Boca: las cinco preguntas que el equipo y Hugo Ibarra deben responder a corto plazo

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Los referentes están bajo la mira del Consejo de Fútbol; Darío Benedetto, Sebastián Villa y Frank Fabra (en medio, Juan Ramírez) no tienen aseguradas sus permanencias en Boca.
Los referentes están bajo la mira del Consejo de Fútbol; Darío Benedetto, Sebastián Villa y Frank Fabra (en medio, Juan Ramírez) no tienen aseguradas sus permanencias en Boca. - Créditos: @LA NACION/Mauro Alfieri

Los indicadores de Boca son contundentes: cinco derrotas en nueve partidos por la Liga Profesional de Fútbol. Su arco, vencido 15 veces a lo largo de la competencia, es uno de los dos más vulnerados, a la par del de Aldosivi, que pelea por no descender. El equipo padece una crisis de referentes: borrado Carlos Izquierdoz, el capitán, en La Paternal también salieron del campo los colombianos Frank Fabra y Sebastián Villa. Darío Benedetto, golpeado, jugó apenas unos minutos. Hugo Ibarra, el entrenador confirmado hasta diciembre, afrontó tres partidos con tres esquemas diferentes. La primera pregunta es, entonces, ¿a qué juega Boca?

Y, a continuación, ¿para qué juega?, más allá de la estadística, si el gran objetivo vuelve a ser un trofeo internacional. Faltan tres meses para que se cierre la temporada, acotada por el Mundial de Qatar. Al conjunto xeneize le queda además la Copa Argentina (no necesita ganar para clasificarse para la Copa Libertadores, porque ya tiene garantizado el acceso), y en ese panorama tiene una encrucijada: dar más tiempo de juego a los juveniles o recalcular para volver a ser competitivo. Es tiempo de definiciones.

¿Cómo juega el Boca de Ibarra?

Tres partidos, tres esquemas tácticos: 4-1-3-2 en el Nuevo Gasómetro durante el 1-2 contra San Lorenzo, 4-3-3 en la Bombonera ante Talleres (1-0) y 4-4-2 en la segunda caída del ciclo Ibarra, frente a Argentinos Juniors. El desempeño del martes a la noche en el Diego Armando Maradona fue, con distancia, el peor de los tres con el ex defensor lateral derecho al mando. Boca sufrió serias grietas defensivas y nunca tuvo volumen de juego. Sólo Exequiel Zeballos se salvó de una noche aciaga.

Hugo Ibarra no acierta en encontrar un dibujo táctico que le sirva a Boca con lo que tiene.
Hugo Ibarra no acierta en encontrar un dibujo táctico que le sirva a Boca con lo que tiene. - Créditos: @LA NACION/Mauro Alfieri

Poco, casi nada, de ese equipo que, un par de días antes y frente a su gente, había sometido a Talleres con más voluntad que fútbol. La escasez de jugadas colectivas y elaboradas es un déficit que Boca arrastra desde hace mucho tiempo. En la fatídica noche de la eliminación a manos de Corinthians por la Libertadores se quemaron los papeles y el equipo dejó de tener identidad. Con otros lugartenientes (a Ibarra lo acompañan Roberto Pompei y Leandro Gracián, en lugar de Mariano Herrón, que pasó a la reserva), Boca está en transición.

¿Puede sostenerse el entrenador sin resultados?

Durante su estadía en la Bombonera, Alfio “Coco” Basile supo decir que Boca era “Deportivo Ganar Siempre”. El palazo de Corinthians lo alejó de esa costumbre. Es más, el conjunto azul y oro cayó en su estadio contra rivales de mucho menores presupuesto y jerarquía: Unión y Banfield. Por momentos, el Taladro ridiculizó a su rival multicampeón en su mismísima casa. Uno de los planteles más ostentosos y largos de la Argentina sucumbió ante uno repleto de jóvenes convencidos. La diferencia, aquel día, fue abismal en la cancha y de tres goles (3-0). Los responsables del plan Ibarra están en el Consejo de Fútbol, que integran Raúl Cascini, Mauricio Serna, Marcelo Delgado y Jorge Bermúdez. Todos, con línea directa con Juan Román Riquelme, el vicepresidente plenipontenciario del club.

Ibarra fue confirmado por el Consejo de Fútbol como entrenador de la primera división de Boca hasta diciembre.
Ibarra fue confirmado por el Consejo de Fútbol como entrenador de la primera división de Boca hasta diciembre. - Créditos: @LA NACION/Mauro Alfieri

El hincha, en general, mantiene la reverencia a Riquelme, a quien hace unos años defendió en un cabildo abierto contra Julio César Falcioni, el entrenador con el que no se quería. La incógnita es si ese amor se astilla en una sucesión de derrotas. O una de rendimientos mustios y grises, como contra Argentinos y Banfield. El axioma no escrito es que los proyectos se sostienen solamente con resultados. ¿Es el plan Ibarra un parche o una apuesta a futuro? De ser lo primero, tendrá fecha de vencimiento; de ser lo segundo, contaría con apoyo irrestricto aunque se pierda y o se juegue mal. Es decir, como ahora.

