Carlos Tevez: la salida de un técnico devorado por el ruinoso presente de Rosario Central

Carlos Tevez y un ciclo marcado por la confusión: llegó sin Carlos Retegui, quien se anunció como su ayudante de campo, y se marchó envuelto por la interna política de Rosario Central, de la que escapó después de opinar
Carlos Tevez y un ciclo marcado por la confusión: llegó sin Carlos Retegui, quien se anunció como su ayudante de campo, y se marchó envuelto por la interna política de Rosario Central, de la que escapó después de opinar - Créditos: @Juán José García

Un plantel sin director técnico. Un club con la economía devastada. Los socios sin voz ni voto. El clima político agitado… La renuncia de Carlos Tevez al cargo de entrenador expuso el caos que reina en Rosario Central, un desorden que envuelve a toda la institución y de la que los hinchas son rehenes, mientras el oficialismo y un brazo de la oposición se disparan con artillería pesada.

El Apache dejó estadísticas fácilmente olvidables en su primera experiencia como conductor y desde su irrupción la agenda estuvo marcada por las turbulencias, como si el presente de los canallas contagiara a un personaje que no estaba emparentado con los colores y que se marchó después de 135 días de gestión.

Carlos Tevez anuncia su salida como técnico de Rosario Central
Carlos Tevez anuncia su salida como técnico de Rosario Central - Créditos: @Marcelo Manera

Seis victorias, siete derrotas y once empates, las cifras del ciclo que se inició con un traspié en el Gigante de Arroyito, frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, y finalizó con el empate 1-1 ante Colón, en el mismo escenario. De los directores técnicos del siglo XXI con más de 20 partidos en Rosario Central, sus registros quedan entre los tres peores: ese 40,28% apenas supera a Carlos Ischia (37,18%, en 26 juegos) y a César Luis Menotti (39,51%, en 27 encuentros).

Futbolísticamente, la apuesta por los juveniles resultó una emergencia ante las urgencias: Alejo Véliz es una aparición esperanzadora, al igual que Mateo Tanlongo, que debe resolver su situación contractual o quedará libre en diciembre. En el juego, el equipo repitió errores –particularmente en los retrocesos defensivos–, su patrón de ataque fue el desborde de Lautaro Blanco y la búsqueda de Véliz o la fantasía que pudiera inventar Facundo Buonanotte. Estratégicamente, los cambios siempre fueron de pieza por pieza, nunca rompió esquemas, aún con ventaja numérica sobre el rival.

Las estadísticas enseñaron una floja campaña: seis triunfos, siete derrotas y 11 empates; el tercer peor registro de los DTs del siglo XXI con más de 20 partidos en Rosario Central
Las estadísticas enseñaron una floja campaña: seis triunfos, siete derrotas y 11 empates; el tercer peor registro de los DTs del siglo XXI con más de 20 partidos en Rosario Central - Créditos: @Marcelo Manera

En la penúltima charla con los medios, después de la igualdad en el cierre del campeonato, diez días atrás, Tevez admitió que las siguientes dos semanas serían gravitantes para su continuidad: el Apache apuntaba al mercado de pases y deseaba la continuidad de Walter Montoya y de Gaspar Servio, mientras que en la lista de incorporaciones se filtraron los nombres de Rodrigo Rey, Ayrton Costa, Pablo Vegetti y Renzo López… La pretemporada se realizaría en los Estados Unidos, sin ningún costo para el club.

Pero la política fue el factor que le abrió la puerta para correrse de la escena, mientras observaba cómo las dos principales figuras del equipo se marchaban y la jerarquía del equipo caía en picada libre: Blanco jugará en Elche, transferencia que se cerró en agosto, y Buonanotte –la última joya– firmó con Brighton, de la Premier League. Por el lateral, Rosario Central percibirá dos millones de dólares, mientras que el club oficializó anteayer la venta del volante de 17 años y 34 partidos en 1.800 millones de pesos –incluido bono por objetivos– y un 20% de la plusvalía de una futura venta.

