Boca no se rinde: aunque tiene a mano la Copa Argentina, también sigue el plan B hacia la Libertadores

·4  min de lectura
La dedicatoria de Cardona tras su gol, el segundo de Boca; se acercan a saludarlo Salvio y Vázquez
Télam

Era la noche ideal para que Boca encontrara más aire del que ya había absorbido con el triunfo a Argentinos, que le valió el pasaje a la final de la Copa Argentina: en el otro atajo para ir a la Copa Libertadores 2022, tenía la chance de acercarse a los puestos de clasificación a través de la tabla anual. Y no la desaprovechó: goleó 3-0 a Aldosivi y, más que nunca, depende de sí mismo para sacar el ansiado boleto al torneo sudamericano que anhela ganar.

Salida por izquierda: Fabra aportó su velocidad por el carril y gestionó la acción previa al primer gol xeneize
Télam


Salida por izquierda: Fabra aportó su velocidad por el carril y gestionó la acción previa al primer gol xeneize (Télam/)

Claro está que, aunque matemáticamente aún pueda aspirar a ser campeón del Torneo 2021, se puede decir sin temor que está fuera de la lucha entre el poco margen (cinco fechas), un River indomable (a 13 puntos) y los cinco equipos que tiene por encima. No obstante, Boca tiene que jugar cada partido como una final. Es que todavía tiene lejana la definición de la Copa Argentina (aún espera por Godoy Cruz o Talleres), el objetivo principal de este epílogo de año para clasificar a la Copa Libertadores 2022 y –como premio doble- festejar el segundo título del año.

Vázquez lucha con Fernando Román; el delantero de Boca aportó despliegue constante en ataque, aunque no pudo encontrar el gol
Télam


Vázquez lucha con Fernando Román; el delantero de Boca aportó despliegue constante en ataque, aunque no pudo encontrar el gol (Télam/)

Así pareció entenderlo, al menos en Mar del Plata. Es cierto que tuvo malos momentos defensivos que lo llevaron a sufrir bastante. En cambio, las conducciones de Edwin Cardona y Agustín Almendra, más la verticalidad de los laterales y el vértigo de Sebastián Villa, le dieron un aspecto muy amenazante a la otra mitad de la cara.

Battaglia cumplió 41 años este lunes. Más allá de las cosas que debe corregir su equipo hasta ese encuentro definitorio ante mendocinos o cordobeses, lo habrá festejando con placer. Por ser el entrenador del club que lo vio ganar más títulos (17) que cualquier otro jugador que haya vestido los colores azules y oro en su historia, pero también por ver a su equipo ganar, mostrarse mejorado con respecto a los últimos compromisos, en los que sus actuaciones fueron soporíferas y, sobre todo, por dejar de forzar la vista hacia otro lado.

Porque la victoria más importante del Xeneize ante Aldosivi fue mirarse a sí mismo y, en caso de que sea campeón River, no depender de nadie para ingresar al certamen continental mediante la tabla acumulada de puntos: lo superó a Lanús por un punto, y este tramo final tendrá una doble motivación, entre mantener la competitividad hasta el desenlace, debido a la necesidad de cuidar ese puesto anual por si cae en la final de la Copa Argentina y, a la vez, ponerse mejor futbolísticamente rumbo a ese duelo trascendental que ocurrirá en diciembre.

Villa volvió al gol tras una gran asistencia de Cardona
Télam


Villa volvió al gol tras una gran asistencia de Cardona (Télam/)

Así las cosas, antes de apagar las velas, Battaglia expuso más deseos que nunca. Casualmente, en esa reducida fiesta estuvo presente Martín Palermo como encargado del banco de suplentes del Tiburón, un viejo amigo que le dio la institución de la Ribera. Si su Boca fuera más regular en el buen juego que mostró durante gran parte del partido, la intranquilidad que arrastraba recientemente no sería tan frecuente. Y es que lo visto en la primera mitad fue muy bueno. Si bien pudo haber recibido algún gol, también es cierto que su equipo tuvo las suyas. Y Almendra fue el que consiguió romper el cero: a los 15 minutos, tras algunas fallas de la defensa local, encontró un rebote en la puerta del área y rompió el travesaño, pero fue el más atento para volver a interceptarla mediante un cabezazo inteligente al palo izquierdo de José Devecchi.

Mancuso intenta escaparse por la derecha; el joven lateral fue importante con sus proyecciones
Télam


Mancuso intenta escaparse por la derecha; el joven lateral fue importante con sus proyecciones (Télam/)

El segundo tiempo, por ejemplo, es la imagen que el entrenador no puede dejar pasar. Durante buen rato, Boca se dedicó a esperar más, sabiendo que ya había corrido riesgos, en una postura inentendible: había hecho bastante daño con sus armas ofensivas, de las que prescindió. Hasta que Eduardo Salvio ingresó con ganas para jugar después de 253 días, tras la ruptura de ligamento cruzado: a los 25 del complemento, hizo su tradicional desborde, lanzó un buen centro y, tras un despeje de Devecchi, el que la empujó fue Edwin Cardona, la figura boquense. Que, sobre el final, habilitó a Villa para que sellara la goleada.

Boca cerró una buena noche. Ganando y jugando bien, sabiendo sufrir y con mayor confianza.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.