¿Cuál es el problema con los referentes?

Con Izquierdoz fuera del equipo y, pronto, del club, algunos miembros del plantel tienen condicionadas sus permanencias. Uno es Frank Fabra, el jugador más longevo del plantel: lleva seis años y medio en La Boca e incluso se nacionalizó argentino para no ocupar un cupo de extranjero. Tiene contrato hasta diciembre de 2023, pero también una oferta de renovación por dos años, que aún no contestó. En La Paternal se fastidió al ser reemplazado por Agustín Sandez, el heredero natural en su posición.

A los ejecutivos del fútbol de Boca los incomoda la dilación. Sienten que firmar pronto indica compromiso por estar en el club. Así, sin acuerdo, se fue Julio Buffarini. Algo parecido ocurrió con Guillermo “Pol” Fernández antes de que fuera repatriado desde México. Y pasará con Agustín Almendra, que anunció a los dirigentes que su idea es jugar en el exterior. Quedará libre dentro de casi un año, a fines de junio de 2023, pero será libre de negociar con cualquier club después del 31 de diciembre.

Agustín Almendra comunicó al Consejo de Fútbol que su objetivo es irse al exterior: su contrato terminará en junio próximo.
Agustín Almendra comunicó al Consejo de Fútbol que su objetivo es irse al exterior: su contrato terminará en junio próximo. - Créditos: @Télam

A todo esto, y con el mercado de transferencias abierto para vender al extranjero, puede que lleguen ofertas. Ante sondeos desde Brasil, Benedetto dejó en claro que quiere quedarse. Gastón Ávila, uno de los zagueros de recambio, perfilado para tener más minutos por la salida de Izquierdoz, finalmente jugará en Bélgica: Amberes pagó 4.500.000 dólares; a Boca le quedarán tres millones, y a Rosario Central, uno y medio. A ese mercado puede ir también Luis Vázquez: por el delantero hay una oferta de 10.000.000 de Brugge. Entonces, Ibarra no sabe con qué plantel contará en adelante. Y atención a lo que puede pasar con Agustín Rossi, el dueño del arco, en 2023.

¿Cuál será el rol de los refuerzos?

A este Boca inestable en las emociones y apagado en las neuronas ingresarán Martín Payero y Facundo Roncaglia, los últimos refuerzos. Llegan con aspiraciones diferentes.

El ex jugador de Banfield aterriza en la Bombonera llamado a ser el mediocampista mixto que el equipo pide a gritos. Lo mostrado en el Taladro hace una temporada invita a entusiasmarse. Payero tuvo un gran comienzo en Middlesborough, su club en la liga Championship inglesa, pero con el correr de las fechas fue relegado a un papel secundario. Llega a Buenos Aires para revitalizarse. Y darle savia nueva al mediocampo de Boca.

Distinto es el caso de Roncaglia, de último paso por el fútbol chipriota (Aris Limassol), que firmó por 18 meses con el club que lo formó. Defensor polifuncional, aportará experiencia, tal como ocurrió con Javier García en el arco.

Martín Payero, uno de los dos futbolistas incorporados en este mercado de pases.
Martín Payero, uno de los dos futbolistas incorporados en este mercado de pases. - Créditos: @Prensa Boca

¿Qué ocurrirá con los juveniles?

Los hinchas de Boca saludan la intención de que los futbolistas del semillero tengan lugar en la primera división. La necesidad, forzado por la pandemia, de jugar un par de partidos con la reserva en 2021 acercó al presente a los jugadores del futuro. Este martes a la noche Nahuel Génez y Lautaro Di Lollo estuvieron en el banco de suplentes. En el medio, Aarón Molinas y Cristian Medina deberán aprovechar sus oportunidades. Si es que las tienen, porque Molinas no se fue cedido a Defensa y Justicia... y no reapareció con la camiseta azul y oro. Medina, por su parte, protagonizó un minuto contra Talleres y el partido completo ante Banfield, que el conjunto xeneize, todavía dirigido por Battaglia, encaró con habitualmente suplentes.

El panorama actual dista de ser el ideal para que los jóvenes tengan sus estrenos en la primera, un momento que sueñan desde que llegan al club. Pero toda crisis es una oportunidad, y esto es lo que le toca a Boca. Ibarra deberá evaluar a los juveniles y concluir quiénes están aptos para este momento del equipo. Un presente repleto de interrogantes, con escasas certezas. Una es que Boca deberá mejorar, y mucho, para ser aquel “Deportivo Ganar Siempre”.

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