Carlos Rodríguez y Ayuso se acercan a casa convertidos en esperanza

·4  min de lectura

Alicante, 29 ago (EFE).- Carlos Rodríguez y Juan Ayuso, las agradables grandes sorpresas de esta Vuelta 2022, se han acercado a casa para encarar las dos últimas semanas de carrera convertidos en la esperanza del ciclismo español, necesitado de relevo para una generación única y ya agotada a la espera de la retirada definitiva a final de curso del eterno Alejandro Valverde.

Tanto el andaluz del Ineos como el barcelonés residente de Jávea ya concitaban ciertas expectativas en la que iba a ser su primera prueba de fuego en las grandes citas de tres semanas. Pero el rendimiento de ambos, con solo 21 y 19 años de edad aún, ha desbordado el mejor de los pronósticos, ya que superados los nueve primeros días están situados en el Top5 de la carrera.

Y además lo han hecho yendo de menos a más y dejando claro en el muro de Les Praeres que están no solo ya para medirse sino incluso para superar a los mejores.

Quizás no para responder a Remco Evenepoel, otro enorme veinteañero y la gran noticia de esta Vuelta teñido de rojo, pero sí para enseñar el dorsal cuando se tercia a Primoz Roglic, el amo en los últimos años de la gran prueba española por etapas, y a Enric Mas, este también mucho mejor en la primera semana de lo que se esperaba tras sus dudas y sus miedos en el último Tour de Francia.

En Les Praeres, desbrozada la clasificación de los componentes de la fuga que llegó con éxito, Ayuso fue el segundo de los mejores por detrás del intratable Evenepoel y Carlos el cuarto por delante de Roglic, con Mas en medio de sus dos prometedores compatriotas.

No fue sino la última de las etapas asturianas, final de una primera parte del recorrido de enjundia, la confirmación de dos promesas que, encima, están yendo de menos a más en un terreno desconocido para ambos: más de una semana de carrera.

Por ello, a pesar de que el avión de Oviedo a Alicante les ha acercado a casa -a Ayuso a una hora en coche y a Carlos todavía un poco lejos de su Almuñécar por donde pasará la carrera el jueves nada más salir de Salobreña camino de Peñas Blancas-, de lo que les llega ahora ni uno ni otro tienen ya demasiada idea. Para empezar, experiencia ninguna.

Aunque fuerzas sí, por lo que están demostrando, y también ambición, que no la esconden. Sirvan unas palabras de Juan para ilustrar su estado de forma y de ánimo: "Había hablado con mi director Joxean Fernández Matxin que iba a ser valiente e iba a probar", decía antes de la durísima etapa del domingo, ya feliz por el "regalo" que le está suponiendo esta Vuelta.

"El líder sigue siendo Joao Almeida y lo que yo haga es un extra. Y si el último día reviento todos estos días serán un regalo", añadió el barcelonés, encantado por como le van las cosas en un año 2022 en el que estrenó su palmarés con un recital en un sprint de cuatro en el Circuito de Getxo donde avanzó el protagonismo que iba a tener en su regreso a tierras vascas en la primera etapas peninsulares de esta Vuelta 2022.

En la misma línea se manifestó Carlos -ya ganador este año en la pared de Mallabia en la Itzulia y vigente campeón de España-, desconocedor de su techo pero satisfecho de lo demostrado: "No sé hasta dónde puedo llegar y estar en el podio sería un sueño hecho realidad, pero si reviento y he dado lo máximo, aunque sea último, estaré contento".

Contentos están ya el ciclismo español y sus aficionados de sus dos nuevas 'perlas' tras años depresivos viendo el declinar y las retiradas de la generación de oro, la de los Contador, Freire, Purito, Valverde, Samuel Sánchez y compañía.

Un hueco que no han podido llenar del todo, por unas u otras razones, Mas y Mikel Landa y al que apuntan Carlos Rodríguez y Juan Ayuso. Dos ciclistas que si de algo dibujan el futuro es de esperanza. Para empezar el más cercano, el de esta Vuelta 2022 en la que están siendo dos de sus principales protagonistas.

Ramón Orosa

(c) Agencia EFE