Canelo Álvarez ganó sin brillo la tercer pela ante Gennady Golovkin y pagó un alto precio: la mano izquierda, a cirugía

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Canelo Álvarez mete la derecha entre la guardia de Gennady Golovkin; el mexicano ganó sin problemas
Canelo Álvarez mete la derecha entre la guardia de Gennady Golovkin; el mexicano ganó sin problemas - Créditos: @FREDERIC J. BROWN

La estrategia conservadora, la falta de estallido y la suma de años en sus protagonistas convirtieron a la tercera edición del gran clásico del ring del Siglo XXI, “Canelo vs G.G.G III”, en un espectáculo tedioso y sin grandes emociones que en modo alguno puede compararse con aquellas dos entregas célebres que brindaron de 2017 y 2018.

La victoria inobjetable por puntos –en fallo unánime– del mexicano Saúl Canelo Alvarez (75.930 kg) sobre el kazajo Gennady Golovkin (76.110 kg), anoche en el estadio T-Mobile de Las Vegas, que le permitió conservar el titulo mundial supermediano unificado, no sumó grandeza deportiva para ninguno de ellos. Es más, por distintas razones, ambos deberán replantear un sinfín de alternativas para sostener el sitial de presión popular y privilegios que sostienen a sus carreras.

Saúl Canelo Álvarez, con todos los cinturones del peso supermediano
Saúl Canelo Álvarez, con todos los cinturones del peso supermediano - Créditos: @FREDERIC J. BROWN

Canelo, de 32 años, con un récord de 58 victorias(39 KO), 2 reveses y dos empates, exhibió un buen comienzo y una holgada suma de puntos en el primer ciclo del match, al ganar todos los rounds. Con movimientos simples. Sin lucimiento y con puntería en dos impactos: su gancho de izquierda y el swing derecho. Reiteró, también en esta ocasión, la acumulación de segmentos excesivamente discontinuos y sin creatividad sobre el ring. Algo que llama poderosamente la atención en una figura de su calibre.

Sin embargo, una reiterada dolencia en su mano izquierda lo llevó a una merma llamativa en el match. Al respecto, señaló en la transmisión de Azteca TV México: “La mano se lesionó mal y ahora habrá que pasar por el quirófano. Así no se puede seguir. Será una cirugía que demandará al menos seis semanas de reposo. Se acabó el 2022 para nosotros”

Más allá de su amplia ventaja de puntaje en la tarjeta de La Nación: 117–111 ( Alvarez ganó los rounds: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 10 y12, mientras que Golovkin lo hizo en el 8, 9 y 11), los jurados oficiales opusieron un veredicto estrecho y objetable. Dos jueces indicaron 115-113 y el restante, 116-112. Canelo no pudo recuperar, en este período de liderazgo pugilístico, parte de la imagen estancada tras su derrota ante el ruso Dmitry Bivol, el 7 de mayo último, en una inexplicable decisión de volver a tentar suerte en un peso superior (semipesado) en el que no tiene mayores posibilidades.

Sin euforia pero orgulloso de la victoria, Canelo señaló en su conferencia: “Finalmente pudimos hacer esta tercera pelea que hace mas grande nuestro duelo. He pasado momentos difíciles después de perder con Bivol. Me alejé de la realidad, me metí con la gente equivocada y me fui alejando de la humildad. Por eso es valiosa esta victoria y me hace muy feliz. G.G.G., es un guerrero brillante y muy difícil”.

Golovkin corroboró sobre el ring todas las dudas que le asignaba el comentario previo. La lentitud representada por sus 40 años anuló un sinfín de cualidades que lo llevaron a ser un ganador absoluto un lustro atrás. Sobre todo, por la falta de cantidad de envíos y las dudas originadas en sus límites en velocidad y potencia. Además, escogió un kilaje excesivamente alto para esta confrontación que le quitó comodidad para moverse en el ring. Apareció tarde en escena ganando algunos asaltos finales, pero no conmovió jamás a Canelo, como sí lo había logrado en los combates pasados. Se esperaba mucho más de él. Declaró a la prensa: “Estoy bien pese a no ganar. Hemos cerrado tres combates históricos con Canelo. Este fue mi plan, llevar la lucha a una estocada final, pero no alcanzó. ¡Sigo en el boxeo! Mantengo el titulo mundial mediano (AMB-FIB) y me enfocará en ello”. Con un récord de 42 victorias (37 KO), 2 reveses y un empate, G.G.G. no exteriorizó ni drama ni decepción tras su opaca producción.

La industria y el ámbito pugilístico apostó entusiastamente a esta tercera edición del clásico mas respetado del nuevo siglo. Desafiando lógicas y edades. No se lograron los objetivos y ambos campeones lo saben. El paso del tiempo es el gran verdugo de este oficio enguantado y se convertirá a partir de hoy en el gran rival de estos ilustres boxeadores; llenos de presión por un crítica impiadosa que no admite falencias en ellos. Por eso son lo que son: una dupla de atletas, casi únicos, que acaparan todos los espacios, el gran dinero y toda la atención cada vez que suben al cuadrilátero. Aunque se avecinen sus últimas funciones…