Boca: Sebastián Battaglia y la historia del “estoy fuerte”, la frase que le dio una chance más como entrenador xeneize

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Sebastián Battaglia se queja; el entrenador sabe que está en una situación en la cual o vuelve a ganar o... se termina su ciclo como DT de Boca
Alfieri Mauro

Fueron horas convulsionadas en Boca las del jueves y las seguirán siendo en los siguientes días, sin importar que aparezcan buenos resultados. Porque pareciera que la forma de vivir será la misma que meses atrás: “partido a partido” sobrevolará la pregunta acerca de cuánto más durará el ciclo de Sebastián Battaglia. La suspensión de su conferencia de prensa tras el pálido empate en la Bombonera ante Godoy Cruz (1-1) generó fuertes especulaciones sobre su salida desde la madrugada del jueves hasta la misma tarde, en la que públicamente el entrenador se mostró fuerte y “convenció” al Consejo de Fútbol en la reunión para continuar en el puesto. Al menos, para hacerse cargo del equipo el sábado con Central Córdoba, en Santiago del Estero, y –posiblemente– el martes ante Corinthians, en Brasil, por la Copa Libertadores.

Esa parece ser la vara. Lo dicho: dos encuentros. Fueron horas morbosas respecto a la situación. Especialmente, porque el entrenamiento comenzó a las 16: durante la mañana, el mediodía y gran parte de la tarde, el foco no fue otro que Battaglia y su futuro. Aun cuando la información que circulaba daba lugar a imaginarse lo que terminaría sucediendo: desde el lado del técnico aseguraban que no había renuncia y que el Consejo, liderado por Juan Román Riquelme, no lo echaría.

Battaglia, en el centro de las miradas en la Bombonera durante el empate ante Godoy Cruz
LA NACION/Mauro Alfieri


Battaglia, en el centro de las miradas en la Bombonera durante el empate ante Godoy Cruz (LA NACION/Mauro Alfieri/)

Así las cosas, el cruce entre ambas partes en el predio de Ezeiza sería inevitable. Más aún, las ganas de encontrarse y dialogar sobre lo sucedido ante los mendocinos –y lo que arrastran el 2022 y el ciclo entero–. El escuchar y transmitirse el uno al otro la autocrítica necesaria. Por eso, Riquelme fue el primero en llegar a Ezeiza alrededor de las 13.50 y Battaglia, cerca de las 14.30.

Además de firmar autógrafos y fotografiarse junto a un puñado de hinchas, el entrenador se hizo escuchar tras varias horas en las que –evidentemente– puso la mente en frío y analizó cómo mostrarse ante una cámara. “Estamos trabajando, queremos que el equipo mejore. Estamos pensando en el próximo partido para tratar de mejorar y buscar el triunfo”, comenzó a exponer Battaglia con qué intenciones llegaba a la práctica ante algunas consultas de ESPN.

Battaglia, en charla con los jugadores; el DT espera una respuesta del plantel
Prensa Boca


Battaglia, en charla con los jugadores; el DT espera una respuesta del plantel (Prensa Boca/)

No obstante, su mensaje determinante llegaría segundos más tarde: “Siempre estoy fuerte. Confío en los jugadores, en el plantel. Haremos una autocrítica interna y buscaremos lo mejor para lo que viene”, marcó la cancha. ¿Por qué? Uno de los rumores era que el vicepresidente y su equipo de trabajo esperaban un sinceramiento del ex volante central y que no fuera necesario echar a dos técnicos en tan sólo ocho meses. Con esas palabras, el Consejo quedó contra las cuerdas: si Battaglia se iba de Boca ayer, significaba que había existido esa determinación.

Horas de encuentro entre el DT, Riquelme y el Consejo de Fútbol. Aun cuando el entrenamiento (regenerativo) ya había comenzado. Y en los primeros momentos, según pudo saber LA NACION, también estuvieron presentes Carlos Izquierdoz, capitán (en recuperación), y Marcos Rojo, subcapitán, para exponer el apoyo del plantel hacia Battaglia y dejar en claro que ellos tampoco están en buen nivel. Por eso es que Izquierdoz fue uno de los primeros en desembarcar en el predio.

Sebastian Battaglia tampoco logra ganar como local en la Bombonera
ALEJANDRO PAGNI


Sebastian Battaglia tampoco logra ganar como local en la Bombonera (ALEJANDRO PAGNI/)

La primera gran pista que evidenciaba la continuidad de Battaglia fue que, no bien llegaron los principales protagonistas de la jornada, Hugo Ibarra y Mauricio Serna (entrenador y ayudante de la Reserva, respectivamente) ya estaban dejando el predio. Por ende, no había ideas internas de que la práctica de ayer, la de hoy y el viaje a Santiago del Estero los llevaran a cabo interinos, que también fueron parte de los rumores.

Así es como cerca de las 17, cuando el plantel dejó el gimnasio en Ezeiza para empezar a hacer trabajos de campo, Battaglia y su cuerpo técnico dirigieron la primera de las dos prácticas antes de emprender el vuelo a Santiago este viernes. Así como también el Consejo de Fútbol estuvo a un costado observando cada movimiento: con un aparente buen semblante, Riquelme trató de salir del frío con un pequeño calentamiento para luego acercarse allí con su termo bajo el brazo para tomar mates. Según trascendió, también tuvo palabras para despertar al grupo previas al trabajo.

Entonces, por ahora todo sigue igual: “partido a partido”. Incluso, la mirada de reojo. Porque sostener en el cargo al mismo hombre no quiere decir que sea motivo de ese supuesto proyecto Battaglia al que tanto se hizo referencia fuera de micrófonos, sino más bien es una extensión de posibilidades. Casi todos en Boca creen que el ciclo está terminado (Battaglia, una de las excepciones) y hasta en el Consejo lo asumen internamente, pero esa fuerza de creer que la situación puede ser revertida evitó una alteración.

Battaglia sigue, pero –más que nunca– depende de él saber por cuánto tiempo.

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