La derrota de los Pumas ante All Blacks, en la voz de Julián Montoya: “La semana pasada no éramos los mejores del mundo y ahora no somos los peores”

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Montoya, Lavanini, Kremer y Gallo durante el himno argentino, antes de una derrota muy abultada ante All Blacks
Montoya, Lavanini, Kremer y Gallo durante el himno argentino, antes de una derrota muy abultada ante All Blacks

Los All Blacks bajaron a tierra a los Pumas, con una actuación contundente y una goleada con un margen que pocos esperaban. El 53-3 final es la cuarta mayor diferencia en el historial, sólo superada por los dos tests de 1997 (93-8 y 62-10) y el 60-9 en 1989, en Dunedin. Y se da una semana después de la primera victoria argentina en condición de visitante. “La diferencia no es difícil de explicar. Tuvieron más intensidad que nosotros, dominaron el medio que era lo que nos propusimos hacer y no pudimos”, explicó Julián Montoya. A pesar de la abultada diferencia, el hooker encontró algunos leves signos de mejora en dos facetas con respecto al duelo en Christchurch. “El line fue mucho mejor que la semana pasada, tuvimos pelotas de calidad y fuimos para adelante. El scrum nos costó menos que el partido pasado”.

La principal diferencia estuvo en la agresividad en cada punto de encuentro y en el juego estratégico y territorial, bien ejecutado por Richie Mo´unga. Con Samisoni Taukei’aho, Ardie Savea y Sam Cane como puntos altos, los All Blacks dominaron el punto de contacto y metieron presión a partir de ahí. “En el ruck estuvo la mayor diferencia del partido. Las condiciones climáticas fueron malas para los dos. Sería fácil excusarse por eso… nosotros tenemos que ser mejores en lo que podemos controlar. Tenemos que aprender de las cosas que hicimos mal y quedarnos con las cosas buenas para ser mejores”, expresó Montoya, que tuvo autocrítica en el FMG Stadium de Waikato: “Tenemos que ser más físicos, ganar el contacto y salir más fuerte arriba. Todas cosas fáciles de decir, pero hay que hacerlas. Si uno dice y después no hace, queda sólo en palabras. Tenemos que llevarlo a acciones”.

La mirada del capitán Montoya

Por su parte, Tomás Lavanini hizo hincapié en la defensa, una faceta que, si bien se mostró bastante más endeble que en el triunfo en Christchurch y por momentos cedió, terminó con un 89% en los más de 200 tackles realizados. “Nos faltó carácter en la defensa. El scrum y el maul lo mejoramos, pero el carácter que tuvimos la semana pasada hoy no lo tuvimos y a este nivel nos pasa lo que nos pasó”, dijo el segunda línea, que sufrió su octava tarjeta amarilla en los Pumas, récord en el rugby de test match –también fue expulsado en tres oportunidades-. “Hoy en defensa no fuimos lo que queremos ser y los momentos claves no los supimos manejar bien”, añadió el jugador de Clermont.

La opinión de Tomás Lavanini

El objetivo Puma de cara a Francia 2023 será lograr una mayor consistencia partido tras partido. Buscar ser un equipo competitivo a lo largo de los encuentros y no caer en baches donde los rivales marcan grandes diferencias. “El desafío es ser bueno muchas veces, no ser bueno una vez y más o menos otra. Tenemos que lograr ser consistentes y tratar de mejorar siempre”, sostuvo Montoya, con una mesura similar a la de siete días atrás, en un escenario totalmente destino. “La semana pasada no éramos los mejores del mundo y ahora no somos los peores. Tenemos que seguir confiando en el proceso y agarrar las cosas que hicimos bien en esta gira, ver las cosas que hicimos mal y en un par de semanas recibir a Sudáfrica. Hay que ser humildes en la derrota y en la victoria”. En la misma línea, y aun en caliente, Lavanini coincidió en que es parte del arduo camino al Mundial de Francia. “Esto es un proceso y estamos en el camino correcto. Tenemos una semana para pensar y corregir, porque se vienen dos partidos espectaculares contra Sudáfrica”.

En un Rugby Championship tan impredecible como parejo, los Pumas recibirán a los campeones del mundo en Vélez y luego los visitarán en Durban. La prueba física más dura que puede ofrecer el rugby internacional. Un gran examen para bajar a tierra, volver a empezar y lograr una mayor regularidad.