Carli Lloyd tuvo su último baile

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Botines especiales para Lloyd.
Botines especiales para Lloyd.

Botines customizados para la ocasión, brazos en alto, abrazos con sus compañeras, lágrimas en los ojos, la cinta de capitana para Megan Rapinoe y un estadio que enloqueció con los aplausos y gritos. Una merecida ovación. Carli Lloyd se despidió de la selección de los Estados Unidos con un último baile.

Fueron 17 años de una carrera inigualable. La estrella norteamericana decidió ponerse la camiseta nacional por última vez para enfrentar a Corea del Sur y sumar así 316 partidos con 134 goles y 64 asistencias en total, siendo la tercera anotadora de la historia de la USWNT en sus 16 años representando a USA.

A sus 39 años fue titular y capitana y por supuesto llevó la camiseta número 10 que, cuando salió para recibir la ovación final, se quitó para mostrar otra con el apellido Hollins, el de su marido, con quién está casada desde 2016.

Lloyd nació en New Jersey y comenzó a jugar al fútbol a los cinco años (por eso sus botines tenían impreso el año 1987). En 1999 estuvo en el partido inaugural del Mundial de 1999 -que fue en su país- y allí comenzó su amor por esa camiseta. Tras una carrera futbolística en la escuela secundaria, saltó al soccer universitario. Al mismo tiempo, debutaba en su primer club antes del regreso del profesionalismo a la liga norteamericana.

Lloyd en su último partido (Foto: Getty)
Lloyd en su último partido (Foto: Getty)

Chicago Red Stars, Atlanta Beat, Western New York, Houston Dash, tuvo un breve pasi por el Manchester City inglés en 2017 para regresar al Gotham FC, equipo que la tuvo hasta el final de su carrera.

Con su selección, Lloyd logró dos títulos mundiales (2015 y 2019 y un segundo lugar en 2011), dos oros en Juegos Olímpicos (2008 y 2012, además de un bronce en 2021), cuatro primeros lugares en el preolímpico de la Concacaf, dos Balones de Oro de la FIFA y un premio The Best. Fanática de Diego Maradona, en noviembre del 2020 se lamentó por la muerte del ídolo argentino.

La suspensión de los Juegos en 2020 le permitió a Carli ir por un título que no tenía: el de su familia. Después de 12 años de perder contacto con sus padres y su hermano, tras la publicación de uno de sus libros en 2016 ("Cuando nadie estaba mirando") retomó la relación con su hermana.

En plena recuperación de una lesión en la rodilla y posterior cirugía, que la dejó afuera de las canchas casi todo ese año, comenzó a reconectar con sus padres y su vida volvió a dar un vuelco. Quizás esa decisión de recuperar esa parte de su historia es la que terminó de darle el empujón para decidir el retiro y vivir una vida "más tranquila", según dijo.

"Ahora simplemente cambiaré de marcha y haré algo diferente. Voy a dejar que las emociones fluyan de la manera que van a fluir. Creo que he sido Carli fría durante tanto tiempo, y la gente siempre ha visto eso, la gente no ha visto mi lado diferente, pero lo voy a saborear", contó, además de admitir su deseo de ser madre. "Mi marido me está esperando"

Quizá tenga una hija que herede sus genes de futbolista habilidosa, talentosa, tenaz, determinada y fuerte que la hizo ser una de las grandes estrellas del deporte.

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