Boca: cómo está realmente Sergio Romero, que atajó después de 10 meses y puede terminar siendo titular en lugar de Agustín Rossi

Sergio Romero, a punto de tener su estreno en Boca después de cinco meses en el club; jugó medio partido en el amistoso que terminó 0-0, frente a Everton, en San Juan.
Sergio Romero, a punto de tener su estreno en Boca después de cinco meses en el club; jugó medio partido en el amistoso que terminó 0-0, frente a Everton, en San Juan. - Créditos: @Instagram

Muchas veces se afirma que las grandes oportunidades aparecen en el momento más oportuno. Parecería que los planetas se alinearan. Acaso, algo como lo que bien le puede estar ocurriendo a Sergio Romero en Boca. No sólo puntualizando en su primera aparición con el buzo azul y oro, en el amistoso ante Everton, de Chile (0-0), sino más bien poniendo el ojo en la pequeña línea temporal que lo une a la entidad xeneize desde agosto pasado.

Chiquito hizo su debut defendiendo el arco de Boca más de cinco meses después de su arribo. Para el que no siguió el hilo de su actual estada es normal que se extrañe al ver que, paradójicamente, alguien gigante como él, arquero titular de la selección durante diez años (2008-2018) y con una carrera instalada en Europa por 15 temporadas, tardara tanto en ponerse los guantes y entrar en acción. Porque, de hecho, su estreno pudo haberse producido exactamente el 28 de septiembre pasado: con Agustín Rossi más firme que nunca en la titularidad, aquella jornada de la Copa Argentina, frente a Quilmes, era la proyectada para su primer partido como primer suplente.

Sin embargo, sucedió lo inesperado y, a la vez, lo que podía ocurrir. Horas previas a aquel encuentro apareció esa pesadilla que lo acompañó en varias etapas de su vida futbolística: el desprendimiento de un cartílago que le traba la rodilla. Le ocurrió en la adolescencia, antes del Mundial Rusia 2018 (quedó fuera de la lista final de Jorge Sampaoli) e, incluso, meses antes de desembarcar en la institución de la Ribera, cuando atajaba en Venezia, de Italia. Una nueva artroscopia ineludible. Y varios meses afuera.

Chiquito Romero no afrontó grandes exigencias en los 45 minutos que protagonizó contra Everton y respondió correctamente cuando se lo necesitó.
Chiquito Romero no afrontó grandes exigencias en los 45 minutos que protagonizó contra Everton y respondió correctamente cuando se lo necesitó. - Créditos: @Instagram

Por eso fue una alegría personal –y general– verlo otra vez en el campo. Porque, además, no sólo se trató de sacarse las ganas por los más de tres meses frenado por ese cuerpo suelto en su rodilla derecha: fueron exactamente 313 días sin tener actividad, tras aquella misma lesión en Italia (6 de marzo de 2022), los días sin club al finalizar el contrato en Venecia y lo sucedido en Boca. Un desahogo. Un volver a vivir. Como se quiera llamarlo.

“Se me cruzaron muchas cosas por la cabeza desde aquel 6 de marzo, pero lo importante es que nunca bajé los brazos”, lo resumió tras el amistoso el arquero titular del seleccionado subcampeón del mundo en Brasil 2014. “Terminé bien. Fue mucho tiempo parado y demasiados entrenamientos, pero la verdad que estoy contento. Sabía que en algún momento se iba a dar”, adhirió.

Lo que dijo Romero tras el estreno en Boca

¿Cómo se lo vio ante Everton? Tal como estaba estipulado, atajó solamente los primeros 45 minutos, como cada uno de los cuatro arqueros del plantel; Leandro Brey lo reemplazó, mientras que Rossi y Javier García atajaron ante Independiente. Al número 33 lo exigieron en dos ocasiones desde media distancia. No quiso complicarse ante el teledirigido que envió Alejandro Henríquez, a los seis minutos, y puso firme los puños para enviarlo al córner; su mejor aporte fue la volada hacia su derecha para desviar el remate cruzado de Álvaro Madrid, y al cuarto de hora, un puñetazo frontal tras una pelota parada activó un contragolpe al que sólo le faltó la definición de Darío Benedetto.

“Fue importante aparecer las dos veces que me llegaron y en ese centro”, destacó Romero. Que se haya presentado así de despierto en las primeras intervenciones de un partido soporífero transmite buenas sensaciones. Tan cierto como que tampoco se debe llevar al extremismo su primer tiempo: la responsabilidad comienza ahora. “Indudablemente, fue la mejor noticia de la noche [del viernes]. Para todo el fútbol argentino: es una gran figura, un jugador internacional y mundialista, que estuvo muy cerca de ser campeón del mundo. Esperemos que éste sea el despunte que él necesita”, deseó Mauricio Serna, integrante del Consejo de Fútbol.

Compacto del 0-0 de Boca y Everton, con el debut de Romero

Es que, se insiste, muchas veces las cosas aparecen en el instante más provechoso. Como el actual, en el que Rossi firmó un precontrato con Flamengo para irse de Boca el 1º de julio próximo con el pase en su poder y sin dejarle un centavo a la entidad xeneize: la novela, de permanentes conflictos, ya tiene el final, pero –en simultáneo– le sobra tiempo para terminar con la figura fuera del arco y sin actividad hasta que llegue la mitad del año. De hecho, es un castigo común en el mundo del fútbol, especialmente el argentino.

Las respuestas de los protagonistas ya empiezan a dar un indicio. “Le propusimos varios contratos. Habría que preguntarle a nuestros hinchas qué es lo que sienten, ¿no?”, lanzó, sin anticipar nada, Serna. “Se verá, no puedo hacer un análisis de Agustín cuando no atajó”, se hizo el desentendido Hugo Ibarra, de cara a la Supercopa Internacional, ante Racing, del próximo viernes, en Abu Dhabi.

En agosto de 2022 llegó a Boca; en enero de 2023 pudo por fin debutar: Romero quiere que se abra una etapa diferente de su carrera en Boca.
En agosto de 2022 llegó a Boca; en enero de 2023 pudo por fin debutar: Romero quiere que se abra una etapa diferente de su carrera en Boca. - Créditos: @Instagram

Entonces, queda por ver qué pasa en el arco, pero puede ser el momento del misionero, de 35 años. No sólo mirando hacia Emiratos Árabes: la Liga Profesional comienza a fin del presente mes. Tiene que estar entero, claro: antes de viajar a San Juan tuvo alguna molestia muscular, según trascendió extraoficialmente. No parece casualidad que, en casi todas las intervenciones con los pies, haya optado por la zurda siendo diestro. Así es como habrá que revisar esas cuestiones.

“Es una alegría enorme, lo hizo muy bien. Es una estrella, hizo muchas cosas por el fútbol y nuestro país”, lo elogió Ibarra. El mundo Boca empieza a ilusionarse con Chiquito, pero sobre todo con no extrañar a Rossi, al menos en un futuro cercano.