Le dicen “Bruja” e impulsó a Instituto para salir campeón de la Liga de Básquetbol: quién es la chica que le quieren “prestar” a Scaloni para Qatar

·7  min de lectura
Florencia Infante, la coaching deportiva emocional y mental que tiene Instituto, pero que fue señalada como "bruja" por varios equipos rivales
Florencia Infante, la coaching deportiva emocional y mental que tiene Instituto, pero que fue señalada como "bruja" por varios equipos rivales - Créditos: @Liga Nacional de Básquet

SANTIAGO DEL ESTERO.- Se disputa el quinto y decisivo punto de la serie de la final de la Liga Nacional de básquetbol. Nerviosismo, paridad hasta los últimos segundos. La definición es vibrante. En el banco de Instituto de Córdoba, como parte del cuerpo técnico, se observa a una mujer. Vive el juego a su modo, con mucha intensidad. Se para. Se sienta. Camina. Charla con los jugadores. Vuelve a su lugar. Cruza sus brazos en algunos avances de su rival, Quimsa. Al final del partido, todo es alegría para La Gloria, que ganó en rodeo ajeno y se consagró campeón del básquetbol argentino.

Florencia Infante tiene 30 años, llegó al club de Alta Córdoba de la mano del presidente, Juan Manuel Cavagliatto, hace poco más de un año como especialista en coaching deportivo emocional y mental para un equipo que pasó por situaciones malas, pero que ahora festeja el título. El segundo logro deportivo desde que Florencia está en esa función. Ella se suma a esa celebración porque es una más. Agarra la Copa, se saca fotos, se saluda con los jugadores, con el cuerpo técnico y con la familia de todos ellos. Siente una gran satisfacción.

Floencia Infante, arriba a la derecha, junto al grupo de jugadores campeones de la Liga Nacional de Básquetbol
Floencia Infante, arriba a la derecha, junto al grupo de jugadores campeones de la Liga Nacional de Básquetbol - Créditos: @Matias Garcia / Liga Nacional


Floencia Infante, arriba a la derecha, junto al grupo de jugadores campeones de la Liga Nacional de Básquetbol (Matias Garcia / Liga Nacional/)

Pero lo cruel proviene desde afuera. Es que, Florencia es señalada como “la bruja” que tiene Instituto en el banco de suplentes: “Creo que nunca me han tratado tan injustamente como hoy, yo estuve haciendo mi trabajo y la gente me gritaba ‘bruja! bruja!’. Ojalá fuera bruja, hubiéramos ganado por 20″, dice entre risas y con una reconocible tonada santiagueña, porque no fue profeta en su tierra, debió irse a otro lado en busca de su sueño. Ella lo consiguió y hoy puede decir que también es campeona a fuerza de mucho trabajo. Cavagliatto, titular de la entidad cordobesa, la abraza y bromea con la situación: “Háganle notas a ella, tiene dos de dos en títulos. Se la vamos a mandar a Scaloni para el Mundial”.

Quién es Florencia Infante

“Soy coach. Trabajamos en coaching deportivo emocional y mental. Por otro lado, empecé mi carrera como Sanadora pránica, que es una técnica energética para sanar a nivel físico, emocional y mental”, cuenta Infante, santiagueña de nacimiento, sobre su rol en el equipo y sobre su tarea. “Yo he descubierto el deporte dentro de la sanación pránica porque en Santiago del Estero hay muchos clubes que juegan fútbol o básquet en primera división y los chicos llegaban por lesiones, pero gran cantidad de esas lesiones tienen que ver con lo emocional. Entonces encaraba la sanación pránica en el ámbito deportivo desde recuperarlos de la lesión a nivel físico y a nivel emocional”.

A su explicación, Florencia le suma muchos más conceptos: “En la sanación pránica trabajamos todo el nivel energético, campo energético o bioplasmático, según la ciencia, y a cada uno de los puntos energéticos los llamamos chakras. Entonces, limpiando y energizando los chakras, el cuerpo entra en un proceso de recuperación... Esa es toda la magia que hago, y la brujería, según la gente”, se expresa entre risas.

Juan Manuel Cavagliatto, presidente de Instituto (con buzo gris): ambos posando con la copa de campeón
Juan Manuel Cavagliatto, presidente de Instituto (con buzo gris): ambos posando con la copa de campeón


Juan Manuel Cavagliatto, presidente de Instituto (con buzo gris): ambos posando con la copa de campeón

