Boca: Sebastián Battaglia vuelve a estar en jaque, entre los reclamos de los hinchas y la desconfianza que genera en Juan Román Riquelme

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Sebastián Battaglia DT de Boca Juniors.
Fotobaires

Para nada es una costumbre escuchar a la Bombonera lanzar silbidos de inconformismo hacia el equipo como ocurrió ante Lanús (1-1), pero sí ya es habitual que Boca pase horas, días, semanas o meses descifrando cuál es la identidad de su equipo. A cargo de la obra está Sebastián Battaglia, el máximo ganador de la historia del club como jugador. Y, quizás, eso también impacta. Pero la realidad muchas veces no perdona. Ese ídolo es el centro de una olla a presión de malestares populares que sigue en aumento.

Lejos de encontrar un punto de apoyo para acelerar, todo va en retroceso. Los triunfos consecutivos a Estudiantes y River (1-0 ambos y como visitante) parecía el comienzo, pero desde ahí no sucedieron más que decepciones. Siempre futbolísticas y casi en todas existió el acompañamiento de malos resultados. Cualquier equipo se le atreve. A la Bombonera (y a Boca) se le apagó hace tiempo ese temor y respeto que generó durante añares.

Lanús, que se posiciona último del grupo que comparten en la Copa de la Liga, manejó la pelota y atacó tanto que Boca mereció padecer dos expulsados. Algo similar pasó hace una semana con Always Ready, el equipo boliviano que se supone el más accesible de la zona por la Copa Libertadores y al que le ganó, pero gracias a un segundo gol que convirtió Darío Benedetto sobre la hora para estirar la ventaja sobre un débil equipo que jugó con un hombre menos durante 50 minutos y Boca no se lo hizo sentir.

Ante Lanús, de mayor a menor

No fue una silbatina estruendosa, pero apareció no bien Tello decretó el final ante Lanús. Y no sólo eso: las repercusiones de algunos hinchas le dieron un sentido a ese accionar general. “Hay que poner un poco más, porque si no ‘chau’. No jugamos a nada, somos un desastre. No hay fútbol, no se juega a nada. No se lo entiende más a Battaglia. Si pasamos la etapa de grupos de la Copa, hay que agradecer. Boca tiene plantel para hacer un poquito más. Lo banco a muerte (al DT) porque salió del club, lo queremos, pero el equipo no funciona”, fueron algunas de las frases que se escucharon.

Las sensaciones son claras. Los fanáticos saben quién es la persona que se está haciendo cargo del andar del equipo y quieren apoyarlo, por ser el chico de la casa y el más ganador. Sin embargo, para cada partido esperan una mejora futbolística que no termina de llegar.

Sebastian Battaglia se va masticando bronca tras el empate con Lanús en la Bombonera
ALEJANDRO PAGNI


Sebastian Battaglia se va masticando bronca tras el empate con Lanús en la Bombonera (ALEJANDRO PAGNI/)

También hay aspectos que deben ser desconsiderados. El técnico no es el único apuntado: los futbolistas tienen su gran cuota de responsabilidad, ya que no hay demasiados nombres en los que el hincha deposite su confianza. De hecho, los mayores aplausos se los llevó Benedetto (por el nombre más que por su actualidad futbolística), mientras que la gran esperanza está puesta en Exequiel Zeballos, de lo mejor de Boca.

El goleador y referente también es un termómetro de lo que sucede en el Xeneize. Cuando vio el letrero electrónico que marcaba su salida, aplaudió a la gente, le transmitió confianza a su reemplazante Luis Vázquez, pero descargó toda su bronca pegándole una patada al cartel más cercano al banco de suplentes. Desde ahí, su semblante no fue el mejor: al igual que Battaglia, su rostro evidenció decepción.

Marcos Rojo, el único de los seis centrales que no está lesionado en Boca
NICOLAS AGUILERA


Marcos Rojo, el único de los seis centrales que no está lesionado en Boca (NICOLAS AGUILERA/)

También lo fue en el pasado. “Tendríamos que haber hecho un poco más, pero seguro lo corregiremos en la semana. Hay muchas cosas por mejorar”, dijo el 26 de febrero, cuando Boca estuvo dos veces en ventaja en el estadio de Independiente, pero al final empató. Ya pasaron casi dos meses y Boca sigue lamentando goles en contra, un nivel colectivo que no entusiasma y puntos perdidos que –a veces– son inentendibles.

Se comprenden los imponderables en el plantel: está a un nombre (Marcos Rojo) de quedarse sin zagueros. El domingo se desgarró (aductor izquierdo) Gastón Ávila, una lesión que padecen Nicolás Figal y Carlos Zambrano. A Carlos Izquierdoz le queda aproximadamente un mes de recuperación por la fractura del quinto metatarsiano, además de que junto a Rojo están suspendidos en la Libertadores (dos fechas más y su compañero, tres). El juvenil Gabriel Aranda se esguinzó el tobillo izquierdo hace una semana.

Juan Román Riquelme y Sebastián Battaglia viven días de tensión en Boca
Juan Román Riquelme y Sebastián Battaglia viven días de tensión en Boca


Juan Román Riquelme y Sebastián Battaglia viven días de tensión en Boca

Los problemas extra futbolísticos con los que lidió el DT desde que sucedió a Russo, en agosto pasado. El último, el de Eduardo Salvio con su ex pareja durante la semana pasada. ¿Lo positivo del momento? Por ahora se mantiene en las tres competencias. No obstante, sufre en todas: está siendo el último clasificado de su zona a los cuartos de final del campeonato; por el mal debut en Cali, tiene los mismos puntos (tres) que sus tres rivales coperos; terminó ganando 4-1 en la ronda inicial de la Copa Argentina, pero transpiró para superar a Central Córdoba, de Rosario, de la Primera C.

A Boca le sobran problemas. Pero en lo futbolístico Battaglia no le encuentra solución al equipo y el DT vuelve a estar en jaque: desde el reclamo de los hinchas y la desconfianza que genera en el Consejo que lidera Riquelme.

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