No es broma: cosas que solamente ocurren en el futbol mexicano

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El futbol mexicano no necesita de las tradicionales bromas del Día de los Santos Inocentes para parecer chistoso, falso o insólito. Ya lo es. A lo largo de su historia ha acumulado sucesos bastante peculiares que han convertido a la liga en un escenario de lo impensable, más allá de lo deportivo. Desde lo increíble hasta lo más absurdo, México alberga anécdotas que rayan en lo surreal. O dicho en otras palabras: cosas que solamente pueden ocurrir en nuestro país, o con nuestros equipos.

El rector (casi) goleador

La década de los noventa fue de gran valor para las tragicomedias futboleras nacionales. Su capítulo cumbre, el episodio más fantástico por excelencia, fue cortesía de Correcaminos. El equipo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas registró al rector de la propia institución, Humberto Filizola, para que cumpliera el sueño de jugar en primera división. Lo hizo contra el América y estuvo cerca de anotar un gol.

¡Que juegue Don Chava!

En 2008, Chivas inscribió a tiempo a Salvador Reyes como integrante del plantel. El motivo era homenajearlo en vida dándole poquito tiempo de juego como titular. Y así fue. Saltó a la cancha con sus compañeros en el partido contra Pumas para disputar 50 segundos. Con 72 años de edad formó parte de ese equipo que venció 3-0 a los felinos.

Las abejas contra Scoponi

El partido entre Atlante y Cruz Azul en 1994 debió posponerse por varios minutos en el Estadio Azulgrana. Muchos aficionados estaban preocupados en la tribuna, no sabían qué pasaba. Lo único que lograron visualizar desde la grada es que Norberto Scoponi corrió desde su portería al centro de la cancha como huyendo de algo. Pero, ¿de qué? Ni más ni menos que de abejas. Sí, en su arco se formó un gran panal que debió ser disperso hasta que llegaron los bomberos capitalinos.

Los aficionados anotan y celebran en la cancha

A principios del siglo XXI, Atlas y Chivas jugaron un partido amistoso en Estados Unidos. En un tiro de esquina cayó el gol del Rebaño, pero al momento de festejar se dieron cuenta que el anotador no era un integrante del plantel sino un aficionado vestido con el uniforme chiva que había invadido la cancha para abrazar a los futbolistas. Los elementos de seguridad ni siquiera notaron su ingreso.

Algo similar pasó en la semifinal entre Tigres y León del Guardianes 2021. Luego del gol anotado por Carlos González, que significó la remontada de 2-1, los jugadores felinos fueron a festejar en una de las esquinas. Junto a ellos, muy campante, un aficionado los abrazó e incluso le besó la calva al ‘Cocoliso’.

Se le olvidó pasar al baño

Todo transcurría normal entre Atlas y Correcaminos en el Estadio Jalisco en 1994 hasta que jugadores rojinegros vieron que no había portero en el arco de los tamaulipecos. El árbitro detuvo el partido para saber qué pasaba. ¿Dónde estaba el arquero? Bueno, resulta que Ricardo Martínez, el guardameta ausente, pegó la carrera a unos cuantos metros porque el cuerpo se lo exigió, ya no aguantaba las ganas de aligerar el organismo. A partir de eso, futboleros lo bautizaron como ‘el Fugas Martínez’. Al final, los Zorros ganaron 3-0.

La balacera en Torreón

La realidad nacional que se sufre en algunas entidades por culpa de la violencia, se extendió a escenas futbolísticas alarmantes. Hasta la fecha es imposible borrar de la memoria las imágenes del partido entre Santos y Monarcas Morelia que debió suspenderse por la ráfaga de plomo que se registró en inmediaciones del Territorio Santos Modelo entre miembros del crimen organizado.

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