Su camino no fue fácil y recordarlo la conmueve: “Me fui de Santiago del Estero el 3 de marzo de 2021 con mi valija llena de ropa. Lo cuento y me emociona”. Sus ojos brillosos y su voz a punto de quebrarse lo confirman. “Fui a Córdoba, con mi currículum, sin ningún contacto, sin nada. Fue coraje y valentía de mi parte dejar mi ciudad porque aquí no he tenido oportunidades, porque aquí no me han considerado para formar parte de los cuerpos técnicos, que era mi sueño. Entonces, llegué a Instituto el 4 junio del año pasado. Juan Manuel Cavagliatto, que es el presidente del club, me abrió las puertas, se ha sentado a escucharme a ver mi propuesta y a preguntarme qué es todo esto nuevo. El equipo no pasaba por un buen momento y él me dijo que creía que era lo que les hacía falta, que de mi parte iba a sumar mucho”. Sobre Cavagliatto, titular del club, sólo tiene palabras de agradecimiento: “La energía es importante y la salud emocional de mis jugadores también. Entonces, me ha dado esta grandiosa oportunidad”. Y hasta se permite jugar con las palabras: “No le voy a decir que es un ángel, porque él me dijo que es un diablo”, aporta entre sonrisas.

Para Instituto, a pesar de ser el nuevo campeón, la temporada ha sido muy difícil. Atravesó por momentos de lesiones, bajas por Covid y ausencias que no le permitían jugar siempre con el equipo completo. Florencia dio algunos detalles de cómo fue y de cómo trabajó en esas situaciones. “Pasaron muchas cosas. Un mes antes de comenzar los playoffs estábamos en el puesto 11° y hoy somos campeones. Creo que estos chicos lo ganaron todo honestamente, trabajando, y saliendo de sus lesiones y problemas personales. Aquí hay chicos que realmente la han pasado muy mal y hoy están felices. Para mí esto es un regalo. Festejar en mi ciudad con mi mamá y mi hermana al lado (se emociona)... Esto era impensado 10 meses atrás y hace un mes también, y yo le debo todo a Juan y también al cuerpo técnico. Porque sumar una persona más a ese grupo de trabajo que ya estaba armado sabía que iba a ser difícil, pero son todos generosos, tan buena gente, que me dejaron trabajar siempre libremente y poder aportar mi grano de arena”, señala Florencia. Y agrega: “Acá nada fue casualidad, todo fue trabajo en equipo. Y a toda la gente que me dice bruja y demás, les digo que ojalá estuviesen en mis zapatos al menos por un minuto”.

Infante, de brazos cruzados, en el banco de suplentes de Instituto durante el quinto juego de la serie de la final ante Quimsa en la que el equipo de Córdoba se consagró campeón
Infante, de brazos cruzados, en el banco de suplentes de Instituto durante el quinto juego de la serie de la final ante Quimsa en la que el equipo de Córdoba se consagró campeón - Créditos: @Liga Nacional de Básquetbol


Infante, de brazos cruzados, en el banco de suplentes de Instituto durante el quinto juego de la serie de la final ante Quimsa en la que el equipo de Córdoba se consagró campeón (Liga Nacional de Básquetbol/)

A su rol como coaching lo relata con pasión: “Esto fue con todos los jugadores y cuerpo técnico, hicimos un gran trabajo energético. Conocí muchísima gente del club que se acercó a mí amorosamente y he podido ayudarlos en su vida y para mí es invalorable haber tocado un pedacito de la vida de cada uno y de su familia, porque la familia también está incluida en este logro. Por ejemplo, con las novias de los jugadores. A ellas las felicité por haber bancado cada día desde su casa. Eso también forma parte del trabajo”, cuenta.

Pero no todo fue color de rosa para Florencia, que lamentablemente debió soportar injusticias y mucha falta de respeto: “Durante la temporada me han tocado pasar un montón de cosas simplemente por ser mujer. Me pasó que me catalogaran de prohibida, que me echaran de los bancos de suplentes, que no me dejaran entrar en los estadios, insultos... Cada club sabe a quiénes me refiero”. Y recuerda: “A una persona le dije que memorizara mi cara porque a mí nadie me saca si yo no quiero irme y eso va a ser siempre así porque esto es mi sueño y merezco respeto. Bruja no soy porque si no hubiésemos barrido en la serie a Quimsa, que es un equipo difícil, muy talentoso, individualmente muy virtuoso. Ellos también hicieron un trabajo fenomenal”, insiste sobre su función y como la llaman.

Hoy Florencia festeja. También ya observa el horizonte de su trabajo en Instituto: “Desde lo personal, siento que culminé un año con un montón de cosas que me han hecho más fuerte. De ahora en adelante tenemos copas internacionales y la exigencia dice que tenemos que seguir trabajando más fuerte y acá estaré para seguir acompañando lo que venga. Pero creo que hoy somos el equipo más resiliente, más valiente y con más coraje. Eso está a la vista porque levantar la copa es el regalo final”, concluye.

Florencia junto a todo el cuerpo técnico de Instituto
Florencia junto a todo el cuerpo técnico de Instituto - Créditos: @Liga Nacional de Básquetbol


Florencia junto a todo el cuerpo técnico de Instituto (Liga Nacional de Básquetbol/)

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.