Cuando se pone mi nombre en la política es algo que no me gusta”, comentó el Apache, ya sin ropa del club, en la conferencia de prensa y apuntó a Gonzalo Belloso –candidato a presidente por Raza Canalla para las elecciones– de entremezclarlo en la arena política: “No le contesté el mensaje: podía estar cazando o jugando golf, problema mío. Tengo código: si me trae [Ricardo] Carloni, no me puedo juntar con él. Me extraña que no tenga códigos, porque es un tipo de fútbol. No sería justo de mi parte juntarme con la oposición”.

Carlos Tevez y el presidente interino Ricardo Carloni, el dirigente que negoció la llegada del Apache y es parte de la comisión directiva desde 2014
Carlos Tevez y el presidente interino Ricardo Carloni, el dirigente que negoció la llegada del Apache y es parte de la comisión directiva desde 2014 - Créditos: @Marcelo Manera

La fecha de las elecciones fue, sin embargo, el primer contacto entre Tevez y la política del club y el propio Apache se involucró cuando la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ) suspendió los comicios, debido a irregularidades de la comisión directiva en la constitución de la Asamblea para crear la Junta Electoral.

Los socios debieron ir a las urnas el domingo pasado y ahora se cree que lo realizarán el 18 de diciembre, aunque no está confirmado y ni el presidente interino Carloni se atreve a ratificarlo. “Si las elecciones son el 18 de diciembre, ¿con quién tengo que hablar para armar el equipo del próximo torneo? No escuché a ninguno hablar de fútbol, ni al oficialismo ni a la oposición…”, disparaba Tevez, que hasta puso en duda su presencia en el partido con Racing, en Avellaneda.

Carlos Tévez cargó contra Gonzalo Belloso: "Me extraña que no tenga códigos, porque es un tipo de fútbol. No sería justo de mi parte juntarme con la oposición"
Carlos Tévez cargó contra Gonzalo Belloso: "Me extraña que no tenga códigos, porque es un tipo de fútbol. No sería justo de mi parte juntarme con la oposición" - Créditos: @Marcelo Manera

El oficialismo, liderado por Carloni –tomó el cargo tras el pedido de licencia médica del presidente Rodolfo Di Pollina, que desde junio no volvió al club, pero estuvo en un panel de agricultura de alto rendimiento en Calchín, en octubre– se aferró al ataque de Tevez y arremetió contra Belloso. “Los malos han ganado. Espero que ese candidato que ya ganó, porque Tevez se fue, deje de mandarme soldaditos para que me agredan en la calle. Carlos [Tevez] fue muy contundente cuando habló de que un sector de la oposición no quería que gane Central, porque si ganaba Tevez ganaba Carloni”, embistió el dirigente, que también atizó una mala relación entre Belloso con la AFA y la Conmebol, donde ocupó cargos entre 2016 y 2021.

Carlos Tevez y Alejo Véliz, el delantero fue una de las piezas de mayor rendimiento del ciclo del Apache en Rosario Central
Carlos Tevez y Alejo Véliz, el delantero fue una de las piezas de mayor rendimiento del ciclo del Apache en Rosario Central - Créditos: @Juán José García

El presidente interino es parte del gobierno desde 2014, cuando Raúl Broglia ganó las elecciones y se adjudica entre los logros la Copa Argentina 2018 –la CD se autorreconoció la conquista colocando una placa en la sede–, las contrataciones de Marco Ruben y Edgardo Bauza –ídolos que también fueron destratados por la gestión– y surfear la crisis cuando varios dirigentes renunciaron o se marcharon a algunas de las cuatro listas opositoras para las futuras elecciones.

En el discurso, olvida que dos años atrás la sede de calle Mitre fue allanada luego de la detención de Andrés Pillín Bracamonte, jefe de la barra brava, y se secuestró documentación; que el pasivo de la última Memoria y Balance aumentó en 5.000.000 de dólares [de 15 a 20 millones] y que las deudas exigibles en moneda extranjera crecieron un 33% en un año: de US$ 2.400.000 a US$ 6.200.000. Los mutuos siguen sin tener rostros y los futbolistas que se marcharon libres en el último mercado de pases, como Lucas Gamba y Diego Zabala, cuyos pases se compraron en US$ 1.500.000 y US$ 1.300.000, respectivamente, resultan pérdidas para una tesorería que vive en rojo.

Con ilusión, Tevez se presentó en Rosario Central. El desorden terminó por devorarse al Apache, que es la punta de un iceberg: debajo se esconde la crisis y el caos.