Boca y los penales: de la definición que no pudo ser con Racing a lo que ganó y perdió por esa vía en 2022

¿El machete? A minutos de una posible definición por penales, García y Gayoso repasaron unos apuntes
¿El machete? A minutos de una posible definición por penales, García y Gayoso repasaron unos apuntes - Créditos: @Twitter

Iban 3 minutos de la segunda etapa del tiempo suplementario de la final del Trofeo de Campeones. Boca y Racing empataban 1-1, mucho antes del escándalo, el bochorno de las acusaciones, amenazas y las 11 expulsiones. Ya había tres rojas: Carbonero y Villa, luego de una pelea de guapos en la mitad de la cancha y Varela, por doble amarilla. Racing atacaba, Boca se defendía, con un intérprete menos. La imagen de la TV, de pronto, descubre en un instante a Javier García, el arquero suplente, charlando animadamente con Fernando Gayoso, el entrenador de los dueños del arco. Tenía un “machete”, un papelito, con información calificada.

No hay dobles lecturas: era un análisis de los ejecutantes de penales de Racing, posibles ángulos y direcciones, un trabajo global que suele prepararse en los entrenamientos y que suele liderar Agustín Rossi, el arquero, un especialista en la materia. Hay un espacio para la intuición, pero no es solo fortuna, imaginación. Está basado en un trabajo serio, respaldado en el tiempo. Se trabaja durante largos períodos, como la pelota parada, por ejemplo. Hasta que apareció Carlos Alcaraz, en el minuto 119 del alargue, la final estaba 1-1.

Tiene su lógica: mientras la Academia estaba enfocada en ganar el partido durante la prórroga, en Boca ya estaban planificando el hipotético desenlace desde los 12 pasos, aunque faltaba un rato largo, aún. Al menos, 15 minutos. Todo lo que pueda estar planificado y no se caiga en la exclusiva trampa del azar, se trata de un proyecto serio, responsable. Lo mismo ocurre con los posibles pateadores: no es solo intuición, hay una dosis de personalidad, confianza, talento. La imagen, de todos modos, queda expuesta porque Racing consiguió el 2-1 con un cabezazo de Carlos Alcaraz, casi en el cierre de la final. Más tarde, el escándalo: los que pierden, no saben perder. Los que ganan, no tienen la hidalguía necesaria. Ocurre bastante seguido.

No hubo definición por penales. No hubo posibilidad de determinar si Rossi se habría apoyado en el “machete”, un material de estudio que suelen tener todos los arqueros del mundo. Cada vez hay menos espacio para las improvisaciones. Al mismo tiempo, la historia de Boca y los penales es antigua. Suele caer la moneda de su lado, desde largos años atrás.

Lo mejor de la final

La serie exitosa de Copa Libertadores con Carlos Bianchi arrancó con un 4-2 por penales en la definición frente a Palmeiras, en San Pablo en 2000. Un año después, superó por 3-1 a Cruz Azul, en la Bombonera, por la misma vía. Es un hecho incuestionable: apoyado en la personalidad y la estirpe copera, cuando no se pudo imponer durante el desarrollo, los penales se inclinaron en su favor. No siempre, lógicamente.

Durante 2022, por ejemplo. Agustín Rossi, un crack desde los 12 pasos, probablemente sea la figura que mejor representa el año xeneize, ganador de la Copa de la Liga y la Liga Profesional. Y en ambas instancias, hubo penales influyentes, decisivos. En la última vuelta olímpica, Boca empató 2-2 con Independiente y se benefició de la derrota de Racing contra River por 2-1, aunque cuando el encuentro estaba 1-1, Armani le contuvo un penal a Galván, que habría cambiado el carnet del campeón. Un penal, pateado en el Cilindro, por el arquero de River.

En la Copa de la Liga, antes del elocuente 3-0 sobre Tigre, Boca se impuso por 6-5 sobre Racing (0-0 en el tiempo reglamentario), con un disparo atajado por Rossi a Copetti. Durante el trayecto, hubo otras situaciones puntuales.

En la Copa de la Liga:

1) Agustín Rossi atajó el disparo de Emiliano Vecchio, jugando para Rosario Central, la noche que se jugó en Vélez (ganó Boca 2-1)

2) Agustín Rossi atajó el remate ejecutado por Leandro Díaz, en Uno, ante Estudiantes (ganó Boca 1-0)

3) Ante Central Córdoba, sufrió dos penales: Javier García le atajó uno a Renzo López, que después metió la segunda chance que tuvo, en otro momento del partido.

Agustín Rossi desvía el penal de Róger Guedes durante el partido de la Copa Libertadores frente a Corinthians
Agustín Rossi desvía el penal de Róger Guedes durante el partido de la Copa Libertadores frente a Corinthians - Créditos: @NELSON ALMEIDA

En la Liga Profesional:

1) Rossi atajó contra Central Córdoba y también le adivinó a López (Fernández Metilli capturó el rebote y marcó, en el 1-0 sobre Boca).

2) Mateo Retegui le convirtió a Rossi el penal en la Bombonera (ganó Boca 5-3).

3) Unión tuvo dos penales en la Bombonera, cuando Boca jugó con suplentes y atajó García: tanto Daniel Juárez como Franco Troyansky convirtieron; se impuso el Tatengue por 2-1.

4) Adam Bareiro tuvo la oportunidad ante Rossi, pero desvió el tiro cuando San Lorenzo le ganó 2-1 en el debut de Hugo Ibarra.

5) Agustín Rossi contuvo el remate de Gaspar Servio en el 0-0 en la Bombonera ante Rosario Central.

6) Pulga Rodríguez le convirtió a Rossi el penal que el propio arquero le cometió a Wanchope Abila, la tarde que Boca ganó en Santa Fe por 2-1.

6) Leandro Fernández venció a Rossi y abrió el marcador del 2-2 entre Boca e Independiente, que selló el título doméstico para Boca.

Más allá de los datos duros, queda en evidencia otra realidad: en la Copa Libertadores (su obsesión) y en la Copa Argentina (estuvo a un partido de conseguir otro trofeo), Boca quedó eliminado por penales. En el choque contra Corinthians, Darío Benedetto fue protagonista. Durante los 90 minutos del encuentro de los octavos de final, Pipa estrelló un remate en el palo, en el arranque del encuentro que finalizó sin goles. En la definición, elevó el remate, mientras que Rossi contuvo los disparos de Raúl Gustavo y Bruno Melo, en la derrota por 6 a 5.

Y por la Copa Argentina, cayó por 3-2 ante Patronato (el campeón), luego de empatar 1-1. García atajó el disparo de Justo Giani, con Rossi haciendo señas desde el banco de suplentes, con un equipo alternativo, por el desgaste mayúsculo de los últimos días. Las críticas, en este caso, viajaron rumbo a Ibarra: por qué no se planteó la posibilidad de que ingresara Rossi, un instrumento que cada día más técnicos utilizan en el mundo.

Nada garantiza el éxito ni el fracaso en el fútbol. Sin embargo, la imagen de Javi García, con el “machete”, reabrió el análisis. Boca y los penales, versión 2022. El cielo y el infierno.