.

A principios de septiembre el equipo fue sancionado con dos partidos a puerta cerrada por la invasión de la cancha y el intento de agresión a los jugadores durante el clásico universitario de Liga del 27 de agosto, que ganó la Católica por 3-0.

Los hinchas azules lanzaron cohetes y petardos, causaron destrozos y se enfrentaron con carabineros.

La violencia protagonizada por los ultras se repitió una jornada después, tras el empate con Coquimbo Unido, equipo con el que lucha contra el descenso a la segunda división.

Los incidentes también se han registrado en partidos de la tercera división nacional, y hasta de nivel internacional.

La Conmebol puso su mira sobre Colo Colo en mayo por los desórdenes durante un partido de Copa Libertadores contra River Plate.

En 2021, la ANFP recibió una multa económica y el cierre del estadio Monumental de Santiago por "el comportamiento discriminatorio" de la afición chilena en un partido de eliminatorias del Mundial de Qatar contra Brasil.

"Es tremendo lo que está pasando a nivel país. No hay autoridad . No lo paran más. Se perdió todo", concluyó Washington Castro, quien fue delantero de Colo Colo y es comentarista deportivo.

Lázaro García

(c) Agencia EFE